¿Qué es del hombre sin Dios?

Publicado: 27 junio, 2012 en Religión

En la conciencia del hombre contemporáneo se halla la influencia del humanismo secular que procede de la ideología que sostiene que con la sola razón el hombre puede alcanzar toda la verdad y, en consecuencia, edificar mediante el progreso la civilización perfecta. En otras palabras, se baja el cielo a la tierra convirtiéndose el ser humano en su propio dios. De este modo no sólo niega su trascendencia sino que considera a la Iglesia una institución intransigente de la que se debe liberar olvidándose que con su rechazo se ata en la oscuridad de quien permanece de espaldas a la luz de la Verdad del mundo y de sí mismo.

El hombre contemporáneo necesita volver su razón a Dios, pues en Él halla su dependencia y plenitud en lugar de revelarse contra su Creador, generando un nuevo orden que se fundamenta en la sola razón. Y ya sabemos qué acontece cuando el conocimiento finito y limitado del hombre se entiende por un conocimiento absoluto, que el hombre, alejándose de su Dios, se dirige hacia su propia destrucción exaltando sus facultades como la única visión de la Verdad y el único sistema de moral, en el que el fin justifica los medios.

Escepticismo y relativismo son pues las dos falsas alas con las que el hombre contemporáneo se aventura a dirigir su existencia ignorándose u obviándose el riesgo de encumbrarlos como ideales superiores cuando niegan la naturaleza ontológica de la persona y su trascendencia. Cuando el hombre elimina a Dios de su vida destruye el fundamento de su existencia, pues la Verdad no es algo sino Alguien: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6). Sin embargo, el desdichado hombre contemporáneo se encuentra liberado al huir de la verdad ocultándose en un falso edén que no es más que un espejismo, hechizo de su ceguera. Lamentablemente no hay mayor tragedia que la de aquel que encuentra encanto en la mentira y gozo en la cháchara hueca. La razón requiere de la fe como la fe cuenta con la razón para que el hombre descubra en su existencia esa dimensión vertical por la que dirige su mirada a Dios, el Único que abre la posibilidad al hombre de ser verdaderamente quien es y quien debe ser según una muy determinada forma de vida en la que descubre la verdad esencial de su origen y destino.

Es necesario en este momento de la historia de la salvación del hombre en la que reina el escepticismo y el relativismo y que, no obstante, abunda el deseo intrínseco por la Verdad que los hombres y mujeres demos auténtico testimonio de Cristo para que todos puedan descubrir y participar del amor que siente Dios por nosotros al crearnos a su imagen para participar de su Gloria.

Entradas relacionadas:

Humanismo cristiano.

Anuncios
comentarios
  1. las artes dice:

    Esta Tradición, que deriva de los Apóstoles, progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo: puesto que va creciendo en la comprensión de las cosas y de las palabras transmitidas, ya por la contemplación y el estudio de los creyentes, que las meditan en su corazón y, ya por la percepción íntima que experimentan de las cosas espirituales, ya por el anuncio de aquellos que con la sucesión del episcopado recibieron el carisma cierto de la verdad.

  2. Saludos Las artes, gracias por comentar.

  3. ma.lourdes e. dice:

    Simple y sencilamente NADA. No hay màs que decir.

  4. Por ello, a pesar de que reconocemos los muchos elementos de santidad y verdad en otras iglesias, para el católico no tiene sentido ni razón el dejar la Iglesia de Cristo para pasarse a otra fundada por un hombre, por más inteligente y famoso que éste sea.

  5. Saludos Malourdese, muchas gracias por comentar.

  6. En la conciencia del hombre contemporáneo se halla la influencia del humanismo secular que procede de la ideología que sostiene que con la sola razón el hombre puede alcanzar toda la verdad y, en consecuencia, edificar mediante el progreso la civilización perfecta. En otras palabras, se baja el cielo a la tierra convirtiéndose el ser humano en su propio dios. De este modo no sólo niega su trascendencia sino que considera a la Iglesia una institución intransigente de la que se debe liberar olvidándose que con su rechazo se ata en la oscuridad de quien permanece de espaldas a la luz de la Verdad del mundo y de sí mismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s