Breve reflexión sobre el Ser Necesario

Publicado: 1 agosto, 2011 en Filosofía

¿Por qué el ser y no más bien la nada? ¿Cómo explicamos el mundo actualmente existente? ¿Puede establecerse una identificación entre el mundo existente y contingente con el Dios absoluto y necesario? Cabe considerar respecto a la existencia de los entes contingentes el Ser, que es el origen y la exigencia del existir del ente posible pero no necesario, llamado también ser por participación. Si en la realidad encontramos seres contingentes y no más bien la nada, su existencia debe fluir de aquel en quien la existencia adviene de manera ineludible y necesaria por la simple razón de que existe sólo aquel ente que ha sido creado de un modo u otro por el Ser necesario, el único cuya existencia se sigue de su esencia; es decir, la posibilidad de Dios se halla actualizada por su propia naturaleza ontológica, que exige su existencia – “Dios existe necesariamente si se establece que es posible” (J. Moreau, Le Dieu des philosophes) –.

Dios es necesario porque no puede no-ser, ya que la existencia se deriva del principio de razón suficiente (Leibniz), de la esencia infinita y eterna. No obstante, es preciso señalar que atribuir la existencia de Dios por la existencia de los entes creados es una necesidad ontológica aunque, en apariencia, no indique ninguna perfección del Ser Absoluto. Así, como Dios no puede no-ser en cuanto infinito y eterno su existencia no es en ningún caso efecto de su voluntad, sino consecuencia de su naturaleza, que es infinita y eterna. En cambio, los demás entes son contingentes, no hay nada que haga necesaria su existencia: Dios ha podido crear la existencia de un hombre, de la materia misma, o no crearlo. Por tanto, es menester buscar la causa, más bien la razón, la sustancia que tenga en sí la razón de su propia existencia y, en consecuencia, sea origen y fundamento de todas las existencias.

Leibniz en su Monadología señala que “si alguna realidad hay en las esencias o posibilidades, o bien en las verdades eternas, es preciso que dicha realidad se funde en algo existente y actual, y por consiguiente, en la existencia del Ser Necesario, en el cual la esencia encierra la existencia, o en el cual ser posible basta para ser actual”. En su Teodicea añade: “toda realidad debe fundarse en algo existente. Es cierto que un ateo puede ser geómetra; pero si no hubiese Dios, la geometría carecería de objeto. Sin Dios no sólo no habría nada existente, sino que tampoco habría nada posible”, es decir, Dios no sólo es causa de la existencia sino también de dicha posibilidad. Entonces, es por Dios que se da el ser y no más bien la nada; pues si hay una realidad es porque se funda en la existencia del Ser Necesario.

Kant, al respecto, es de un mismo parecer en cuanto que dice que “Todos los principios de demostración de la existencia de Dios pueden sacarse solamente o de las ideas racionales de lo meramente posible o de los datos empíricos de lo existente. En el primer caso se concluye o bien de lo posible como principio la existencia de Dios como consecuencia, o de lo posible como consecuencia la existencia divina como principio. En el segundo caso, a su vez, se llega por deducción de aquello cuya existencia percibimos a la simple existencia de una causa primera e independiente, y luego, mediante análisis de este concepto, a los atributos divinos que le son inherentes; o de aquello que muestra la experiencia, se deducen directamente tanto la existencia de Dios como sus atributos” (J.Mª Quintana, Kant, el único fundamento posible de una demostración de la existencia de Dios).

Vemos, por tanto, que la existencia de Dios es necesaria en cuanto que la no existencia de un ser necesario anula toda posibilidad de existencia. Y este es un dato empírico como señala Kant: la negación de la existencia de Dios es una “nada total” (Kant, Beweisgrund. Citado en la obra antes mencionada).        

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comentarios
  1. Iván Gutiérrez dice:

    Lo respondó de manera simple.
    ¿Por qué la nada y no más bien el ser?
    http://www.catholic.org/international/international_story.php?id=42179
    Otros no tuvieron la libertad de ser, a ellos se les conculcó el derecho a hacer la pregunta.
    A lo mejor el ser existe solo mientras dura, como una realidad que no es necesaria, si no que se mueve y se transforma en el devenir hasta que dura. mientras dura, como una realidad que no es necesaria, si no que se mueve y se transforma en el devenir hasta que dura.

  2. El conocimiento es la adquisición de verdad. La verdad es eterna e invariable en sí misma, de lo contrario sería finita, cambiante y, en consecuencia, incapaz de ser aprehendida por el entendimiento. El relativismo afirma tajante que el conocimiento no existe en cuanto que la verdad no es eterna e invariable sino modelada por el sujeto humano. La realidad para el relativismo, por tanto, no es trascendente; es más bien una construcción subjetiva sazonada por la creencia y la ideología del hombre, es decir, opinión. No obstante, la realidad es como es en sí misma con la particularidad de que el ser humano la encaja, la recibe y convive con ella y en ella con el peligro de transformarla según su libre albedrío o punto de vista.

    El conocimiento, decíamos, es la adquisición de verdad y el hombre está abierto a la verdad y a su comprensión. No obstante, algunos sujetos se muestran selectivos, abriéndose a determinados aspectos de la verdad que se les revela, pero manifestándose ciegos con respecto a otros aspectos de la misma verdad; de aquí que dos personas observen y expresen de distinto modo una misma realidad. Ambos pueden estar en el marco de la certeza o bien en el del error; sin embargo, la verdad es como es y sólo admite una perspectiva y ésta no es otra que la que la adecuación del conocimiento con la realidad – y la realidad no se reduce al ámbito de lo empírico – que se encuentra constituida por la verdad que se enraíza en el fundamento que la configura. De este modo, siguiendo a Malebranche, hemos de afirmar que si conocemos la verdad es porque vemos la realidad en Dios.

    La verdad no es opinión del mismo modo que el ser del hombre no es lo que cada sujeto considere apropiado a dicha naturaleza, sino que el ser del hombre se desarrolla verdaderamente en cuanto cada sujeto comprende y realiza su perfección acorde a la naturaleza ontológica que le constituye, naturaleza que hunde su raíz en el Ser del que procede.

  3. Cayetano Ripoll dice:

    Definir el conocimiento como la adquisición de La Verdad es un poco aventurado ya que primero sería necesario demostrar la existencia de La Verdad y después la validez de un método adquirirla.

    La mesa que tengo delate es finita y cambiante, tanto que sus propios contornos están variando ahora (por su interacción con el aire) hasta el punto de que sería difícil delimitarlos si nos acercamos lo suficiente, y puede ser perfectamente aprehendida por mi entendimiento y el de cualquier otro observador (incluido mi perro) como un objeto con unas cualidades que se mantienen estables en el tiempo; de hecho mi entendimiento (como el de cualquier otro humano o cualquier chimpance) puede aprehender cosas que no existen pero que pueden o no existir en el futuro con una cierta probabilidad que depende de sus acciones presentes.

    En cuanto a la realidad, podemos pensar de ella lo que queramos pero tan sólo podemos demostrar ocurrencia en la realidad de aquello que es susceptible de ser percibido, el resto pertenece al ámbito de la imaginación en tanto que no puede demostrarse y esto no significa que no tenga valor, significa simplemente que no puede considerarse un conocimiento fiable ya que depende del razonamiento que se aplique sobre el, como demuestran las múltiples opiniones de los filósofos sobre un mismo tema, filósofos que, sin embargo, se apartarían invariablemente para no tropezarse con mi mesa.

  4. xdsl2000 dice:

    De la Wiki:

    Un troll o trol es un vocablo de Internet que describe a una persona que sólo busca provocar intencionadamente a los usuarios o lectores, creando controversia, provocar reacciones predecibles, especialmente por parte de usuarios novatos, con fines diversos, desde el simple divertimento hasta interrumpir o desviar los temas de las discusiones, o bien provocar flamewars, enfadando a sus participantes y enfrentándolos entre sí. El troll puede ser más o menos sofisticado, desde mensajes groseros, ofensivos o fuera de tema, sutiles provocaciones o mentiras difíciles de detectar, con la intención en cualquier caso de confundir o provocar la reacción de los demás. Actualmente también se usa este término para cualquier tipo de travesura.

    Respecto al tema principal, Breivik puede decir misa, ser o no cristiano o católico no depende de lo que se diga sino de los actos que se realicen, y el noruego, pese a quien pese, no es ni cristiano
    ni católico, esto es un hecho no una opinión, y el que no lo ve es porque “no llega” o porque se niega a aceptarlo porque va en contra de lo que le le están adoctrinando ( ésto sí es una opinión ).

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