29M: reflexión sobre la persona y la legitimación idoelógica de la violencia

Publicado: 30 marzo, 2012 en Ética y Moral, Pensamiento, Política

Nuestra sociedad tiene un grave problema cuando aquellos que enturbian la vida democrática con sus actuaciones violentas son puestos en libertad veinticuatro horas después de su detención. Es necesario el endurecimiento del código para evitar que en cada manifestación los ‘antisistema’ conviertan la ciudad de Barcelona en un campo de batalla, respaldados por sindicatos – sobre todo por la Confederación General del Trabajo – y justificados por determinado periódico que recientemente desapareció de los quioscos.  

Que la violencia, hoy, sea un instrumento que se emplea con asiduidad para la resolución de problemas exige reflexión por parte de todos, en especial de los políticos, de los intelectuales y de los formadores. Estamos ante una verdadera crisis antropológica y moral. La falta de comprensión de quién es el hombre dificulta de modo radical – es una constatación empírica – el modo de entender y vivir las relaciones sociales y de situarnos en el mundo.   

La sociedad contemporánea carece de solidez ética. Los valores, desprovistos de virtud, son secuestrados y redefinidos por la ideología que firma como autora los actos violentos que de continuo atropellan el orden democrático en la Ciudad Condal. Los valores del hombre carecen del fundamento absoluto que permite cimentar el devenir existencial del hombre dotándolo de sentido. Al contrario, hoy, el hombre es un zombi que deambula al son de la flauta de la ideología, que más que conducirle por el sendero en el que halla su sentido a razón de su naturaleza ontológica, le guía hasta el callejón sin salida en el que encuentra su sepultura.   

Esta falta de absoluto, de comprensión última acerca del hombre y del bien común, de su dignidad ontológica y de su dignidad moral, desemboca en la esterilidad del devenir humano y en la intrascendencia de las consecuencias de su obrar, que es interpretado con incondicional relativismo. Es esta subjetividad ante la realidad y este dominio de la ideología, por falta de sentido absoluto de la existencia, la que hace peligrar la convivencia social, ya que si uno no hace lo que verdaderamente debe hacer, inclinarse hacia el bien mediante una muy determinada forma de vida, no obra con justicia ni está en disposición de alcanzar el bien común, sino que actúa con injusticia; la injusticia que genera la violencia de ayer cuando no se trata al hombre como persona, como un fin en sí mismo sino que se le sacrifica por bien de la ideología. Es necesario redescubrir que la política no puede ni debe separarse de la ética como hace Maquiavelo.

Urge la recuperación del inseparable binomio ética-política ligado a una comprensión antropológica – filosofía del absoluto – en la que el hombre halla la guía para la praxis existencial y descubre que el hombre convive en sociedad para alcanzar el bien común, que es el bien mayor, y no para restar al servicio de la ideología. Si no descubrimos el carácter absoluto del ser humano, dotado de dignidad ontológica y de dignidad moral, seguiremos en una modernidad líquida (Bauman) que, a falta de reconocer su sentido y su fin, sostiene que el fin justifica los medios ignorando que los medios pueden llegar a prostituir el fin más justificado – que es lo que ocurre al legitimar la violencia –.  

Foto de: “Diario de noticias

Anuncios
comentarios
  1. Maica dice:

    Ayer, escuchando la radio y la televisión, fue lamentable escuchar en tertulias a algunas personas culpando a la reforma laboral de los sucesos violentos. Esto es lo terrible porque intelectuales y políticos llegan a justificar estos hechos tan lamentables.

  2. Saludos Maica. Sin duda es lamentable que algunas personas por defender intereses ideológicos lleguen a justificar la violencia. Gracias por comentar.

  3. Sigfrid dice:

    Excelente reflexión, Joan. Al hilo de lo que dices es interesante observar, en la foto, el texto del cartel que sostiene el hombre: es una perversión lingüística denominar “autodefensa” a lo que es violencia pura y dura. Por mucho que cambiemos los nombres a las cosas no las podemos esconder.

  4. Saludos Sigfrid, tienes toda la rázón. Se hace un secuestro lingüístico de muchos conceptos para transformar la realidad. Peligroso. Gracias por comentar.

  5. Alba Gil dice:

    Antoni Puigverd bien dice en ‘La Vanguardia’ que “el progresismo ha tratado a los antisistema como el padre imprudente trata a los hijos consentidos”. Lo peor de todo esto es que exista gente que incita a estos energúmenos o les ríe las gracias.

  6. Saludos Alba. Acertado comentario el del señor Puigverd.

    Aquí dejo un artículo publicado hace ya tiempo por el periodista Xavier Rius que tiene toda su actualidad. Yo también felicito, en general, la actuación de ayer de los Mossos

    http://opinio.e-noticies.cat/la-punteta/felicitacions-als-mossos-45153.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s