Jesús Bastante: no tomarás el nombre de Dios en vano

Publicado: 10 mayo, 2012 en Cultura, Literatura, Religión

El señor Jesús Bastante ya no se conforma con escribir en su blog lo que deben decir los obispos, sino que incluso se atreve con una novela sobre la resurrección de Jesucristo escrita en primera persona. Al margen del nulo valor religioso y del escaso interés intelectual que pueda atesorar dicha ficción es de rigor la denuncia, por herética, de esta entelequia porque lo que distingue al Anticristo es el hecho de que habla, como no, en su propio nombre. Jesucristo, cuyo signo es la comunión con el Padre, siempre habla, desde su posición de Hijo, en nombre de Dios y nunca en nombre propio. Tampoco ningún evangelizador habla en nombre propio ni, mucho menos, se encarna en la figura del Mesías (Jn 5, 43; 16, 13).

Identificarse con Cristo para alcanzar la comunión con Dios no significa convertirse en Cristo mismo; esto es una vanidad sacrílega, aunque sea una novela. La realidad de Jesús, verdadero hombre y verdadero Dios, no puede ser asumida ni interpretada por la razón humana sin trivializarla. Sin embargo esta muy de moda en determinados movimientos cristianos minimizar la trascendencia y reducir la realidad del Hijo de Dios sólo a un Jesucristo histórico al que podemos construir, desde la imaginación, a nuestra medida; una medida estrictamente humana: “pero me siento con fuerzas renovadas, capaz de mover la Tierra con mis manos”. Señor Bastante, como si Jesucristo no pudiese hacerlo.

Una enorme piedra redonda sella el acceso a mi tumba. La roca se desliza a un solo toque de mi mano”. Todo el ejercicio del señor Bastante es blasfemo y, al mismo tiempo, esteril. Es imposible aportación intelectual alguna más allá de que, encima, quiera convertir la figura de Cristo en una distracción ficticia. Ni él ni nadie puede interpretar la realidad vivida por Cristo en cuanto no puede ni imaginarse cómo la naturaleza divina y la naturaleza humana forman parte constituyente de Jesús. Deade luego, no sé que ha escrito más allá de estos fragmentos. No obstante, lo que la razón no puede comprender no puede convertirse en palabra del Señor aunque sea, repito, en una novela, a no ser que se relativice la resurrección de Cristo, centro del misterio del tiempo y recapitulación de la historia salvífica hasta la Parusía.

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comentarios
  1. Athal dice:

    ¡Inauditum nefas!

  2. Jose Bustamante dice:

    Cito al blogger: “La realidad de Jesús, verdadero hombre y verdadero Dios, no puede ser asumida ni interpretada por la razón humana sin trivializarla.”

    Y entonces las representaciones de Semana Santa son sacrílegas y blasfemas? Son trivializaciones de lo religioso? A lo mejor sí, a lo mejor son una caricatura de eso que en sí mismo ya es risible.

    Por lo demás la novela contiene un fallo. No existen razones creíbles para asumir la resurrección de Cristo. No hay evidencia de que tal cosa haya sucedido. Lo más seguro es que Jesús haya muerto creyendo su propio discurso religioso, producto de una alucinación enfermiza. Bien se puede preguntar cualquiera ¿Qué dios que no fuera un carnicero o un masoquista delirante exijiría la sangre de su propio hijo para perdonar los pecados humanos?

    Los dioses hindúes son mucho más misericordiosos. No solo no exigen sangre por los pecados humanos, si no que dan una nueva oportunidad en una nueva vida al pecador para que corrija sus errores, evoluciones espiritualmente y aprenda.

    Personalmente no encuentro razones para creerme la novela del escritor. Pero si Jesús existió y la historia que nos han contado es hecha de buena fe, lo más seguro es que Jesús se haya suicidado en una cruz delirando sobre la voluntad del dios de los hebreos. Solo por fe se puede asumir que ese discurso sea verdadero y que tenga sentido, una fe que no es diferente a la que tienen quienes creen que Buda vendrá al final de los tiempos en una quinta reencarnación para mostrar el camino de la iluminación a la humanidad.

  3. Saludos Bustamante.

    Creo que usted no ha entendido bien lo que he dicho. A la luz de los Evangelios y de la tradición usted puede representar momentos de la visa de Cristo, como las obras que representan la Pasión, por ejemplo. Otra realidad bien distinta, apreciado caballero es realizar una autobiografía en primera persona de la Resurrección de Cristo, poniéndose, el escritor no sólo a imaginar esos momentos sino imputando su propia imaginación a la de Cristo.

    Un saludo y gracias por su comentario.

  4. Trozomuro dice:

    Joan Figuerola: no tomarás el nombre de Dios en vano.

    ¿Por qué juzgas? El único que puede hacerlo es Dios. ¿Cuándo te ha dado el poder para adelantarte al juicio divino? Estás diciendo que es blasfemo. ¿Eso no lo decidirá Dios?

    Cayendo en mi propio argumento, ¿acaso no estás pecando de soberbia?

  5. Saludos Trozomuro. Interesante comentario. No es un juicio es corrección fraterna. Gracias por su comentario.

  6. […] Jesús Bastante, “Y resucité de entre los muertos”, del que hablé hace unos días en Opus Prima. Para quien no lo sepa, a modo de diario íntimo, el propio Jesucristo retrata los instantes […]

  7. Sigfrid dice:

    Vaya con Jesús Bastante: “El Jesús resucitado que yo intento retratar es un Jesús muy humano en el sentido que tiene muchas dudas y que tiene incluso rabia por no poder llevar a cabo todo lo que pretende”. ¿Jesús siente rabia por no poder…? Quién es el Cristo de este señor.

    http://www.periodistadigital.com/religion/libros/2012/06/09/religion-iglesia-libros-resucite-entre-muertos-edicionesb-jesus-bastante-jesucristo-vaticano-maria-resurreccion-mujeres.shtml?

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