¿Kukuxumusu causa indignación o ayuda al perfeccionamiento ético?

Publicado: 5 febrero, 2013 en Ética y Moral, Libertad

kukuKukuxumusu, la fábrica de ideas y dibujos, realiza, con este diseño, una “sátira ofensiva contra los católicos para vender camisetas” según leo en HazteOír y en Impulso Joven. ¿Hay motivo para tal indignación? Respeto profundamente que alguien pueda sentirse herido por esta camiseta; yo, en cambio, me siento herido por el hecho que describe, que ha ocurrido, y espero que ya no ocurra, en el seno de la Iglesia católica. En una primera valoración no hallo motivo de ofensa o burla para experimentar indignación por una sencilla razón: no hay en esta camiseta un ataque a la Iglesia ni a la fe de los creyentes, sino, insisto, la plasmación, con más o menos acierto, de un hecho histórico con graves consecuencias morales: la pederastia.

Antes de establecer con mayor rigor un análisis de dicha camiseta, quiero detenerme en una justificación que sorprende que la realice un portal supuestamente católico. En ‘Impulso Joven’ se dice que el límite de la libertad de expresión se cruza cuando se ofende las creencias de los demás. Bien, la sorpresa es la siguiente. Para justificar este límite se señala, sin titubeos, que “la libertad de uno acaba donde empieza la de otro”. Me disculparán, pero esta aseveración es propia de aquel que no tiene asentada una ética basada en la recta razón, sino en el sentimiento – algo, no obstante, muy propio en nuestra cultura contemporánea – y que, por lo general, se funda sobre una postura tan dogmática como la proposición anunciada, pues niega, de raíz, la existencia de un fundamento último para las acciones libres y morales de la persona, que no es otro que la incondicional dignidad de la persona.

kuku2Esto último es importante para entender si la supuesta indignación ante la camiseta de Kukuxumusu es racional o más bien emotiva al margen, insisto, de que no comete un ataque contra la Iglesia o la fe de los creyentes, sino que describe un hecho extremo, con mayor o menor acierto, como puede ser el genocidio armenio, la masacre en Siria o la persecución y exterminio de cristianos. Esta camiseta, al contrario de lo que dicen quienes hallan en ella sátira y ofensa, ayuda a iluminar una triste realidad que, aunque parece que está cambiando, es callada por muchos creyentes que, incluso, paracen repudiar a las víctimas por el simple hecho de que les parece imposible que eso pudiera ocurrir en el seno de su Iglesia.

Ciertamente, desconozco el motivo por el que esta empresa ha realizado el diseño de esta camiseta, como también desconozco si la finalidad es vender camisetas – aunque como empresa entiendo que es su fin –. Sin embargo, a mí, el dibujo en cuestión, más que ofenderme me ayuda a reflexionar particularmente sobre un hecho grave y en sentido general sobre la necesidad de ser coherente con mi fe mediante un determinado comportamiento ético, que no es otro que el que me enseña Cristo, modelo de hombre para el hombre. Esta camiseta me sirve para recordar y reflexionar sobre la existencia del mal que se manifiesta de modo ordinario en el comportamiento humano. También me ayuda a ser más crítico – porque si Dios me pide la fe, el sacrificio del intelecto y la aceptación del misterio, también exalta mi razón, mi libertad y mi crítica – en vistas a mi perfeccionamiento moral.

kuku3Otro asunto importante es la arbitrariedad con respecto al mal moral. A la luz de las críticas de determinados creyentes hacia esta camiseta aprecio una parcialidad y, al mismo tiempo, un debilitamiento ético – tengamos presente también la proposición anterior: “la libertad de uno acaba donde empieza la de otro” –. “Brutal la ofensa de kukuxumusu” dice una persona creyente. En ocasiones cuando decimos que alguien, una acción o un suceso es malo, pernicioso o, como en este caso, brutal, la posición ética es endeble y difusa. En el caso de los ofendidos por la camiseta en cuestión se observa una intensa pasión moral fundada en el sentimiento que no se ajusta, para nada, a la supuesta maldad o inmoralidad de la camiseta. Seamos más comedidos y hablemos con criterio y corrección. La camiseta no es “brutal”, el hecho que describe la camiseta sí es “brutal”, porque se produce un atentado contra la dignidad de la persona humana. Parecería, a la luz de las críticas, que la maldad de ciertos sacerdotes no ha existido, que no se puede hablar de ello ni, en este caso, realizar una camiseta humorística que lo refleje. ¿Debería eliminarse de la historia el recuerdo del nazismo? Desde luego, yo sí puedo estar indignado y perplejo por la desigualdad de trato que se ofrece a la empresa Kukuxumusu, que describe una supuesta escena que haría referencia a los casos de pedofilia, y a los sacerdotes que han cometido abusos con niños. ¿Quiénes se sienten ofendidos por esta camiseta se sienten más ofendidos por esos sacerdotes?, ¿quiénes la han tomado con esta empresa han sido más críticos con quienes han cometido tales crímenes? El silencio que muchos guardan en el caso de la pedofilia en la Iglesia contrasta con el ímpetu con el que han saltado a la yugular de Kukuxumusu.

No deja de sorprenderme la rapidez con la que algunos juzgan y sentencian. Es necesario un mayor fortalecimiento ético y gozar de recursos intelectuales para reseñar cuándo estamos realmente ante una ofensa, que no es el caso y, sobre todo, para eliminar el prejuicio ético. Del  mismo modo que la verdad no es aquello que nos gusta oír, el bien no es aquello que hacen los creyentes y el mal lo que hacen los descreídos. Hannah Arendt dijo que el problema del mal sería la cuestión fundamental de la Europa del siglo XX (“Essays in Understanding, 1930-1954”, p 134). Pienso, que está bien visivilizar el mal con todos los recursos morales e intelectuales para enfrentarlo; lo que no se puede hacer, pienso, es esconderlo o tener respuestas débiles frente a él. Si hablamos del mal que pruduce el aborto en pos de la incondicional dignidad de la persona, ¿no hablaremos también del mal que han causado y pueden causar sacerdotes dentro de la Iglesia cuyo castigo no es otro que el cambio de parroquia o el abandono del ministerio sacerdotal?

No obstante, también sería interesante que los responsables de Kukuxumusu, quizá muy comprometidos con el caso de los abusos a menores, realizaran una camiseta idéntica mostrando a un profesor de una escuela pública en lugar de un obispo, pues en Estados Unidos, por ejemplo, es mayor el porcentaje de profesores pedófilos que el de sacerdotes. En esto si puedo coincidir con los críticos, que se estigmatice exclusivamente a un gremio como responsable de la pedofilia. Sin embargo, reitero lo expuesto: que alguien recuerde estos hechos, con mayor o menor acierto, no me ofende, sino que me ayuda en mi deseo de ser mejor moralmente, recordándome lo mal que se puede comportar ese animal admirable (Pico della Mirandola).

El mal hay que combatirlo y no esconderlo, de lo contrario, ¿no haremos como aquellas ideologías fanáticas que, interesadamente, sólo descubren el mal – banalizando el mal – en aquello que desprecian y pretenden derrocar? Es importante que nunca se reduzca la cruda realidad del mal – por interés – y en esto los cristianos no somos muy coherentes o, al menos, no mostramos la misma intensidad para defender la dignidad humana, pienso en la diferencia con la que tratamos la cuestión del aborto y la pedofilia en la Iglesia.

Recomiendo la lectura de “¿Libertad de expresión?” para profundizar en el tema a partir de una cuestión practica.

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comentarios
  1. luischi dice:

    Sr Figuerola, titubear es con b ( segundo párrafo)

    Un saludo.
    Luis

  2. Saludos Luischi.

    Muchas gracias, menuda barbaridad ortográfica :-), he de fijarme más. Gracias Luischi.

    Un placer leerte, de nuevo. Un saludo.

  3. luischi dice:

    Otra cuestión: el que haga reflexionar, no es incompatible con que ofenda. La pornografía y los anuncios de contactos en los periódicos pueden hacernos reflexionar sobre la banalidad de la relación entre el hombre y la mujer en estos días, pero eso no quita el que sea degradante, o que luche para que desaparezca de los periódicos, por lo que supone de atentado contra la dignidad de la . Del mismo modo, la camiseta en cuestión hace clara referencia a la Iglesia de un modo que hace una evidente ofensa a los creyentes, por generalizar. Me explico. La pedofilia en la Iglesia es un hecho gravísimo, que no admite ni atisbo de tolerancia, pero cualquiera que vea esa camiseta asocia así, sin medias tintas, al Papa ( que sale claramente representado) y a lo que el Papa, como cabeza de la Iglesia representa.
    Un saludo
    Luis

  4. luischi dice:

    Joan, perdona otra vez (estoy que lo tiro)… Me ha faltado:
    “atentado contra la dignidad de la mujer” y una coma al final, entre Iglesia y representa. Muchísimas gracias, y perdón…
    Luis

  5. Saludos Luischi.

    Como digo “también sería interesante que los responsables de Kukuxumusu, quizá muy comprometidos con el caso de los abusos a menores, realizaran una camiseta idéntica mostrando a un profesor de una escuela pública en lugar de un obispo, pues en Estados Unidos, por ejemplo, es mayor el porcentaje de profesores pedófilos que el de sacerdotes. En esto sí puedo coincidir con los críticos, que se estigmatice exclusivamente a un gremio como responsable de la pedofilia”.

    Por otro lado, es evidente que hace referencia a la Iglesia, pero me interesaría saber, si eres tan amable, dónde se comete esa “evidente ofensa”, pues no la percibo, más allá de la explicación que me das, pues es evidente que esos hechos tristes han ocurrido en una institución que tiene una cabeza visible. Y no la percibo desde el sentido de la camiseta, que no es un ataque directo y sin motivo, sino que testimonia un hecho, que no hay que tener siempre presente, sucedido en el seno de la Iglesia mediante el ingenio humorístico – más allá de la pretensión real de sus creadores, que desconozco –.

    Muchas gracias.
    Un saludo.

  6. Saludos Luischi, tranquilo. Gracias.

  7. Cesc dice:

    Estoy con Luischi, es una verdadera ofensa a la Iglesia y a los católicos.

  8. Saludos Cesc, muchas gracias por su comentario. Insisto, sigo pensando lo mismo. Gracias.

  9. luischi dice:

    Estimado Joan:
    Tienes razón. Voy a matizar, y a (intentar) razonar un poco el porqué percibo la ofensa. Si hiciera un cartel, por ejemplo, en el que apareciera un monigote que representara a un votante anónimo del PSOE depositando su voto en el bolsillo de otro monigote, caracterizado como un ladrón (haciendo referencia a los dirigentes de dicho partido) estaría cometiendo (a parte de la intención humorística), una grave injusticia, diciendo que todos los votantes son necios y que todos los políticos socialistas son ladrones (he tenido la suerte de conocer, en persona, a políticos socialistas, que no coinciden casi para nada con mis ideas, y son bellísimas personas).

    Además está el hecho de que la Iglesia es algo más que una asociación política: “ymeis dé esté soma christou kai melé ek merous” (1 Cor 12, 27), sois el cuerpo de Cristo… La Iglesia es mi Madre, y me duele que se caracterice así a una Madre por el crimen de alguno de sus hijos, por eso me ofende. La camiseta testimonia un hecho, como lo podría testimoniar una camiseta que representara, con clara intención humorística, a todos los alemanes como responsables de la Shoah, y creo que los alemanes tendrían todo el derecho del mundo a ofenderse por la camiseta en cuestión…

    De todos modos, me gustaría poder responder con más calma estos asuntos, ahora mismo estoy de exámenes…

    Un saludo, y no dejes de escribir…
    Luis

  10. Saludos Luischi.

    Cuando dices que caricaturizas a un dirigente de un partido político como a un ladrón te refieres a los casos de corrupción, ¿no? Si es así, encontraría acertado dicho cartel. Esto no supondría que señalaras a todos los políticos de tal partido como ladrones, sino que darías testimonio de que la corrupción es, en mayor o menor medida, una práctica entre los políticos. Si la práctica fuese muy habitual también sería acertado tildar a los votantes de protectores y, consecuentemente, de necios, para emplear el término que has usado. No obstante, hay una diferencia. Los políticos corruptos son, tarde o temprano, juzgados. En el caso de la pederastia se guardó silencio durante muchas décadas (En Los Ángeles hemos descubierto esta semana que se remontan a la década de 1930) o se trasladó a los sacerdotes a otra diócesis. Y esto último es importante, sustancial, sobre todo para las víctimas, las grandes olvidadas.
    Gracias por comentar.

  11. paucazorla dice:

    Bravo.

  12. Saludos Pau. Gracias por comentar.

  13. Juanjo dice:

    Esta camiseta es correcta y acertada. Leo que han llegado al Vaticano en los últimos 3 años más de 1.800 denuncias de supuestos casos de pederastia en la Iglesia.

  14. Saludos Juanjo, gracias por comentar.

  15. Saludos Soscpechoso. Gracias por comentar.

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