Evangélicos: relaciones prematrimoniales y aborto

Publicado: 13 julio, 2012 en Aborto, Sexualidad

Hace un mes hablé de la virginidad. Hoy descubrimos que el 80% de los jóvenes evangélicos mantienen relaciones sexuales antes del matrimonio. Por esta razón la Iglesia evangélica se plantea la posibilidad de aceptar el uso de anticonceptivos para evitar los abortos a los que se somete el 30% de las feligresas que quedan en cinta. ¿Por qué la abstinencia no funciona?, ¿por qué los jóvenes se inician sexualmente a una edad más temprana? Estas dos preguntas tienen su respuesta en la entrada que se ocupa de la virginidad y la razón es la siguiente: se reduce el sexo a placer y el sujeto del otro en objeto.

Llama la atención que del 80% de los jóvenes evangélicos que mantienen relaciones prematrimoniales el 30% abra las puertas al aborto. Esto demuestra que se trata de relaciones no estables carentes de responsabilidad y, lo más importante, no fundadas sobre la base del amor, que implica la donación del ser en exclusividad y perpetuidad a la persona amada. También sorprende que la Iglesia evangélica se plantee la posibilidad real del uso de anticonceptivos. Si el aborto es un procedimiento criminal mediante el cual se pone fin a la vida del nonato, el uso de anticonceptivos no sólo implica cerrar la puerta a la vida sino que en muchos casos también supone dar vía libre al aborto.

Ante estos datos apreciamos de inmediato que una de las características propias de las relaciones prematrimoniales es su inestabilidad y su escaso compromiso en el tiempo. Así, estas relaciones no se fundamentan en el amor ni tampoco en la simple convivencia, sino que se reducen a la mera búsqueda del placer inmediato, convirtiéndose la persona deseada y no amada en un mero objeto de uso sexual. ¿Por qué el amor se reduce a placer? La explicación por sorprendente que sea se encuentra en el hastío. Los jóvenes contemporáneos, al menos hasta ahora, lo tienen todo. Sin embargo, no poseen un sentido claro y evidente de la existencia, no saben bien qué hacer con su vida por lo que se dedican, del mismo modo que las abejas, a volar de flor en flor degustando placeres tan finitos que cuando desaparece su magia se sumergen en la melancolía. Los jóvenes esconden su sinsentido o su aburrimiento existencial en la diversión y en la actividad dinámica envuelta en potentes cargas de emoción. No obstante ésta es la acción limitada propia del errante que no se conoce a sí mismo y que se halla en la vivencia de la nada del ser.

Uno para conocerse a sí mismo, para encontrarse consigo mismo y descubrir el porqué de la existencia debe abrirse a la realidad, a la aceptación del otro y, sobre todo, a interesarse por los demás seres humanos. Tomarse en serio la vida de los demás supone, en cierto modo, la negación de uno mismo. Cuando uno no se sitúa en el centro de todo ese espacio lo ocupa el ser de la otra persona, que no es vista tal y como uno quiere o desea que sea, sino como es ella en sí misma y por sí misma: “Si pensamos que el otro es un cierto absoluto – el hombre es un absoluto relativo y Dios el absoluto radical – una cierta realidad existencial, podemos tomarnos en serio la relación con él” (Robert Spaemann, “Felicidad y benevolencia”). Que el otro sea un absoluto quiere decir que no es un objeto de nuestro deseo sino que es el sujeto de nuestro bien – bien común –. Así, no se produce una cosificación de la persona del otro, sino que se entra en una relación de diálogo en el que el otro es como un ‘yo’ que merece el bien por su dignidad de persona y nuestro bien, que no es otro que llenar el ser del otro con nuestro ser.

La pareja es una perenne relación comunicativa en el que el placer y la pasión pueden ocupar o tener un papel muy secundario y siempre subordinado a una realidad mayor: el amor, del que el placer es un simple medio de expresión. Las relaciones en las que sólo prima el hedonismo se encuentran condenadas a terminar y mal, porque la persona no es un objeto sino un fin en sí misma y sólo puede ser tratada según su valor. Uno de las razones de la virginidad o la continencia es el control de los impulsos sexuales con el propósito de situar por encima de la satisfacción corporal la dimensión del espíritu, motivo por el cual los hombres y las mujeres son personas humanas racionales y no simples animales imperados por el instinto.

Es cierto, Dios crea a su imagen no sólo al hombre y a la mujer sino también la relación del hombre y la mujer. La sexualidad forma parte de la vida y del desarrollo de la personalidad de cada sujeto. No obstante, la atracción sexual debe ser moderada por la virtud que permite entender a la persona del otro como un sujeto y no como un objeto.

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comentarios
  1. Sandra dice:

    Hola
    Me llamo Sandra y tengo un directorio web. Me ha encantado tu blog! Tienes unos post muy interesantes sobre actualidad, religión, medicina y especialmente tu post sobre loposucción. Buen trabajo, por ello me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, para que mis visitantes entren a tu web y obtengas mayor tráfico.

  2. Hola Sandra, muchas gracias por visitar Opus Prima y por resultar de su interés. Espero más comentarios suyos. Gracias

  3. alku dice:

    Hola Opus:

    Se me hace que usted tiene una visión totalmente idealizada y muy poco real de lo que son las relaciones entre personas.

    Es como si me dijera que ralmente hay que dejar de financiar Caritas porque como la mayoría de las personas son Cristianas y un Cristiano no deja que otro padezca hambre entonces no hay pobres.

    No digo que lo que usted plantea no se busque, no sea un ideal o una aspiración.
    Tampoco niego que la sociedad banaliza por demás la sexualidad.

    La mayoría de las personas no va por la vida teniendo relaciones sexuales a lo loco con cualquiera solo para satisfacer su lujuria desenfrenada.
    Son jóvenes que empiezan una relación, se quieren, tienen sexo y después se meten en problemas.

    Justamente hay abortos entre los evangélicos porque cometen el error de desconocer la naturaleza humana y no enseñan anticoncepción, entonces después terminan en embarazos y en abortos.

    Le pregunto, ud tiene la fortuna de estar casado o de novio?

    Porque sus comentarios parecen ser muy hechos desde la teoría no desde la práctica esa idealización de la relación hombre -mujer.

    Alku

  4. Saludos Alku.

    Antes de nada, muchas gracias por su comentario. Desde luego, no tengo idealizada las relaciones entre personas. Puede, y digo puede, que sea el caso contrario, que se relativice hasta el extremo lo que son las relaciones entre personas y el verdadero amor, convirtiendo una relación en una satisfacción del yo personal.

    Muchas gracias por su comentario.

  5. Vero dice:

    Joan, de verdad que lo he intentado…pero no logro entender la profunda confusión que tienes en relación a la sexualidad. ¿Por qué relacionas, permanentemente, las relaciones sexuales fuera del matrimonio con actos puramente carnales? Abre los ojos, déjate llevar hijo mío, y descubrirás que hay vida más allá de los estándares “decentes” que tan a fuego tienes grabados.
    La gente tiene relaciones sexuales cuando se quieren y/o cuando se desean y/o cuando les apetece. ¡Y es maravilloso! ¿Qué de malo tiene querer tener y dar placer a alguien? Si las dos personas están de acuerdo y les apetece. ¿Por qué consideras que esas personas son menos dignas/decentes/centradas/responsables que alguien que decide no tener relaciones hasta el matrimonio?
    No tiene ni pies ni cabeza, no hay argumentos racionales que sustenten esa extrapolación. De verdad, creo que es un pensamiento plenamente injusto con muchas (la mayoría) de personas que probablemente conocerás en toda tu vida.
    Yo respeto que tú hagas con tu sexualidad lo que te plazca, siempre que no hagas daño a nadie. Haz tú también un ejercicio de respeto, y no quieras “meterte” en camas ajenas.
    Qué manía con infravalorar y despreciar todos aquellos valores que nos son los nuestros…

    Está claro que no comparto tu opinión probablemente en nada, a pesar de eso, agradezco mucho tu educación al contestar los comentarios.

  6. Saludos Vero.

    Antes de nada muchas gracias por su comentario.

    No considero que sea confusión. Pues humildemente me explico ordenamente y con criterio. Otro asunto es que usted no quiera entenderlo. Dice usted que “la gente tiene relaciones sexuales cuando se quieren y/o cuando se desean y/o cuando les apetece”. Me parece muy bien siempre que se asuma la responsabilidad de cometer tal ‘placentera’ actividad física. Si se es responsable para tener relaciones también se debe serlo para aceptar las consecuencias.

    Muchas gracias por su comentario.

  7. Vero dice:

    Olvidas, Joan, que uno puede mantener relaciones sexuales con total responsabilidad (en lo que coincido), utilizando múltiples métodos anti-conceptivos.
    Y con confusión, no me refiero a la forma en la que se redacta tu post, sino más bien en el fondo de la cuestión. Para empezar, basas todo el razonamiento en que la búsqueda del placer en sí misma es negativa. Y no puedo estar en mayor desacuerdo. La búsqueda de placer por medio de las relaciones sexuales, exactamente, ¿qué tiene de malo? (intentemos que en el razonamiento de la respuesta no entren extrapolaciones sacadas de la manga como deducir los principios, las prioridades o incluson la calidad moral de quién practica el sexo sin amor).
    Por otro lado, me parece importante resaltar que no existe un código, o mejor, existen muchos que estipulen en qué consiste una relación. Y concretamente, cada “código” lo elaboran los dos miembros de la pareja. No lo elaboras tú (savo en tus relaciones), ni yo (salvo en las mías), ni la Iglesia ni la intangible ética o moral de la que hablas.

  8. Saludos Vero. El placer sexual no es malo, al contrario, pero una relación sexual en la que el placer sea el fin último es una obcenidad pues se convierte el sujeto del otro en objeto (al respecto le recomiendo al lectura de Viktor Frankl). Muchas gracias por su comentario.

  9. Vero dice:

    ¡¡Con la obscenidad hemos topado!! Buscar y dar placer no se parece en nada a convertir al otro o a uno mismo en objeto. Ahí está la confusión a la que me refería al principio.
    Pero en fin, creo que aquí llegamos a una barrera en la que difícilmente podamos llegar a estar de acuerdo, por más vueltas que le demos. Sin embargo, sí me gustaría resaltar que, insisto, yo respeto de corazón el tipo de relaciones que quieras tener en tu vida, si sólo contemplas mantener relaciones sexuales en tu matrimonio, etc. Además, no me incumbe. Sólo digo que estaría bien, sería maravilloso, que no juzgaras y sentenciaras a todos aquellos que no piensan ni actúan como tú en algo que incumbe a la mismísima intimidad de cada uno.
    Si crees que tú, o gente que piense igual que tú, merece más respeto y goza de mejor moral que aquellos que ni pensamos ni actuamos como tú… entonces Joan, lo siento mucho por ti.
    Saludos

  10. Saludos Vero. Antes ha dicho que buscas el placer por sí mismo (se entiende esto como fin), es decir, que el fin es el placer y no el amor. En ese caso es obsceno. No es obsceno si el amor conduce a dar y recibir placer. Gracias por su comentario.

  11. Mari dice:

    Yo soy hija de un matrimonio mixto padre evangélico y madre católica, siempre he vivido en el medio, he ido a las dos iglesias y considero que soy una afortunada por tener una mentalidad abierta, considero que uno es responsable de sus actos, que la vida te coloca eventos los cuales tu debes elegir, he sabido de muchos hermanos que pregonan santidad y no son santos, el uso de anticonceptivos no lo veo como algo malo, es médicamente correcto y manifiesta tu responsabilidad como persona para cuidarte de un embarazo no deseado, eso es mejor que abortar no?, tu planteas que las relaciones prematrimoniales son casi la perdición, te diré que hay muchas parejas que se casan o conviven tan humanamente o más que alguien que se dice ser santo, hay niñas adolescentes que asumen mucho mejor sus hijos que una niña adolescente educada con cánones cerrados que finalmente o aborta o nota a su bebito. Amigo creo que debes cultivar te más respecto a temas médicos, los anticonceptivos no son abortivos, los métodos de barrera tampoco, son un elemento más que esta a disposición de las personas para tener sexualidad responsable, eso es mejor, dime , cuantas parejas casada no los utilizan para mantener una familia considerable, es mejor tener sólo un hijo y cuidar lo con todo el amor del mundo, que tener varios y que tu condición económica no alcance, por lo que a mi respecta no estoy en contra de este tipo de relaciones ya que se dan en la escala de amor de juventud, así bien sinceramente lo mejor es educar a nuestros jóvenes explicándoles que se deben proteger, que se deben cuidar y ser responsables, porque el sexo no es nada malo, es una parte del ser humano la cual se debe respetar y mantener en un ámbito privado. Yo también tengo relaciones con mi pareja, pero al cruzarme con cánones calóricos tan estrictos, he tenido problemas sicológicos profundos los cuales mi esposo me ha tenido que ayudar. Es mejor educar en vez de prohibir, es mejor protegerse que abortar y el señor es bueno con nosotros, nos ha brindado la vida para guiarla como a nosotros nos parezca más pertinente, con responsabilidad, por algo nos ganamos la capacidad de juicio en el paraíso, gracias a esa bendita fruta, no lo miremos tan a mal.

  12. Saludos Mari,

    Muchas gracias por comentar y por compartir tu experiencia, muchas gracias, saludos.

  13. kell dice:

    Hola buenas tardes, me pregunto Joan como hacer si uno se casa con alguien con quien no tenga relaciones prematrimoniales y después no se la lleve bien en la intimidad? no es mejor conocerse en este nivel para evitar futuros problemas en el matrimonio? ademas en que parte de la biblia se prohíbe tener relaciones prematrimoniales?
    Gracias de antemano

  14. Saludos Kell. Antes de nada gracias por comentar. Bien, la dimensión sexual no es el modo en que dos personas se conocen, sino que dos personas que se aman, que hay una reciprocidad entre ellas, deciden expresar ese amor que sienten con lo más elevado que hay en ellos, la donación del ser. No creo que una relación deba empezarse por la sexualidad, sino que ésta es una consecuencia del amor que experimentan entre ellos, que les lleva a dar al otro lo más grande que uno tiene: a sí mismo. La sexualidad no es el medio, repito, en que se conoden dos personas, sino la capacidad de expresar ese amor que tienen el uno por el otro y por el cual uno da el ser al otro.

    Gracias por comentar.

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