Archivos de la categoría ‘Frases’

fraternidad

 

 

 

 

“A veces es difícil vivir la fraternidad, pero si no se la vive, no somos fecundos. El trabajo, también el “apostólico”, puede transformarse en una fuga de la vida fraterna. Si una persona no logra vivir la fraternidad no puede vivir la vida religiosa”.

Santo Padre Francisco, “¡Despierten al mundo!”.

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“La sumisión a una autoridad poderosa es uno de los caminos por los cuales el hombre escapa a sus sentimientos de soledad y a sus limitaciones. En el acto de la entrega, pierde su independencia e integridad, como individuo, pero gana la sensación de verse protegido por un poder inspirador de miedo del cual, por así decirlo, llega a formar parte. En la teología de Calvino hallamos una vivida pintur…a del pensamiento teísta autoritario. «Pues yo no lo llamo humildad —dice Calvino—, si se supone que nos queda alguna. .. No podemos pensar acerca de nosotros, como debiéramos pensar, sin despreciar totalmente todo lo que pueda ser excelente en nosotros. Esta humildad es la franca sumisión de una mente abrumada por el fuerte sentimiento de su miseria y pobreza; pues tal es la uniforme descripción de ella en la palabra de Dios». La experiencia que Calvino describe aquí, la de despreciar todo cuanto hay en uno mismo, de la sumisión de la mente abrumada por su propia pobreza, es la misma esencia de todas las religiones autoritarias, ya estén envueltas en lenguaje secular o teológico. En la religión autoritaria. Dios es el símbolo del poder y la fuerza, es supremo, porque tiene un supremo poder, y el hombre, en yuxtaposición, es totalmente impotente […] (más…)

“…¡Qué pregunta tan amplia! No creo que las «opiniones», no importa de quién, resulten muy útiles sin alguna explicación de cómo se ha llegado a ellas; pero acerca de esta cuestión no es fácil ser breve.

¿Qué significa realmente la pregunta? Tanto propósito como vida. necesitan alguna definición. ¿Es una pregunta puramente humana y moral? ¿O se refiere al Universo? Podría significar: ¿Cómo debería utilizar el tiempo de vida que se me ha concedido? O: ¿A qué propósito/ designio sirven las criaturas vivientes por el hecho de estar vivas? Pero la primera pregunta encontrará respuesta (si la encuentra) sólo después de considerada la segunda.

Pienso que las preguntas acerca de un «propósito» sólo son realmente útiles cuando se refieren a los propósitos u objetivos de los seres humanos o a la utilización de las cosas que proyectan o hacen. En cuanto a los «otros seres», su valor radica en sí mismas: SON, existirían aun si nosotros no existiéramos. Pero como sí existimos, una de sus funciones es ser contempladas por nosotros. Si ascendemos la escala del ser a «otros seres vivientes», como por ejemplo una planta pequeña, ésta presenta forma y organización: una «estructura» reconocible (con variaciones) en cuanto a especie y prole; y eso resulta profundamente interesante, pues estos seres son «otros» y no los hemos hecho nosotros; parecen proceder de una fuente de invención incalculablemente más rica que la nuestra. (más…)

«El hombre no debe ni puede darse por entero y sin reservas a otro hombre, porque tiene un dueño superior al que pertenece enteramente. Es Dios, cuyo poder sobre la criatura es siempre inmediato, dueño tan celoso como absoluto, que no pierde nunca nada de sus derechos ni los comunica en modo alguno. Permite él, para el bien común y para el mantenimiento de la sociedad, que los hombres establezcan entre sí un orden de subordinación, que obedezcan a uno de ellos pero quiere que ello sea según la razón y con mesura, y no ciegamente y sin reservas, a fin de que la criatura no se arrogue los derechos del creador. Cualquier otra sumisión es verdadero crimen de idolatría».

Denis Diderot, «Autoridad política». La enciclopedia.

“Quizá sabrán que nunca me canso de decir que, al contrario de lo que sucedía en tiempos de Sigmund Freud, el primer gran clásico de la psicoterapia vienesa, la gente padece menos frustraciones sexuales y muchas más frustraciones existenciales. Lo que a la gente le atormenta, lo que le urge de verdad, no es éste o aquel problema sexual, sino el problema del sentido de la vida. En oposición a la psicología individual de Alfred Adler, la segunda orientación psicológica vienesa, hoy la gente ya no está atormentada por complejos de inferioridad, sino que estos se han visto ampliamente superados por un profundo sentimiento de falta de sentido. En general, la gente se conforma con vivir de algo; sin embargo, apenas sabe para qué puede vivir. Podríamos hablar de nihilismo vivido para referirnos a este vacío con el que se enfrenta la gente, y lo más grave de este nihilismo es quizá el fatalismo que lo acompaña. El nihilista se dice a sí mismo que no sirve de nada dar la mano a la vida, controlar el destino, porque, al fin y al cabo, la vida no tiene ningún sentido. El fatalista se dice a sí mismo que eso no sólo es inútil, sino completamente imposible, porque no somos libres, ni siquiera responsables, sino que somos las víctimas de la coyuntura, del entorno, de las circunstancias. Pero los fatalistas no tienen en cuenta y olvidan que, en realidad, somos nosotros quienes configuramos las circunstancias y los que podemos transformarlas allí donde haga falta. (más…)

Sobre el concepto de fin último

Publicado: 16 septiembre, 2011 en Frases

“El que no podamos dejar de concebir el mundo o como un fin o como un medio es una consecuencia de la constitución de nuestro intelecto. Lo primero significaría que su existencia, justificada por su esencia, sería preferible decididamente a su no ser. Tan sólo el conocimiento de que es una mera palestra para seres dolientes y moribundos no permite este pensamiento. Ahora bien, concebido como un medio, no permite la infinitud del tiempo ya pasado, mediante el cual el fin que se debía alcanzar ya haría tiempo que se debería haber alcanzado. De aquí se sigue que cada aplicación de los presupuestos naturales de nuestro intelecto al todo de las cosas, o al mundo, es una aplicación trascendente, esto es, una que posee validez en el mundo, pero no del mundo; esto se debe a que surge de la naturaleza de un intelecto, la cual, como he expuesto, se ha originado al servicio de una voluntad individual, esto es, para la consecución de sus logros, y por lo tanto está destinada exclusivamente a fines y medios, así que no conoce ni comprende nada diferente”.

Arthur Schopenhauer, Sobre la filosofía y su método en Parerga y Paralipómena.  

Frases (XIX)

Publicado: 28 agosto, 2011 en Frases

«El hombre tiene que acertar en su vida y en cada momento de ella. Por eso no puede su existencia consistir -como la de los olímpicos- en un indiferente y elegante resbalar de cosa en cosa, de ocupación en ocupación, según lo que buenamente traiga el azar a cada jornada. Los olímpicos, seguros de que no morirán nunca, pueden permitirse este lujo; lo mismo da hoy que mañana, esto que lo otro. Pero el hombre tiene prisa. La vida corre. La vida es prisa. De aquí la esencial desesperación que nos produce el esperar, la calma de las cosas. Ellas tienen y se dan más tiempo que el que está a nuestra disposición.» (¿Qué es la vida? Lecciones del curso 1930-1931)

¿Somos coherentes?

Publicado: 22 mayo, 2011 en Frases

«Uno siempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes. No importa lo que diga, no importa con qué palabras y con qué argumentos trate de defenderse. Al final, al final de todo, uno responde a todas las preguntas con los hechos de su vida: a las preguntas que el mundo le ha hecho una y otra vez. Las preguntas son estas: ¿Quién eres? … ¿Qué has querido de verdad? … ¿Qué has sabido de verdad? … ¿A qué has sido fiel o infiel? … ¿Con qué y con quién te has comportado con valentía o con cobardía? … Éstas son las preguntas. Uno responde como puede, diciendo la verdad o mintiendo: eso no importa. Lo que sí importa es que uno al final responde con su vida entera».

 

 Sándor Márai, “El último encuentro”.