¿Puedes cambiar tu sexo?

Publicado: 25 diciembre, 2011 en Sexualidad, Uncategorized

Demagogos oportunistas, feministas galopantes y radicales enloquecidos se explayarán a gusto con vituperios y otras sacrosantas invectivas en cuanto lean esta entrada, dirigida a ellos y a otros de muy opuesta estética pero quizá de igual impostura. Hablarán, aunque bien equivocados, de agresión a la dignidad de la persona, de incitación a la violencia cuando serán ellos que actúen de acicate utilizando el cuerpo humano como objeto desvinculado de una ontológica naturaleza por la cual el hombre y la mujer son lo que son.

La cirugía cambia – cercena – el cuerpo pero no el verdadero sexo de la persona, aunque ahora tenga vagina inerte o un pene artificial cuando antes no lo tenía. En el video que encabeza la entrada apreciamos el mal llamado proceso de reasignación de sexo mediante Terapia Hormonal Sustitutiva de un joven varón de 25 años. Es importante remarcar que la esencia de la sexualidad se halla en los genitales, de modo fundamental en los órganos que producen los espermatozoides y los óvulos. En el caso del joven que nos ocupa mientras tenga testículos y próstata que produzca semen y testosterona seguirá siendo varón. Si se los extirpan será un eunuco, pero nunca una mujer, aunque le aparezcan senos y, como ya hemos dicho, una vagina inactiva.     

Los tratamientos hormonales que ha recibido este chico para aparentar ser una mujer, así como los implantes para hacer crecer los senos y las caderas, para tornear las piernas y eliminar el vello no le convierten ni le convertirán nunca en una mujer, aunque tenga la apariencia, aunque ahora tenga una simulada vagina y vulva donde antes se hallaban los testículos y el pene. Lamentablemente existen incontables cantamañanas de género y génera que consideran que la naturaleza humana es arbitraria y se puede modelar a gusto del consumidor, cortando piel por aquí y por allí, mutilando el ser de la persona en lugar de ofrecer la ayuda psicológica exigida.

La persona es hombre o mujer aunque algunos, entre ellos los elegetebé, se empeñen en edificar una lingüística pseudofilosófica no heterosexista que rechaza la natural heterosexualidad de las personas. En el caso de la mal llamada reasignación de sexo se olvida o se pretende ignorar aquello de fundamental en la esencia del ser del hombre y de la mujer: el ADN, que se mantiene en el mismo sexo originario aunque el más avispado cirujano pretenda lo contrario y aunque el paciente crea sentirse mejor con su nueva apariencia. Pero la transexualidad no es real, sino relativa a determinados cambios corporales. La esencia del sexo no cambia y así lo corrobora el ya mencionado ADN y la verdadera incapacidad para generar los gametos opuestos: espermatozoides u óvulos.    

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comentarios
  1. Mauricio dice:

    jejeje y añadiendo a tu argumento “naturalista”… como los genitales (excepto con malformaciones) por naturaleza están determinados para procrear, creo y asumo en base a este post que tu no debes usar medio de anticonceptivo alguno, ya que la artificializacion del coito es un hecho tan “antinatural” ya que es “modificar las circunstancias físicas que determinan tu genero” en este caso los anticonceptivos serian el “modificar las circunstancias físicas que determinan tu reproducción”…
    No hay nada mas desagradable que argumentos como el tuyo, ya que se presentan como autoridad lógica, sin siquiera superar un ejercicio de lógica tan básico como el que acabo de hacer.

  2. Magnotus dice:

    Y…? Cual es el punto? estamos de acuerdo en que biológicamente una persona nunca deja de ser del todo lo que es desde el momento en que nace, pero ello que importa? lo importante es que sea feliz (sea natural o artificialmente), además si la transexualidad es una patología, la creencia en un dios es perfectamente otra patología, ya que cuando un individuo tiene delirios con un amigo imaginario se le llama esquizofrenia, pero cuando muchas personas tienen este delirio, le llaman religión. Tal cual, con la diferencia que la transexualidad no le hace daño a nadie, contrario a las discordias, guerras y genocidios que se han cometido y se siguen cometiendo en nombre de dioses imaginarios.

  3. Cayetano Ripoll dice:

    ¿Cual es el verdadero sexo de una persona, el cromosómico, el gonadal, el fenotípico o la identidad sexual? ¿que hacemos cuando los cuatro no coinciden?

  4. muchas gracias por el artículo y por tu lucha para mantener viva la defensa de la dignidad humana. En este año, con el Pp tenemos que redoblar esfuerzos para no limitarnos a defendernos sino conseguir que las leyes empiecen a proteger la vida.

  5. Fr. Maximiliano (Lukas Romero) dice:

    Buen artículo, Opusprima. He enviado el enlace a unos cuantos amigos, porque me ha gustado mucho (incluso aunque mantienes una cierta “agresividad” -imagino que fruto de tu indignación- que no es habitual en tus artículos).

    El hombre es hombre, y la mujer es mujer. Podrá haber gente que crea que el sexo no es más que el producto biológico, de forma que éste no influye en la personalidd, en el ser de la persona… pero lo más gracioso es que los transexuales no son ese tipo de gente. Creen en una sexualidad que viene dada con el ser, es decir, se acercan más a la idea antropológica de sexualidad que a la idea propia del ateo cientificista, para quien todo es hormonas y genomas. Y ahí viene lo más estúpido del asunto: creyendo en esa sexualidad, consideran posible que el cuerpo se “equivoque” frente al alma, y por tanto haya que armonizar lo corporal para que “coincida” con lo que realmente soy, mediante esa parodia mal llamada cambio de sexo.

    Me paro a pensarlo y me río, ¿sabes? El cientificista reduce el ser humano a un cuerpo biológico, sin alma, en el que todo es explicable mediante complejas reacciones naturales. El transexual, en realidad, cree en la presencia de algo “espiritual” (lo sepa o no), porque considera que su cuerpo puede enfrentarse con su “auténtico ser”. Es espiritual, sí, pero dualista: enfrenta a cuerpo y alma. Frente a eso, doy gracias de saber que soy una unidad de cuerpo y alma, unidad que no se contradice, sino que actúa armónicamente para revelarme “lo que soy”. Si eso lo tuviera claro mucha gente, desbarres como los del vídeo de tu artículo no se darían.

    Bon Nadal.

    Fr. Maximiliano

  6. Saludos Hermano Maximiliano.

    Muchas gracias por comentar y compartir el enlace. Deseo que tengas una buena entrada de año.

  7. Enrique Puertas dice:

    En serio, estás loco, ¿no?

  8. Roo dice:

    Sí, de acuerdo con Maximiliano….

    Partiendo de la premisa que somos un constructo…
    “El hombre es hombre”
    “La mujer es mujer”, ya está.
    Quienes pretendan lo contrario, están viviendo engañados.
    Es algo inherente a nosotros: el ADN.

    ¿Podríamos quizá en un -futuro- “alterar” el ADN, sin perder en ello la CONSCIENCIA?
    Muy arriesgado….

    Cada vez nos aproximamos más a la perfección.
    Al absoluto, a DIOS.

    Seríamos entonces demiurgos de seres…. Más allá de un cuento de ciencia ficción, donde se construyó un robot con sentimientos…. es una posibilidad que sólo permitiria la exposición del SER en plenitud… la FELICIDAD. No felicidad en un plano humano, como sentimiento exlusivamente material y dependiente de lo físico. Si no como manifestación de esa parte MetaFísica en nosotros.

    Como Derrida lo define ( en mis palabras) : “La distancia que existe entre el EGO (Lo que creemos ser) y entre lo que creemos concoer (Realidad)”.

    En conclusión, esto es una degeneración orgánica…. Pero desde una perspectiva utilitaria. El ser humano es perecedero, “el cuerpo es el vehículo del alma”, y además, qué importa…. es parte de la LIBERTAD en sociedad.

    Así lo veo yo
    🙂
    Buen artículo y opiniones….

  9. me dice:

    Me gustó mucho del post que fomenta el diálogo, no la agresión. Yo aprecio la apertura a una discucion sin violencia. Aunque no estoy deacuerdo me pareció que la entrada da pié a discuciones muy interesantes. No creo que la linea hombre/mujer sea tan clara los poseemos hormonas de los dos tipos. En cuanto a la capacidad reproductiva no hay discusión, pero la sexualidad se ha vuelto algo muy social y muchas veces nuestros modos de ser “espíritu” por así decirlo tienden más a un género social que a otro. No veo que daño, patología o mentira hay en esto. Es muy real. Como el hecho de que la población que nace con dos géneros (el hermafroditismo.) es real y una prueva muy clara de que las lineas no están tan marcadas.

  10. Saludos Me. Muchas gracias por su aportación al debate. Un saludo.

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