Portadores de la verdad

Publicado: 17 marzo, 2012 en Pensamiento

No sorprende que quienes desean atenazar con sus incisivos a la RAE sean los mismos que laceran el sentido común al gusto de su ignorancia. No perderemos el tiempo con este infortunio tan habitual sino en recordar cuántos vientos de doctrina deambulan en la atmósfera y qué importante resulta librarse de esta necedad que rellena el juicio de absurdez, falsedad y error. Es necesario disponer de un espíritu clarividente capaz de sortear todas aquellas corrientes, los ismos, que amedrentan el pensamiento y que con un traspié empujan al abismo.   

Dejarse llevar es el camino de no pocos cegados por la astucia de unos y la estupidez de sus subordinados. Sin embargo, la realidad del hombre sólo resplandece cuando se busca la verdad y se vive en ella. Es por esta razón que hay que derribar los muros y los mecanismos de alienación y, ante la estupidez de la mayoría – no es casualidad que se lea poco, pues la imagen es para el analfabeto lo que las letras para quien sabe leer –, ponerlo de manifiesto.

Hay que anunciar la verdad y ayudar a que ésta influya en el devenir de los hombres. Es un deber de la inteligencia y de aquellos que disponen de talento contribuir con honestidad a que la gran masa abra los ojos, los oídos y, sobre todo, el entendimiento con el fin de rescatarla de su sumisión a la dictadura del relativismo, el cual se sirve de la necedad para fascinar los cráneos con brillantes bagatelas. Seguir a la verdad y no al imperio de las opiniones es el inalienable derecho del ser humano.

El agnosticismo no puede ser el estado intelectual y existencial de la persona. El nada es cognoscible es el contexto del bobo políticamente correcto, que rema al son del tambor de quienes gozan de aquello que llamamos poder. La verdad se halla en el comienzo de la reflexión y al final de toda investigación, pero la inteligencia del eunuco mental es incapaz de vislumbrar el orden central que impulsa todas las realidades en un sistema universal sino que se enmaraña en la vivencia de la nada del ser que considera por igual la verdad y la mentira en cuanto que no existe ningún propósito ni fundamento. Sin embargo, la tragedia asoma cuando esto último, misteriosamente, se tiene por conocimiento absoluto.  

Desde luego, quien escribe ‘elije’ en lugar de ‘elige’ demuestra el universo mental e ideológico en el que se encuentra y muestra que no son las malas hierbas las que ahogan la semilla sino la negligencia del campesino. Así pues, es una obligación moral no ser imbéciles ni parecerlo por miedo al qué dirán sino ser portadores de la verdad y enseñar que existen principios objetivos, universales y absolutos bajo los cuales la vida del hombre, que no es dada ya hecha – al margen del ser –, se realiza en el obrar expresándose que la acción que tiende a un fin se encuentra en todas las realidades que llegan a ser y son por naturaleza; que una serie tiene un punto de conclusión y que todos los pasos anteriores se dirigen a ella. La abulia es la causa de la estupidez y la dictadura de las ideologías.  

Anuncios
comentarios
  1. Cristina Bec dice:

    Hola Joan. Me alegra volver a leerte. Acertado escrito, sólo la verdad hace libre al hombre.

  2. Saludos Cristina, muchas gracias por comentar. Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s