Archivos para septiembre, 2012

Es una obviedad que la pregunta por la verdad centra la obra intelectual y teológica de Joseph Ratzinger quien, para aquellos amantes de las curiosidades, nace el mismo año en el que Martin Heidegger, un enamorado por la cuestión del logos y la lógica de la verdad, publica Ser y tiempo. En su tesis La teología de la historia en San Buenaventura, el futuro Romano Pontífice de la Iglesia Católica señala o introduce una perspectiva importante a la hora de aproximarse a la verdad. Ésta, afirma, se manifiesta en la historia, el hombre es un ser abierto al conocimiento de la realidad; no obstante, la historia ni el hombre pueden atrapar la verdad pues, de lo contrario, se cae en un reduccionismo.

Ratzinger, que considera que la fe nunca puede darse por supuesta y que siempre tiene que ser pensada y nuevamente manifestada, se pregunta si las ideas son modificables o si, en cambio, la verdad es una realidad trascendente siempre válida en todo tiempo y en todo lugar de manera que una vez encontrada no necesita ser refutada. Ante esto, afirma, tras una profunda reflexión que no es la razón del hombre – a cuya racionalidad nunca puede darse por supuesta, dice con empírico acierto Blaise Pascal, ya que ella misma, la razón, reconoce que no ha podido alcanzar ni encontrar nada estable – la que debe juzgar a la verdad, sino que es la verdad la que debe domeñar al hombre. Así, Ratzinger afirma la existencia de una verdad absoluta: “La fe hace posible el acceso a la verdad absoluta, que sea conocida una única verdad en todo tiempo y que no sea creada en cada momento para amoldar la verdad a los tiempos que corren” (Joseph Ratzinger, Theologia Perennis?, 1960).   (más…)

 

La plataforma Madrid Educa en Libertad advierte que la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC) sigue siendo la misma, y que los cambios incluidos en el decreto del 3 de agosto no son más que un maquillaje que no resuelve el carácter adoctrinador de la asignatura. No obstante, la cuestión no es que se introduzcan los nuevos contenidos, sino que la asignatura en sí desaparezca. Dije en una ocasión, e insisto en ello, que ningún gobierno puede originar o causar ciudadanos morales mediante la introducción de principios ideológicos en la enseñanza que sean tomados por el alumno como normas éticas que fundamenten la acción, sino que son las personas mismas, en cuanto sujetos morales, libres e independientes del Estado, quienes fortalecen con su responsable obrar una sociedad moral virtuosa.

Educación para la Ciudadanía es, desde su aparición, la guinda de un sistema educativo que, lejos de ayudar a que el alumno adquiera conocimientos a los que aunar, con posterioridad a su crecimiento, la moral recibida en el hogar familiar, sólo llena la cabeza de los imberbes de patrañas que luego requieren de esfuerzo y tiempo para ser desechadas. Es lamentable, más bien obsceno, que a los niños no sólo se les impriman juicios por parte del Estado, sino también prejuicios. Piensen en el interesado esfuerzo por inculcar la homosexualidad como forma natural de vivir la sexualidad humana varón-mujer y la destrucción de principios fundamentales abrazados por la sociedad española por ser los propios del cristianismo. (más…)

San Jerónimo

Publicado: 10 septiembre, 2012 en Patrología

San Jerónimo nació en Estridón, una ciudad perteneciente al imperio romano de la provincia de Dalmacia (Croacia), cuya ubicación exacta se desconoce, alrededor del 347. Perteneciente a una familia acomodada se traslada a Roma para desarrollar sus estudios que compagina con una vida más bien licenciosa, cargada de sensualidad y de fuerte orgullo. Al concluirlos, en el 366, recibe el sacramento del bautismo de manos del Papa Liberio y, motivado por la vida monástica, se retira al desierto de Antioquía donde vivirá cual anacoreta renunciando a su carrera de funcionario.

Gran amante de la literatura compagina a los clásicos latinos – Cicerón y Virgilio – con los autores cristianos. Sin embargo, durante una Cuaresma padece un sueño, que narra en una carta que remite a Santa Eustoquia, en el que se ve ante Jesucristo para ser juzgado: “De repente, arrebatado en espíritu soy arrastrado al tribunal del juez, donde había tanta luz y era tan grande el resplandor por el brillo de los presentes que, echado en tierra, no me atrevía a mirar hacia arriba. Al ser interrogado sobre mi condición respondí ser cristiano. El que presidía dijo: ‘mientes. Eres ciceroniano, no cristiano; porque donde está tu tesoro ahí está también tu corazón’. Entonces me callé y entre los azotes – pues había mandado que me golpeasen – me sentía más atormentado por el ardor de la conciencia, considerando para mí el versículo: ‘Quien te confesará en el infierno’. Entonces empecé a gritar gimiendo: ‘ten piedad de mí, Señor. Ten piedad de mí’. Esta voz resonaba entre los azotes. Por fin los asistentes, de rodillas ante el presidente, le rogaban que excusase mi juventud para dar lugar a la penitencia por el error y que se cumpliese el tormento si alguna vez volviese a leer libros de literatura pagana” (San Jerónimo, Epístolas).      (más…)

¿El Papa que no pudo ser?

Publicado: 9 septiembre, 2012 en Iglesia, Periodismo

Leo el artículo que firma el señor Pablo Ordaz y no hallo el modo de encararlo por la sarta de opiniones vertidas carentes de significación. Si apareciera publicado en la revista ‘El Jueves’ entendería con suma perfección que no se trata de otra realidad que de un honroso ejercicio de humor. Sin embargo, es el rotativo ‘El País’ quien le da cabida y la finalidad no es otra que la estricta ofensa no lograda revestida de ignorancia y de escasa comprensión del fenómeno religioso, del alcance trascendente del cristianismo y de la misión de la Iglesia.

El Papa que no pudo ser” porque representaba a una “Iglesia moderna, llena de dudas y de empatía con el prójimo”. Sobre esto último no realizaré comentario alguno, pues sólo el ciego voluntario negará la labor de la Iglesia. Respecto a la duda, sólo una pusilánime ameba carente de reflexión negará la presencia de la duda vital y metódica en la experiencia de fe. La duda siempre surge de una necesidad existencial; la razón duda, juzga y se somete y así, en la fe, una y otra vez, pues la fe nunca puede darse por supuesta, sino que es pensada de nuevo, y de nuevo manifestada: Credo ut intellegam, intellego ut credam. (más…)

El caso de Tony Nicklinson, una persona parapléjica que falleció tras negarse a recibir tratamiento médico por una pneumonía una semana después de que la justicia británica rechazara su petición de morir al entender que la eutanasia voluntaria es un asesinato, mantiene abierto el debate sobre la muerte asistida, secuestrado por un lenguaje ideologizado y esperpéntico hasta el extremo de afirmarse que “es ridículo y vergonzoso que la gente tenga que viajar al extranjero para poner fin a su vida en lugar de poder hacerlo en su casa”.

Anna Soubry, nueva ministra de Salud, considera que la ley sobre la muerte asistida es “ridícula” y “terrible” y que es necesario que la legislación “evolucione” para que la gente pueda poner fin a su vida sin tener que viajar a otro país. ¿Es evolución que la prática médica, cuyo fin es prevenir y proteger la vida del paciente, se destine ahora a procurar la muerte de una persona cuando ésta considere que su existencia carece de sentido? ¿No estamos más bien ante otro juego semántico de la manipuladora y nefasta cultura de la muerte que reduce la dignidad de la persona a su utilidad? (más…)

El ente es el primer concepto que capta el entendimiento y, en cuanto horizonte permanente de inteligibilidad, aquel en el que se resuelven todos nuestros conocimientos: que las cosas son lo que son y que existen (Tomás de Aquino, “De veritate”). Sin duda, toda actividad humana está determinada ontológicamente por esta apertura al ser, que es su fuente y plenitud. Todo desarrollo, perfección y actualización de la persona se realiza mediante el conocimiento y el amor al absoluto, a la infinitud del ser, al ser en sí. Es por esta razón que la religión es, en sentido riguroso, la relación dialógica del ser humano con Dios.

La naturaleza humana alcanza su máximo y pleno desarrollo en su irrestricta apertura al absoluto. Es decir, a la verdad, al bien y a la belleza sin límites, pues la experiencia misma ratifica que ningún bien particular harta plenamente al hombre. Del mismo modo que el mayor bien de uno es el amor a otra persona, ante la realidad de los bienes contingentes se vislumbra que sólo una realidad incondicional y trascendente confiere plenitud, sentido y destinación al ser del hombre mediante el ejercicio de la libertad y de la razón. (más…)

El gobierno defiende el aborto

Publicado: 5 septiembre, 2012 en Aborto, Política

El gobierno de España llevó la ley del aborto montaña arriba hasta la cima, creyéndose muchos que, por fin, el Partido Popular reconocía a la persona humana como el fundamento del derecho y el derecho a la vida como lo que es, el antes lógico y ontológico para la existencia y especificación de los demás derechos. Sin embargo, con una malintencionada astucia, la supuesta reforma de la Ley del Aborto ha vuelto a caer rodando hasta el valle de 1985.

El gobierno de España defiende el aborto. De este modo, recuperará “una ley de supuestos, que es lo que procede” cuando exista “peligro cierto” para la salud física o psíquica de la madre o en caso de violación. Una ley de supuestos sólo procede en una cultura del genocidio. Toda excepción es una vía al aborto libre y la experiencia lo confirma: El 97% de los abortos se practican por supuesto riesgo mental de la madre (Instituto Nacional de Estadística). Los abortos por violación, por riesgo vital de la madre y por supuesta malformación del nonato sólo representan, en España, el 0,1%, el 0,2% y el 1,1% respectivamente. (más…)

Sorprende, de modo negativo, el reduccionismo al que somete a la mujer el feminismo en defensa del aborto. Cuando no la identifica con una incubadora lo hace, en el caso que nos ocupa, con una vagina. El cuerpo es una realidad constitutiva de la entidad personal. El ser humano es un ser corpóreo y el cuerpo participa y comparte la dignidad que corresponde a la persona entera por su estatuto ontológico – de ello ya hablé en una entrada -. Sin embargo, por la visión negativa que poseen de la maternidad, las mujeres defensoras del aborto consideran que el cuerpo de la mujer es un medio de gratificación del impulso sexual masculino y, en consecuencia, un instrumento de poder del patriarcado que subordina a la mujer a una posición de servilismo.

La naturaleza humana es sexuada, se es varón o se es mujer. No obstante, por influencia del pensamiento de Simone de Beauvoir (“El segundo sexo”), la feminista o, determinada feminista, considera que su cuerpo es una realidad ajena a ella misma. En una lucha cuyo fin es el mismo destino de Sísifo la feminista contemporánea se autodenomina mujer insumisa y exhorta a una maternidad alejada de la naturaleza y, sobre todo, de las instituciones que considera propias del patriarcado. Así, exhorta y empuja a una maternidad en solitario donde la presencia del varón es accidental y testimonial. De este modo, la maternidad, según su planteamiento, pasa de ser un instrumento de sumisión a una realidad específica y exclusiva de la mujer. (más…)