Carta a la señora Regás: los sujetos humanos con malformaciones no son monstruos son personas

Publicado: 2 agosto, 2012 en Aborto, Derechos humanos

Los sujetos humanos con malformaciones no son monstruos son personas. El comentario de la señora Regás destila poca humanidad, probablemente porque su estatuto ontológico padece de exilio metafísico. Lo siniestro no es una ley que ampara la vida, fundamento de los derechos humanos, sino el sueño eugenésico de la escritora, quien en un arrebato de falsa superioridad considera que hay una vida indigna de ser vivida. El problema y grande lo tiene esta señora a quien recomiendo que antes de determinar quién tiene derecho a vivir y quién no reflexione si no es Dios quien rompió el molde de los humanos antes de crearla a ella.

 Jérôme Lejeune, descubridor del Síndrome de Down o Trisomía 21, fue, a diferencia de esta señora que nos ocupa, un ferviente defensor de la vida humana desde la concepción y radicalmente contrario al aborto, destino al que condena la escritora a todos aquellos humanos a los que se atreve a tildar de monstruos. Lamentablemente la cultura de la muerte tiene demasiados adeptos en la sociedad contemporánea. Sin embargo, no podemos guardar silencio ante esta sombría realidad, pues el aborto mata al niño, destruye a la mujer y condena a la humanidad a la más intensa barbarie.

Escribo a las conciencias ciegas que aceptan, promueven o empujan a miles y miles de mujeres a acabar con la vida de su hijo. No es ningún derecho ni ningún acto de humanidad decidir que hay vidas indignas que no merecen la existencia. La persona, jamás me cansaré de repetirlo, no es un medio ni un instrumento, es un fin en sí misma. El valor de la persona no descansa en la utilidad que ofrece ni en la simpatía que despierta, sino en el simple valor que resulta de su mera existencia. Una sociedad que no afirma la incondicional dignidad de toda persona no puede reconocer en ella ni un atisbo de civilización; al contrario, debe situarse en la más profunda podredumbre.

Porque la vida es el antes lógico y ontológico para la existencia y especificación de los demás derechos, la maternidad debe reconocerse y protegerse como el pilar fundamental sobre el que se sostiene el futuro de la sociedad humana, de lo contrario vaciamos a los derechos humanos de contenido e incondicionalidad; unos derechos que recuerdan que la persona humana, siempre, precede a la voluntad del Estado y de la Ley. Señora Regas, los monstruos no son las personas con malformaciones sino aquellas que convierten la práctica médica, cuyo único fin es prevenir y proteger la vida del paciente, en una industria quirúrgica del crimen.

Apunte final: en algo tiene razón la señora Regás. La defensa de la vida debe ser desde la concepción hasta la muerte natural. Por esta razón es una exigencia para el gobierno no rebajar en ningún momento la ley de la dependencia.

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Si defiendes la vida y la incondicional dignidad de la persona eres un ‘ultra’.

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comentarios
  1. Natalia dice:

    Suscribo de cabo a rabo cuanto aquí dices, Joan. No sabes el daño ni el asco que me ha producido leer el artículo de esta escritora. Me duele que personas con criterio muestren tan poca humanidad. Me produce mucha tristeza que alguien pueda llamar monstruo a otra persona sin más.

  2. Saludos Natalia. Todas las personas con sentido común y humanidad hemos experimentado lo mismo que usted menciona. Es repugnante, la verdad. Gracias por su comentario.

  3. Cristina dice:

    Yo, que sufro las consecuencias de una malformación genética, leyendo esto no puedo menos que echarme las manos a la cabeza. Nunca me he considerado un monstruo por más mala leche que me gaste. No está bien desearle el mal a nadie pero a veces me entran ganas de desearle a esta clase de personas que vivan la experiencia de tener un hijo con este tipo de problemas o incluso que puedan vivir en sus propias carnes la experiencia de tener limitaciones vitales de este calibre, a ver si así se les quitaba las ganas de faltar al respeto de esta manera tan inhumana y cruel.
    Desde luego que no me gustaría tener un hijo que padeciera el mismo problema que yo y que tuviera que vivir las malas experiencias por las que yo he tenido que atravesar a lo largo de mi vida, pero jamás de los jamases se me ocurríria considerar a mi hijo como un monstruo por el hecho de tener un problema similar al mismo. Quien tiene la culpa de que una persona nazca con estos problemas? Nadie. Y por lo tanto NADIE tiene derecho a menospreciarlo de esa manera, porque ya es bastante jodido vivir esta experiencia como para que encima nos tachen de monstruos, bichos o similares. Gracias.

  4. Saludos Cristina. Muchas gracias por compartir con nosotros este espacio. Sin duda, nadie tiene derecho a juzgar la ‘humanidad’ de una persona ni a decir si es más o menos digna… la dignidad ontológica corresponde a toda persona; en cambio, la dignidad moral no todos la poseen, menos esta señora que sostiene estas palabras. Gracias por comentar.

  5. Verònica dice:

    Cristina, quién es Gallardón para decirme si puedo abortar o no. Esta señora quizá se ha pasado úsando el término “monstruo”, pero muchas vidas si no se abortan están destinadas a llevar una vida monstruosa. ¿Es justo?

  6. Cristina dice:

    Verónica por primera vez en mucho tiempo voy a decir esto en público pero tu comentario me empuja a ello…
    En un post anterior a este sobre el mismo tema dije ya que no estoy en contra del aborto a rajatabla sino que estoy a favor del mismo solo en casos extremamente justificados y no como forma de solucionar un problema que la mujer en cuestión podría haber evitado por medios a su alcanza.
    Ese caso en el que yo defiendo el aborto es precisamente ese que el señor Gallardón pretende eliminar de la lista de supuestos legales antes de otros que sí merecerían ser eliminados. Me explicaré antes de alguien pueda revolucionarse:
    Yo como ya he dicho en el comentario anterior nací con malformación genética, de la columna vertebral concretamente. Esta circunstancia ha marcado todo el devenir de mi vida pública y privada. Aunque la lesión física no ha sido impedimento total para el desarrollo de una vida prácticamente autónoma en un 99%, sí lo ha sido la “lesión” mental provocada por años de vejaciones y malos tratos por parte de aquellos que me rodearon siempre durante mis años de crecimiento y formación como persona adulta. El daño fue tanto que más de una vez le espeté a mis progenitores frases del tipo: “Si no me queríais o no podíais afrontar esto por qué me tuvisteis?”.
    Al final resultó que la “pequeña mosntruito” que era yo, fué más fuerte y más madura que ellos y salió adelante y consiguió huir de ese infierno y ahora vive lejos de ese infierno, luchando eso sí contra los mismos infiernos cotidianos que tenemos todos que afrontar: alquiler, paro, pago de facturas, crisis…. Y lo hago por mí misma y bien orguillosa que estoy de ello porque he salido yo sola adelante sin ayuda de nadie.
    Es por esta experiencia personal que a pesar de que deseo con toda el alma tener hijos antes de que deje de poder hacerlo, tengo muy muy claro que si la mala fortuna quiere enviarme un bebé que traiga el mismo problema físico que yo traía en mi gestación, sí tomaría la decisión de interrumpir esa gestación por la simple razón de que no quiero que ningún hijo mío pueda pasar la mitad de las cosas que he tenido que pasar yo. No quiero que tenga una vida de sufrimiento como la que tuve yo o que tenga la mala suerte de no poder salir adelante por sí mismo como lo pude yo y que cuando yo le faltara cayera en manos indeseables que le procuraran un infierno en vida mayor que el que ya le daría una minusvalía de esa clase.
    Esta es la UNICA razón por la que yo podría defender y aceptar el aborto y es justo la que el señor Gallardón quiere quitarse de enmedio cuando las demás opciones son las más vanales y susceptible de ser evitadas antes de recurrir a ellas.
    Quien se va a hacer cargo de nuestros hijos nacidos con ese problema cuando nosotros les faltemos? Las insitituciones que los meteran un agujero y los aparcarían hasat que se murieran? Para eso preferiría que mi hijo no viniera a este mundo y su alma esperara un mejor momento para encarnar.
    Vuelvo a pedir disculpas por la extensión de mi comentario. A veces me cuesta explicarme de forma comprimida.
    Un saludo y gracias.

  7. Cristina Bec dice:

    Hola Cristina. Entiendo lo que dices y “puedo” ponerme en tu situación, pero aún así no puedo aceptar tu posición, tu decisión de eliminar una vida por lo que pueda ocurrir. Tú, con la limitación que cuentas, has tenido la oportunidad de vivir y, al margen del dolor (,muy humano por otro lado) y de las malas situaciones has sido y eres (imagino) feliz o, al menos, sientes que tu vida tiene sentido al margen de las visisitudes. Para evitar un mal hay que hacer siempre el bien y abortar no es nunca un bien, es matar.

  8. Cristina dice:

    Saludos tocaya, totalmente de acuerdo contigo, pero a veces viendo o que veo en las instituciones y en las personas que se habrían de responsabilizar de mi hipotético hijo con problemas me planteo si realmente sería buena cosa dejarlo en manos de estos “personajes”. Soy consciente de que suena cruel pero supongo que a veces puede más el miedo por el qué será de él que cualquier otra cuestión ética y moral. Afortunadamente tambien tengo en cuenta y no pierdo de vista que los avances tecnológicos hoy en día me podrán permitir, si es que llega el caso, que mi hipotético hijo pueda ser ayudado a correjir ese problema antes de nacer y así evitar tener que optar por soluciones más crueles. Aunque no te lo haya parecido soy la primera que aborrece la opción del aborto como solución al “problema”. Un saludo,

  9. Cristina Bec dice:

    Hola Cristina… sí, tocayas, un placer. Entiendo lo que dices. Vivimos en una democracia, en un supuesto Estado de Derecho por eso es un deber exigir a esos políticos, que no son más que nuestros representantes, que no se olviden que el derecho a la vida requiere no sólo de reconocimiento sino de cumplimiento a lo largo de toda la existencia de la persona. Sí el Estado democrático no lo cumple hemos de exigir que lo cumpla y no conformarnos en que no lo haga y matar, por ello, a nuestros hijos. Repito, entiendo lo que dices y es verdad, pero hay luchar por los derechos y no dejar que aquellos que no los cumplen salgan con la suya.

  10. Cristina dice:

    Exacto pero primero creo yo que habría que “educarlos” en ciertos valores que parecen olvidados y recordarles que el Estado tiene entre sus obligaciones la de velar por el bienestar de todos sus ciudadanos y por encima de todo de los más débiles. Yo por desgracia he visto de primera mano muchos casos como el hipótetico que presentaba ante: personas con deficiencias de algún tipo que no podían valerse por sí mismos y que al perder a sus progenitores y familiares directos fueron literalmente abandonados y arrinconados en instituciones a cargo del estado siendo tratados con suerte como muebles arrinconados en un trastero, sino algo peor… Ese no sería el futuro que yo querría para mi hipotético hijo con problemas… Y mucho me temo que o cambia mucho la cosa o eso sería lo que pasaría…. Pero por suerte o por desgracia hace mucho que ya no espero ver el milagro de que las altas instancias cambien y se humanicen siquiera un poco. Triste, pero real.

  11. Cristina Bec dice:

    Totalmente de acuerdo: “el Estado tiene entre sus obligaciones la de velar por el bienestar de todos sus ciudadanos y por encima de todo de los más débiles”.

  12. Jaume dice:

    El artículo de la señora Regás se mueve en el terreno estrictamente ideológico… convirtiendo el aborto en una lucha de clases. El aborto no es cuestión de ricos ni de pobres. Abortar no es ni un lujo para las clases altas ni un derecho a defender para la clase obrera; el aborto es un crimen. La señora Regás obvia la cuestión moral del asunto, porque sencillamente no le interesa.

  13. Saludos Jaume. Sin duda es un artículo de caracter ideológico… el aborto sólo se justifica desde una posición ideológica… pues es refutado científica, ética y filosóficamente. Gracias por el comentario y la aportación.

  14. Neus dice:

    Estoy de acuerdo contigo, pero si son personas porqué quiere esterilizarlas Gallardón. ¿Doble rasero?

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