Partido Popular: aborto, preservativos y píldora postcoital

Publicado: 12 octubre, 2011 en Uncategorized

Si se analiza el programa y las actuaciones del Partido Popular hasta el más incrédulo deberá darse cuenta de que este partido poco se diferencia de los socialistas en lo que refiere a temas como el aborto, el preservativo y la píldora postcoital – para no hablar de temas tales como la educación –. Así, la protección de la vida de la persona se encuentra, sin garantías, supeditada y subordinada al arbitrio relativista de las ideologías que controlan la vida parlamentaria y el devenir práctico de nuestro país. El cristiano no pude pasar por alto la grave situación en la que nos encontramos, donde se reduce el ejercicio político y la democracia a una contienda y una alternancia exclusiva entre populares y socialistas, más, cuando las políticas sociales de ambos no se diferencian en nada y enfatizan la ausencia de criterios morales que garanticen la defensa de la vida y el respeto a la dignidad de la persona.   

Enquistados aún en la relativista división de la política entre derechas e izquierdas, ambas fuente de la hemiplejía moral de España, olvidamos que ninguno de los dos partidos mayoritarios presentan unos principios fundamentales e inamovibles sobre la vida, la familia y la educación. Ciertamente, y es un logro del relativismo que padecemos, las futuras elecciones generales se leerán en clave económica, y el más que posible triunfo de los populares se recibirá como la esperanza para salir de la crisis de dicha índole. No obstante, ya nos encontramos insertados en otra crisis más compleja y trascendente, de carácter moral, olvidada y obviada por esta cuadrilla de golfos contumaces que habitan, como amebas, en los distintos partidos políticos y corrompen la vida política y social.  

Es necesario situar no sólo en la palestra sino en el primer ámbito del programa político toda cuestión referente a la defensa de la vida y a la protección de la dignidad de la persona. Desde luego, que el aborto no se halle entre los temas clave es una muestra más de la desmoralización que padece la sociedad, de la que se alimentan y potencian las ideologías. La responsabilidad del cambio no corresponde sólo a los políticos sino a la sociedad en sí, y los cristianos tenemos mucho que hacer al respecto porque tenemos mucha culpa del actual estado. Los cristianos, por una u otra razón, hemos dejado de ser auténticamente cristianos en nuestro hacer diario, limitando nuestra razón de ser a una mera formalidad personal y estética. Los cristianos no podemos fingir ser cristianos y no obrar como tales porque nos engañaremos a nosotros mismos y a los demás y permitiremos, como ya acontece, la desmoralización. Y no olvidemos que la desmoralización en el obrar empieza por no ser lo que debemos ser.

Así, no pudiendo ser falsos cristianos para no envilecer e inmoralizar, los cristianos no podemos tomar otra decisión que no sea la defensa de la vida y la protección de la dignidad de la persona. Esta y sólo esta es nuestra esperanza, la de ser lo que debemos ser, pues si renunciamos a ello, si sólo fingimos ser cristianos afirmamos y defendemos el suicidio colectivo, un suicidio que se cobra cada año la vida de 100.000 nonatos. Por tanto, el próximo 20 de noviembre no podemos elegir ni a los socialistas ni a los populares como alternativa de gobierno.

Los cristianos hemos de contribuir a cristianizar la política pero no podemos ideologizar la religión como pretende hacer el Partido Popular – y medios afines como Intereconomía –. Porque somos responsables de lo común humano a la luz de la verdad en el tiempo que se nos ha estado premiado vivir no podemos caer en el relativismo, ni justificar que el fin justifica los medios ni olvidar que hay medios que pueden prostituir cualquier fin. No pensemos ni pretendamos que nos engañen. Cuando el Partido Popular expresa que derogará la actual ley del aborto no manifiesta su oposición al aborto sino a los preceptos de la nueva ley. El Partido Popular, como los socialistas, no tiene una percepción clara, evidente y fundamental de la vida. Así se entiende que enla Comunidadde Madrid se encuentren 150 máquinas expendedoras de profilácticos instaladas porla Consejeríade Sanidad; desde su implantación estas máquinas han dispensado al año más de diez mil preservativos subvencionados hasta el 60% por los ciudadanos de la capital – según informa el Diario Ya –; o que el ayuntamiento de la misma ciudad dispense la píldora postcoital de manera gratuita en los centros de salud.         

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comentarios
  1. xavialonso dice:

    Muy buen artículo. Un saludo.

  2. Saludos Xavi, muchas gracias por comentar.

  3. Carlos Javier Alonso dice:

    Estimado Joan:

    Comparto contigo muchas de tus tesis, pero creo que con este y otros artículos similares te estás pasando siete pueblos. Te lo digo con afecto y simpatía: no son iguales el PP y el PSOE. Fue este último el que introdujo la ley despenalizadora del aborto de 1985 (recurrida por el PP); fue éste último el que aprobó la “Ley Aído” (que convierte el delito del aborto en un derecho de la mujer); fue el PSOE quien aprobó la Ley de la Memoria Histórica (que ha enfrentado gravemente a los españoles); fue éste último el que aprobó una ley de matrimonio para las parejas del mismo sexo (pervirtiendo jurídicamente la esencia del verdadero matrimonio); fue éste último el que aprobó la ley del Divorcio Express (que ha logrado que se rompa una pareja cada cuatro muntos en España); fue este último el que -si gana el 20-N- ha prometido una ley de Eutanasia (eufemísticamente llamada de “muerte digna”), una Ley de Igualdad de Trato (que permitirá cerrar todos los medios de comunicación que no sean políticamente correctos y también los centros de Educación Diferenciada), y una Ley de Libertad Religiosa (que supondrá la discriminación -sino persecución- de los católicos). Esto no lo hace el PP.

    Ciertamente, como católico, no soy nada optimista en cuanto a lo que legislará el PP en relación con la defensa de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural, pero estoy convencido de que no será nunca tan pernicioso como el PSOE que ha hundido a España moral, religiosa, económica, institucional y educativamente para varias generaciones. El principio del mal menor en una situación política bipartidista como es la que tenemos aconseja votar al menos malo que, en este caso, es el PP. Ya me gustaría que hubiese un partido político que defendiese los principios cristianos y tuviera opciones de ganar las elecciones. Pero no lo hay. Y lo mejor es frecuentemente enemigo de lo bueno.

    Un saludo muy cordial.
    Carlos Javier.

  4. maria D. dice:

    Joan cuida de no possarnos a tots en el mateix sac perque les paraules ofenen: “cuadrilla de golfos contumaces que habitan como amebas, en los distintos partidos políticos y corrompen la vida política y social”

  5. Saludos Carlos.

    “El principio del mal menor en una situación política bipartidista como es la que tenemos aconseja votar al menos malo que, en este caso, es el PP. Ya me gustaría que hubiese un partido político que defendiese los principios cristianos y tuviera opciones de ganar las elecciones. Pero no lo hay. Y lo mejor es frecuentemente enemigo de lo bueno”. Al respecto no comparto lo que dices, porque si bien hay dos partidos mayoritarios, existen alternativas. Sobre el mal menor te invito a leer una entrada mía: https://opusprima.wordpress.com/2011/04/07/la-doctrina-moral-del-mal-menor-%c2%bfa-que-partido-votar/

    Desde luego Carlos, cada uno debe obrar en consciencia y consciente de su responsabilidad, pero desde luego nunca se debe tolerar no hacer el bien mayor. Ciertamente fue el PSOE quien promulgó la ley de 1985, como tan cierto que Aznar la mantuvo y que durante sus ocho años de gobierno hubo más abortos que desde 1985 a 1996. Desde luego el PP no es una alternativa, no es el mal menor, porque el mal es mal y siempre es ausencia de bien.

    Un saludo cordial.

  6. Saludos María.

    Si lo has visto como una ofensa personal te pido disculpas. Pero no es una valoración personal sino de la actitud general de los políticos. Gracias por comentar.

  7. Teresa dice:

    Buenas noches Joan.
    De nuevo felicidades por el blog.
    Sobre este post, estoy en desacuerdo. Es verdad que existen alternativas políticas, pero por desgracia no son reales, no creo que vayan a poder cambiar nada. Por ello, comparto lo que dice Carlos Javier y lo que decía Santo Tomás de Aquino en su doctrina del mal menor.
    Saludos

  8. Saludos Teresa.

    Antes de nada, gracias por comentar. Vayamos por partes. Ya que citas al Aquinate hay que decir que este anuncia el principio supremo de la razón práctica, que no es otro que el siguiente: «hay que hacer el bien y evitar el mal». Además, añade en la Suma Teológica (I-II, 95, a.2) que no debe hacerse mal a nadie – pensemos en las consecuencias del aborto -. Al mismo tiempo nos dice que para hacer el bien hay que quererlo y conocerlo, a la vez que señala – siguiendo al Estagirita – que en toda serie, que se halla encaminada a un fin los medios han de ser siempre buenos; es decir, lo que nunca será lícito es hacer el mal para obtener un bien, pues sería como decir que el fin (bueno) justifica los medios (malos). Así, votar al PP porque supuestamente es más restrictivo que el PSOE con respecto al aborto no es moralmente lícito.

    Por otro lado hay que volver a señalar que hay más alternativas. Dices que no son reales, por desgracia. Por desgracia, tienes razón. Pero te pregunto, ¿esta desgracia no estará causada por mí descuido a la hora de hacer el bien? Quizás es utópico siendo todos seres viadores, pecadores, pero si los cristianos que queremos serlo realmente actuáramos en consecuencia no daría la suma de nuestros votos la fortaleza suficiente a un partido que defienda principios fundamentales como la vida.

    De nuevo, Teresa, muchas gracias por comentar.

  9. alvaromenendezbartolome dice:

    Estoy con Joan: harto de lo del mal menor en lugar de poder buscar el bien posible que incluya lo mejor.
    Un saludo.

  10. Saludos Álvaro.

    Bien dices que hay que buscar el bien mayor y no conformarse con el mal menor que en sí nunca es un bien. Desde luego nunca haremos el bien posible si nunca pensamos que éste lo es. El hombre, el cristiano, debe sentirse siempre y en todo momento requerido a elegir lo mejor, y lo mejor, afortunadamente, no está sujeto a arbitrio humano sino que es aquello que debemos ser y cuyo mejor ejemplo es Jesucristo.

    Alternartivas a una sociedad que atenta contra la vida y la dignidad de la persona las hay, pero si nos conformamos con la barbarie del que menos mal hace habremos caído a los brazos del príncipe de éste mundo.

  11. Cristina Bec dice:

    Suscribo el escrito de Joan de cabo a rabo. Por otro lado, es llamativo el mensaje de María D. Por lo que dice se desprende que se dedica a la política activa; sorprende que se sienta ofendida y al mismo tiempo no diga nada al respecto del tema del artículo. No sé a qué partido pertenecerá pero desde luego ha decidio pasar de largo.

  12. Tania dice:

    No hay ningún tipo de duda: si defiendes la vida, si vives el cristianismo no puedes votar al PP, por mucho que este diga que sus miembros son cristianos.

  13. Alvaro dice:

    Felicidades por tu buen artículo encaminado por la razón e iluminado por la verdad. El PP se ha adueñado de una gran parte del voto católico y no deja de ser aberrante.

  14. Saludos Álvaro, muchas gracias por comentar.

  15. Anna dice:

    Pues esta vez ya no votaré al PP. Gracias a personas como tú he abierto los ojos. Espero que lo hagan muchas personas más.

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