Fanatismo religioso (I)

Publicado: 21 julio, 2014 en Derechos humanos, Religión

 convento franciscano siriaEl derramamiento de sangre tiene todos los días su espacio en los inforrmativos de televisión, en las páginas de los rotativos y en las redes sociales. Enfrentamientos humanos que tienen su raíz en alguna variante de fanatismo. La religión, que es la virtud moral que inclina a la persona a ofrecer a Dios todo el amor (Aquino, “Suma Teológica”, II-II, q. 57, a. 1, ad 3) en cuanto creador, y al prójimo por amor a Él, tampoco se libra de convertirse en instrumento del fanatismo. En nombre de Dios hay hombres que siegan la vida a otros y todo ello porque la fe deja se ser pensada y repensada como camino de amor hacia la verdad para convertirse en el enjambre de odio hacia aquellos que experimentan un modo de vida distinto y, a su juicio, contrapuesto a una creencia asimilada con férrea literalidad.

El dogmatismo no admite variación alguna con el aporte de una nueva idea basada en el diálogo, sino que excluyente sitúa al fanático por encima de la persona del otro y no dudará de exterminarla si la literalidad con la que experimenta su fe se lo hace ver así. Con inusitada frecuencia olvidamos que la verdad se busca y que no se posee; sin embargo, nos esforzamos por imponer a los demás nuestro modo de apreciar la realidad en lugar de ofrecer argumentaciones que estimulen a abrazarlo si la libre voluntad e inteligencia lo consideran. Así, cuando el fundamentalista no puede conducir el pensamiento ajeno su furibundo odio le conduce a cometer el mayor agravio posible, la muerte de un semejante, pues lo único que entiende del otro es que es su infierno cuando, en realidad, es su paraíso – bien común –.

El fanatismo limita la libertad, clausura la autocritica y niega de hecho la incondicional dignidad de la persona humana, pues por encima de todo se encuentra la obstinada interpretación de la realidad que rige su existencia. Por tanto, si algo es malo debe aniquilarse, este es el cometido último del fundamentalismo, que sólo encuentra barreras en aquellos Estados donde la democracia tiene cierta eficacia. En cambio, una religiosidad respetuosa es aquella que entiende que el fundamento último es el hombre, que es una dignidad incondicional en cuanto que es un fin en sí mismo – un absoluto relativo que depende de un Absoluto radical que está por encima y respecto del cual todos dependemos –. Cuando se tiene claro este concepto básico, se comprende de inmediato el valor último de la libertad humana y la necesidad de establecer puentes de diálogo para facilitar la convivencia de distintos modos de interpretar la realidad sin que ninguno de ellos se anteponga con un carácter superlativo. Éste es uno de los mayores obstáculos a los que se enfrentan las religiones monoteístas, pues la interpretación de la verdad y del bien conduce no pocas veces a cruzar esa línea donde comienza el fundamentalismo.

Ciertamente, en una sociedad pluralista uno de las tendencias frecuentes de una actitud fundamentalista es el establecimiento y la imposición de definiciones morales universales que deben ser adoptadas sí o sí por el conjunto de la sociedad. Sin embargo, la convivencia con distintas cosmovisiones en el seno de una misma sociedad exige reinterpretar la fundamentación última de la realidad, en especial los contenidos morales, con el fin de que cada una de las distintas religiones tenga su libre espacio sin atentar contra los derechos del hombre. En este sentido, el respeto incondicional a la vida de la persona no practicante de una determinada confesión debe ser una condición indispensable para toda religión, en especial si nos encontramos en una democracia. Esto no debe interpretarse a modo de relativismo. Una religión será humanista si y sólo si tiene en cuenta la dignidad y la libertad de la persona.

 

Imagen: convento franciscano (Siria).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s