Ten el valor de servirte de tu propio entenidmiento (II)

Publicado: 1 abril, 2012 en Pensamiento

Periódicos, noticiarios, tertulias, películas, Internet… La plétora de información, cuando no se sabe filtrar, es el trampolín perfecto para caer en la superficialidad de la que hablo en la primera entrada. Ante esto, es importante tomar distancia respecto a esta tan desenfrenada realidad. No es necesario convertirse en un eremita, pienso en Salinger, sino en saber estar solo con los propios pensamientos. Quizá así, al final de nuestras vidas, podremos decir lo mismo que Wittgenstein: “… mi vida ha sido maravillosa” (P. Engelmann, Letters from Ludwig Witigenstein).

Un hombre que se precie debe saber distanciarse de la sociedad, dialogar con la conciencia y perderse en sus pensamientos. Sin hacer nada encontramos valiosa información sobre el mundo que está ahí fuera, pero para saber comprenderlo y analizarlo es necesario que uno también se sitúe frente a la misma realidad contemplándola. En este sentido tiene razón Cioran cuando dice que “enviar un libro a alguien es cometer una infracción, un allanamiento de morada; es usurpar su soledad, lo más sagrado que posee, y obligarle a renunciar a sí mismo para que piense en pensamientos ajenos” (“Desgarradura”).

El hombre tiene que saber salir del mundo contingente para encontrarse consigo mismo y la verdadera realidad. Una vida que no se encamina a resolver el por qué ni el para qué sino que se consume insertada en el constante devenir cae en la zozobra. Cuando uno no es capaz de vivir el segundo que precede al siguiente con una eterna intensidad, cuando no es capaz de admirar el don de ese instante y esbozar una reflexión es un muerto que camina. Si respirar es el mayor acto del hombre, pensar es el mayor acto humano. Es necesario tener el valor de servirse del propio entendimiento, de quedarse sólo con el pensamiento en cualquier lugar. Wittgenstein escribió en presidio su célebre Tractatus y el Aquinate lanzó un vehemente ¡ya lo tengo! – encontró el argumento necesario para argumentar en contra de los maniqueos – en un pomposo y jaranero banquete. No es necesario encontrarse en una dramática situación – Santo Tomás Moro, Wittgenstein, Frankl –, sino que en el cotidiano quehacer, en la pesarosa rutina del hombre común podemos resolver los misteriosos enigmas que revolotean por nuestra quijotera, del mismo modo que le ocurrió a il buon fra Tommaso, que supo distanciarse de las interpretaciones comunes, de eso que denominamos opinión pública.      

Pensar por uno mismo es ir, la mayor de las veces, contra corriente. Pero eso no debe atemorizar. Cierto, aunque resulte un hecho extremo y excepcional, se puede padecer la injusticia por no seguir la opinión dictada, pero de bien seguro que el hombre que piensa por sí mismo, sin sectarismo, nunca cometerá injusticia. Sócrates vuelve, aquí, a ser un buen ejemplo. Quien piensa no tiene ningún otro interés que morir ignorando lo menos posible la naturaleza de su propio misterio abrazado a la verdad, al margen del mal que puedan cometer sobre él. “Bendita seas, prisión (gulag), por haber estado en mi vida” (Aleksandr Solzhenitsyn, Archipiélago Gulag). “¡Gracias a Dios por la prisión! Me ha dado la oportunidad de pensar definitivamente las cosas” (Aleksandr Solzhenitsyn, El primer círculo).

Pensar por uno mismo no es pedantería, es la necesidad de ser hombre, de saber ver y admirar aquello que existe (Josef Pieper, ¿Qué significa filosofar?), que permite revelar destellos de ese secreto que es uno mismo dentro de ese otro gran misterio que es el fin al que se tiende de modo natural.

Anuncios
comentarios
  1. Sigfrid dice:

    No hay nada más maravilloso que abstraerse del devenir sin sentido del mundo y adentrarse en la contemplación o sumergirse en el placer de la lectura para descubrir qué dicen aquellos sobre lo que uno está pensando en ese momento.

  2. Saludos Sigfrid. Ese es el mejor paisaje para el hombre. Gracias por comentar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s