Twitter, el far-west de la grosería

Publicado: 9 mayo, 2012 en Uncategorized

Nadie debe lamentarse de determinados comportamientos en la red social Twitter. El carácter rastrero de algunos comentarios es el reflejo mismo del sistema moral imperante en la sociedad. Dice Voltaire que sólo vivimos dos días, que no merece la pena emplearlos en arrastrarnos ante tanto bribón despreciable. Sin embargo, hay mucho en juego pues la ausencia de moral causa el empobrecimiento interior que impide la construcción del bien común.

Son los que más desprecian la verdad quienes con mayor esfuerzo se proponen elevar la propia opinión por encima de la de los demás ignorando su necedad y alimentando su amor propio con el beneplácito de aquellos que masajean sus hombros ante la gesta heroica de vilipendiar al oponente. Encomiable el artículo de Elentir en el que muestra la ristra de ofensas de determinado sector perteneciente al movimiento LGTB y de modo especial los de un colaborador de ‘Público’. No obstante dilapida toda honestidad al omitir los comentarios de la otra parte afectada, en este caso los del periodista de Intereconomía que, durante el “disentimiento” no dudo en aderezar su exposición con cicateras expresiones.

       

No valoraré quién insultó más simplemente porque no es una necesidad intelectual. Basta la lectura de los comentarios para cerciorarse de que ambos esputaron suficiente enojo para ahogar todo el bien de sus argumentos. Sólo les invito a que ponderen sus actos con el fin de descubrir los propios defectos y reconocer, al mismo tiempo, los méritos del otro. Quizá así, en otro nuevo momento de diáolgo, resplandezcan pensamientos que nos lleven a decir que hemos encontrado una verdad que satisface nuestros espíritus.

   

El respeto a la persona del otro es requisito necesario para que todo diálogo no se convierta en un monólogo de ofensas. Lleva mucha razón el señor Aurelio Arteta cuando expresa que no todas las ideas son respetables. Que a las ideas hay que fartarles el respeto intelectual para no faltárselo a las personas; que a las ideas hay que ponerlas a pelear para que no se peleen las personas. En efecto, todo el mundo tiene su opinión y de seguro que alguna nos resulta aberrante, pero eso no justifica, nunca, el menosprecio hacia aquel que la sustenta, sino la necesidad de expresar con argumentos razonados porqué guardamos hacia ella – a la opinión – esa valoración. Si olvidamos que el diálogo es una discusión de ideas entre dos intelectos de inmediato entramos en el terreno de la colisión de cuerpos donde ya no interviene la razón sino la fuerza que, mediante trucos y tretas, confluye en el coto de la ignorancia y la cerrazón.

Notas relacionadas:

Las graves amenazas del ‘seguidor ejemplar’ de Intereconomía al activista Shangay Lily en Twitter.

El ‘lobby gay’ impone la censura a un periodista de La Gaceta.

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comentarios
  1. Sigfrid dice:

    Cuando se entra en el ataque a la persona siempre se hace un flaco favor a la verdad. Lo peor de todo es que algunos, al hacerse portavoces de determinadas creencias o al olvidar que pertenecen a empresas que suscriben en su ideario determinadas raíces deterioran la credibilidad de ésta.

  2. Miki dice:

    El que no busca la verdad se convierte en un neurótico de sus mentiras. Shangay Lily ha creado un personaje y por ello su autenticidad no va más allá de la realidad encorsetada de ese personaje. No sé quien es este periodista de Intereconomia, pero ha caído en el juego de ese personaje mostrando unos comentarios igual de tristes y reprobables.

  3. Negro dice:

    El problema que tenemos las personas, por lo general, es que somos más rigurosos con los demás que con nosotros mismos. Lo que soportamos en nosotros nos pone de los nervios en los demás.

  4. Jaume dice:

    Intereconomia lanza al traste toda su posible buena labor. Está muy bien poner la misa por TV pero hay comentarios duros que no son nada católicos. Hace tiempo que dejé de ver este medio.

  5. David dice:

    La potencia del pensamiento se prueba por su capacidad de decir las cosas básicas sin salir del terreno de la razón. Nada hay más maravilloso que aquel que defiende la verdad, sin concesiones, pero sin insultar. En cambio, ante estos ejemplos uno siente pena.

  6. Cristina dice:

    Mucha inquina en ambos… pueden ser bellísimas personas pero aquí no lo reflejan.

  7. Aleix dice:

    ¡Bueno! Aquí estamos antes dos extremos que se alimentan. Público e Intereconomia; un personaje que lleva a lo esperpéntico la homosexualidad y el transformismo y otros que radicalizan la política malinterpretando patriotismo y religión. Sólo hay que ver ambos medios para ver qué son… por suerte un medio ya no está en los quioscos y al otro poco le queda.

  8. Saludos Sigfrid. Algunos confunden el mensaje con el mensajero y se concentran en atacar a este y no a sus ideas. Gracias por comentar.

  9. Saludos Miki, cierto, Shangay es un personaje. Lo peor es los mensajes de quienes le siguen. Lo mismo del otro bando. No buscan más que la confrontación sin ánimo de entenderse. Gracias por comentar.

  10. Saludos Negro, totalmente de acuerdo… somos más críticos con los demás que con nosotros mismos. Gracias por comentar.

  11. Saludos Jaume. Lo peor es que Intereconomia tiene para muchos el cartel de cristianismo y eso fastidia toda la buena labor de la gente que es cristiana y no falta a los demás. Gracias por comentar.

  12. Saludos David. Ese es un ejercicio que requiere de mucha virtud, y no todos lo tenemos. Gracias por su comentario.

  13. Saludos Cristina. Es lo que se percibe de los mensajes que se lanzaron. Gracias por comentar.

  14. Saludos Aleix. Buena descripción. Gracias por su comentario.

  15. Marcos dice:

    Coincido con muchos de los comentaristas. Es bueno que ante las criticas se muestre un caracter positivo y no se entienda nunca como un ataque personal. Si es un ataque personal es mejor olvidar a esa persona y abandonar porque esa persona no quiere más que discutir y eso no es bueno.

  16. Chema dice:

    Lo de Intereconomia es de traca: o insulta o manipula. Una pequeña muestra:

  17. Diego dice:

    Lo mejor es correr un velo ante los insultos. Además ya se sabe cómo actúan estas personas, siempre con el ataque por bandera.

  18. Belén dice:

    Los extremos siempre son así, radicales. Los homosexuales con pluma tienen la piel tan fina como los del gallo en la bandera y la mano al frente.

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