Escapad del nihilismo materialista

Publicado: 27 abril, 2011 en Pensamiento

Es indudable el progreso tecnológico y científico alcanzado en el último siglo. Sin embargo el humanismo en muchos casos no avanza sino que retrocede hasta niveles propios de otras centurias. El hombre del siglo XXI no es un sujeto marcado por la búsqueda (Viktor Frankl) sino por la pérdida de sentido. El nihilismo de corte materialista confiere la idea de que el hombre es un ser carente de dignidad y trascendencia que se reduce a simple materia. Se niega a Dios por el simple hecho de que no se constata empíricamente como esta silla, aquella mesa o esa ventana. Si Dios no se puede objetivar, observar ni medir no existe. Sin embargo, con espíritu científico, cómo se puede afirmar, al mismo tiempo, que la nada es el fin del hombre si esta carece de toda magnitud y dimensión.  

Ya hemos hablado en muchas ocasiones de la creación ex nihilo sui et subiecti por lo que no me extenderé en este asunto (les exhorto a leer los enlaces así como las entradas de metafísica). Basta decir, simplemente, que la realidad – nosotros mismos – no procede de la nada por el simple hecho de que la nada es nada. Crear es donar el ser que no había, que no existía antes, es decir, el ser no procede de la nada sino de Dios, que es el que es, el Ser en sí – yo Soy –. Dicho de otro modo, la nada no es un concepto científico. Por no ser, no es ni un concepto metafísico. El problema de muchos respecto a la idea de la nada es el mismo que el que exhibe el personaje de Morla (Michel Ende, La historia interminable) que acontece en cuanto el conocimiento finito y limitado del hombre se entiende por un conocimiento absoluto (Gabriel Marcel). La nada no pertenece a la existencia ni está fuera de ella. Repito, la nada no devora la realidad sólo el mundo de lo imaginario (Martin Heidegger).    

La fe en Dios es racional, la fe en la nada no lo es. Si seguimos con Heidegger convenimos que el Das-Sein es el Ser de Dios. Es decir, “en Él vivimos, nos movemos y existimos” (Hch 17, 28) porque el ser de la persona está radicalmente e intrínsecamente abierto al Ser Absoluto de Dios, de ahí la trascendencia que es, por otro lado, natural, científica, metafísica… porque coexistimos con el mundo, con los demás y, con Dios. Ciertamente, la idea de la nada está obsoleta. Ahora a los nihilistas les resta el amparo exclusivo del “maravilloso poder de la materia” (Carl Sagan). Estos, no tienen reparos en utilizarla Sagrada Escritura y hacer suyo el ‘polvo somos y en polvo nos convertiremos’ (Gn 3, 19) para reducir el ser del hombre a escombros. Pero, ¿la materia que tanto se glorifica se puede objetivar y medir? Desde luego puedo tocar el teclado del ordenador con el que ahora escribo mientras observo las paredes de la habitación en la que me hallo y la realidad que se divisa a través de la ventana que tengo en frente. ¿Pero toda esta materia es propiamente la materia? ¿Cómo puedo afirmar que todo procede de la materia si no conozco su estructura? Desde luego tampoco palpamos el alma inmortal, pero descubrimos sus manifestaciones sensibles, que somos más que esa encumbrada materia, es decir experimentamos la libertad; conocemos que conocemos y que nos conocemos; que somos nosotros quienes vemos y no el ojo… en definitiva, que tenemos conciencia, que reflexionamos sobre la realidad y sobre nosotros.

La fe atiende las realidades sobrenaturales que exceden pero que no contradicen para nada la razón, es decir, facilita respuestas inteligibles a las preguntas últimas del hombre, quién soy y adónde voy, es decir, ofrece pistas sobre el origen y destino de la humanidad. En cambio la nada y la materia no pueden ofrecerlo porque, ya lo expresa Leibniz en la cuestión por qué el ser más bien que la nada.     

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comentarios
  1. Iván Gutiérrez dice:

    Solo una pregunta ¿Cómo va a ser nihilista el materialismo si la materia es algo en vez de nada?

  2. Saludos Iván.

    Existe un nihilismo, no necesariamente intelectual más propio de la socidad en conjunto, que niega la dignidad y la trascendencia del hombre bajo presupuestos de corte materialista: Si Dios no existe, para el nihilista, no hay una idea de la esencia de hombre, sólo se puede hablar de existencia, sin sentido desde luego.

  3. Meinster dice:

    Es curioso; a las respuestas que ofrece la ciencia les haces nuevas preguntas, llegas a los límites que llega la ciencia hoy y la criticas por no ir más allá.
    La ciencia explica el mundo que podemos sentir a nuestro alrededor, a creado instrumentos para poder medir lo que no podemos sentir, debido a ello es capaz de hacer predicciones (por ejemplo donde estará Plutón dentro de 10 años) con un pequeñísimo margen de error.

    En cambio tu crees en la existencia de Dios, la ciencia ha sido incapaz de constatar esa existencia, muchas de las cuestiones que la Iglesia decía que eran cosa de Dios la ciencia ha ido dando una explicación y Dios ha ido viendo como se reduce su campo de actuación.
    ¿Cuál es la diferencia entre algo de lo que no se puede constatar su existencia ni directa ni indirectamente y algo inexistente?
    Nos queda reducirlo a la lógica, pero no tampoco por lógica se puede descubrir a Dios.
    ¿Cómo puede ser algo todo justicia y tener favoritos?
    ¿Cómo puede darnos libre albedrio pero pedirnos que le adoremos?
    ¿Cómo puede ser omnipotente y cometer tantos fallos (como dice la Biblia que hizo)?
    etc
    etc

    ¿Entonces, que nos queda para descubrir a Dios?. Testimonios de personas que escribieron hace miles de años lo que les dijeron que hicieron o vieron otras personas. El testimonio de otras personas posteriores influidos por su creencia que aquello fué cierto. Los sentimientos que tienes (que todos tenemos) sobre la vida, la muerte, y tu yo interior, pero, en tu caso están influidos por tus creencias.
    ¿Todo esto podría ser una prueba? Muy dificilmente, pero resulta que otras personas experimentaron esos sentimientos y llegaron a conclusiones muy distintas.
    La religión no es capaz de profetizar nada (y eso que se empeña en hablar de profetas, pero siempre a toro pasado)
    En definitiva, sobre la existencia de Dios tenemos vaguedades.

    A la ciencia le pides los imposible y eso que ofrece todos los datos, en cambio la religión ofrece vaguedades y no le pides nada.
    La religión afirma poseer la Verdad absoluta, pero muchas veces se ha equivocado, pero se la exculpa, se mira para otro lado.
    La ciencia afirma que no existe la Verdad absoluta, se dedica a autocorregirse y se observa constantemente en la busqueda de errores, en cambio cada fallo (descubierto por científicos) se le echa en cara, y si no se le encuentra error ante algo que esté confrontada con la religión se dice que existe un lobby científico enpeñado en ocultar la verdad (o algo así). Hasta que lo que dice la ciencia es tan evidente que la religión ha de recular y mirar para otro lado.

  4. saguan dice:

    Y esa reflexión de nosotros sobre nosotros y sobre el mundo inevitablemente nos lleva Dios?. Por favor, que soberbia más estupida. Bien por ti que tengas fe en eso, pero porque no dejas tranquilo a los demas, idiota español

  5. Alba Gil dice:

    Buena entrada y añado que molesta por certera a tenor de los comentarios de Meinster y Saguan.

  6. Iván Gutiérrez dice:

    Es que la ciencia y el materialismo no están obligados a estudiar ningún “sentido- futuro” de la historia, si no que se inscriben en el campo de lo inmanente. No dicen en ningún momento que el hombre es nada, si no que es. El hombre es ser, así de simple y por ende no hay que ocuparse de ninguna escatología que no se hace evidente por ningún lado.

    Yo no veo nada nihilista en esta visión, veo que el hombre adquieres su sentido como ser histórico que vive y siente y que es. Cuando yo muera, ya no tendré que preocuparme por Ser o No ser, puesto que no existirá nadie a quien salvar o rescatar de la nada. Ahora lo que tengo es que Soy, Existo, y eso por sí mismo debe bastar.

  7. “¿Cuál es la diferencia entre algo de lo que no se puede constatar su existencia ni directa ni indirectamente y algo inexistente?”

    Para el cientifismo ninguna, para los científicos todo.
    Un científico nunca afirmará lo que no puede demostrar, ya sea desde una formulación positiva como negativa.

    “Y esa reflexión de nosotros sobre nosotros y sobre el mundo inevitablemente nos lleva Dios?. Por favor, que soberbia más estupida. Bien por ti que tengas fe en eso, pero porque no dejas tranquilo a los demas, idiota español”

    ¡ah!, ¿también los del Barça son idiotas?

  8. Meinster dice:

    “¿Cuál es la diferencia entre algo de lo que no se puede constatar su existencia ni directa ni indirectamente y algo inexistente?”

    Para el cientifismo ninguna, para los científicos todo.
    Un científico nunca afirmará lo que no puede demostrar, ya sea desde una formulación positiva como negativa.”

    Tal vez los calcetines devoren los pies, tal vez exista un solo calcetín comepies o varios. Hasta ahora no se ha constatado ningún caso, carece de lógica, pero nadie ha demostrado que no ocurra.

    ¿Qué hacemos? ¿andamos sin calcetines por si acaso, los tratamos como si fuesen objetos peligrosos, o nos dedicamos a ignorar esa posibilidad incluso negarla (unque no se halla demostrado que no es así) hasta que alguien lo demuestre?

  9. Apreciado Meinster.

    Calcetines. Existen calcetines lo suficiente grandes para devorarte el cerebro, ve con cuidado. Pero los calcetines son algo.

    La verdad es que me siento – ahora mientras comento – como si estuviera hablando con una mascota, pero veamos, del mismo modo que puedes comprender que una manzana sumada a otra manzana dan dos manzanas entenderás que el ‘ser’ no procede del ‘no-ser’, aunque no voy a extenderme en ello, nunca se me han dado bien las mascotas.

    Te recomiendo la lectura de las entradas de este blog sobre metafísica. Si estimas te aconsejo algunos autores.

    Gracias por comentar.

  10. Lo de andar con los calcetines o no depende de cada individuo….al igual que las hay que van con bragas y otras que prefieren ir emitiendo hedores indefinibles….pero eso no tiene nada que ver con lo que ha afirmado y con lo que usted no afirma.
    Insisto en el axioma: desde el punto de vista científico afirmar que Dios no existe es contrario a los principios de la ciencia.
    Podrá ser un argumento filosófico, pero no científico….a salvo que usted, en su infiinita sabiduría, ésa de la que carecemos el resto de los mortales, pueda demostrar lo indemostrable….que de todo habrá.

  11. Meinster dice:

    Bien Francisco, veo que vas entendiendo, aunque el comentario machista es gratuito. Y la gente que no usa calcetines no es porque tema que estos le devoren los pies (puede que alguno sí, que de todo hay)
    No se puede demostrar que algo no existe, se puede demostrar que algo existe pero no lo contrario.
    Es como dice usted anticientífico negar que algo no existe, aunque sea algo tan ridiculo como los calcetines de mi ejemplo. Pero si se puede albergar la posibilidad que exista y esta puede ser tan pequeña que tiende a cero.
    y cuando algo tiene una posibilidad tan baja de existir se considera que no existe y se actua en consecuencia (como si no existiera) el día que se demuestre que existe se actuará de forma diferente, eso es todo.
    En general, si no está demostrado que existe (o existen dudas razonables, la posibilidad de su existencia es muy alta) se considera que no existe.
    Los científicos no envian a los astronautas con ristras de ajos al cuello por si acaso existen vampiros espaciales, aunque no puedan demostrar que no existen. ¿Eso es anticientífico?

  12. Me temo que usted está confundido, yo no he hecho ningún comentario “machista”, simplemente me remito a un hecho incuestionable: que guarras y/o guarros los hay de todo pelaje y condición, pero el absurdo lo ha propuesto usted.
    Sigo insistiendo en que usted confunde empirismo con filosofía, y, sin embargo, ambas ramas, aunque se tocan, no suelen generar descendencia…al menos por ahora…..

  13. Cayetano Ripoll dice:

    Bueno, señor Figuerola, la alusión a las mascotas es gratuita, pretenciosa y dice muy poco de su educación, según mi modo de ver; pero no es eso lo que me anima a escribir, sino el asunto del Ser. Aparentemente no ha considerado usted correcta la postura de Heidegger al considerar la metafísica como el “olvido del ser” que ha sido cosificado en “Dios” y ha perdido, por tanto, el sentido de ser el “ser de un ente” para convertirse en el “ser que es”. Bueno, a mi tampoco me preocupan mucho estas cuestiones ya que yo no asigno otras propiedades al “ser” que la “existencia” y (a pesar de las objeciones del señor Pena) considero la filosofía que se despega de la “realidad” (contrastada empíricamente) como simple “literatura de ficción”.

    En este contexto la “transcendencia” no es como usted supone científica, al menos yo no la he leído nunca en ningún texto de filosofía de la ciencia (Lakatos, Popper, Khun, Russell, Feyerabend ….), más bien se reconoce que la pregunta: ¿que había antes o fuera o además del universo? tiene el mismo valor lógico que preguntar ¿Que hay al norte del polo norte?

    Como ustedes (Señores Pena y Figuerola) dicen, es cierto que la “nada” no es un concepto científico, que no se conoce algo de lo que pueda predicarse que es “nada” y, por lo tanto, acusar a la ciencia que se ocupa de lo que existe (que ya sera algo) de nihilista es un desproposito y acusar al materialismo (que, al menos deber creer en la materia) de nihilista es otro desproposito. Quizá han oído campanas, ya que William Hamilton acusa de nihilista a David Hume por negar que, en la realidad, existen las “substancias”; pero está es otra cuestión, esto es el “nihilismo epistemológico”

    Quien coloco realmente el “nihilismo moral” (que es de lo que estamos hablando) sobre la mesa fue Nietzschen con su afirmación de que la moral cristiana era nihilista ya que los cristianos creen en una moral otorgada por un dios que (al parecer de Nietzschen) no existe y, por lo tanto, está basada en “nada” y continúa con su argumentación llevándola mucho más allá, pero sería largo de explicar. Con esta idea inicial monta Heidegger sus abstracciones metafísicas sobre el nihilismo. En mi opinión, aun siendo uno de los más grandes filósofos, es el intento de un teólogo católico (que también lo era) en cambiar de sentido, desviar y desvirtuar las tajantes argumentaciones de un Nietzschen anti-metafísico y pasarlas al terreno mucho más ambiguo de la metafísica.

  14. Saludos señor Cayetano. Desde luego no sé cuál es su modo de ver, pero interpreto que es el fundamento por el cual se rigen los demás a tenor de la gratuita interpretación que realiza. Pero bueno, tampoco viene a cuento, me importa poco el parecer de alguien al que no conozco.

    Tampoco entiendo qué quiere o pretende decir con que no he considerado correcta la postura de Heidegger. Interpreto que usted ha leído al filósofo alemán. En mis limitados conocimientos de este sujeto éste nos dice – imagino que convendrá en esto – que la nada ni siquiera puede nadear, ni mucho menos aniquilar. El ‘Das-Sein’, señor Cayetano, como ‘Ahí del ser’, es exactamente el Ser, el Absoluto. Si con el término ‘ser’ nos referimos al ser de la criatura que no tiene el ser por sí sino por participación, el ‘ahí’ del ser no es otro, apreciado señor Cayetano – perdone que insista en ello – que el ‘Ser’ que es ‘el-que-es’ o dicho de otro modo el ‘Yo soy’ del Dios bíblico. Por otro lado, disculpe que me importe más bien poco o nada lo que usted buena e inteligentemente interprete al respecto del ser.

    Desde luego es curiosa la interpretación de la trascendencia así como interpretar lo que uno – este servidor – supone sin suponerlo. No alcanzo este nivel de hermenéutica ya me perdonara. Tampoco consideraré qué lectura ha realizado y que conocimiento ha aprehendido de los señores Lakatos, Popper, Khun, Russell, Feyerabend a los que cataloga como ‘toda’ la filosofía de la ciencia. Disculpe pero respecto a Popper tengo la sensación – y esta es un prejuicio no un juicio – de que tiene poca idea o alcance. En cuanto a Russell la verdad es que mi querido Bertrand no es que sea un filósofo de la ciencia pero bueno… lea al menos a Wittgenstein si mete a esos autores en el saco que usted sostiene. Y ya de paso lea bien a Spaemman, Scruton,

    Apreciado señor Cayetano bien dice que la ciencia estudia lo que existe, pero eso es poco riguroso. Estudia más bien lo que puede observar, medir, analizar… – le invito a leer mis entradas sobre ciencia al respecto no quiero alargarme –. También convendrá que cuando intenta utilizar el método científico o reflexionar sobre lo que escapa a su método es todo menos ciencia. Y la pseudociencia ha dado ejemplos claros de nihilismo y materialismo – insisto lea mis entradas sobre ciencia –. Desde luego no he citado a Hume ni a Hamilton así que no sé a qué viene eso, quizá es su última lectura y quería mentarlo. No lo sé.

    En cuanto a lo de Nietzsche mejor cierro el pico ya que intuyo que usted odia pensar que Dios es la única posibilidad desde la que usted puede explicar sin caer en contradicción toda la realidad que conoce incluido usted mismo. Lo que no era y llega a ser, supone necesariamente un ser previo que dé razón de su existencia. Si no, la razón enloquece. Asimismo, un ser compuesto de elementos que no existieron y ahora existen, necesariamente ha de estar precedido por un ser previo. El universo tiene todas las trazas de estar compuesto de elementos que no existieron. Pero imagino que encajará con el gran Sagan y me dirá ‘yo creo en la materia’ – lea a Ayala al menos –, pero como bien dice el señor Eccles esto de la diosa materia es pura superstición. Insisto, vuelva a Heidegger, a Spinoza… a tantos que han realizado la pregunta: ¿Por qué el ser más bien que la nada? – Insisto lea mis entradas al respecto sobre este asunto en el apartado de ciencia –. Relea bien a Heidegger, a Vattimo, a Rorty, a Lipovetsky… antes de postular el sin sentido de Nietzsche y su obra ‘La gaya ciencia’.

  15. Para la reflexión de algunos ateos, porque no todos gozan de tal capacidad, me permito transcribir parte de la respuesta que un gran amigo, y a pesar de ello muy inteligente, le dejó a otro que se autodefinía como ateo:
    En una ocasión, hace tiempo, en un foro de opinión se suscitó una conversación sobre la existencia de Dios. Un forista ateo me retó a demostrar su existencia (la de Dios) con estas palabras:
    “Pues no, la verdad es que no las veo (las pruebas de la existencia de Dios) mediante los sentidos ni encuentro explicación razonable en creer en “algo” que ni veo, ni siento ni nada.
    Te noto muy seguro, por lo tanto me gustaría que me explicases razonablemente lo que yo no veo y tu crees que si ves. A mi no me vale eso de “si, no, es asi y punto,…” yo quiero argumentos explicativos y pruebas.
    Gracias”.
    Esta fue mi respuesta:
    En primer lugar, no soy teólogo. Tampoco misionero. Ni siquiera tu consejero espiritual.
    Veo por lo que dices que eres de esos que sólo creen en lo que ven. Compartes la fe de esos racionalistas que creen sólo en la verdad científica. Bien.
    Por eso, sin duda, creerás en la existencia del átomo (aunque ni tú ni nadie ha podido verlo). Nos dijeron los científicos (y yo les creí, como tú, sin duda) que era la parte indivisible de la materia… hasta que “descubrieron” que no. No, resulta que hay partes más pequeñas. Ya sabes, el electrón, el protón, el neutrón. Que sí, existen y yo lo creo y tú, sin duda, también (aunque nadie los ha visto).
    Nos dijeron también, y yo les creí, que esas sí eran las partes más pequeñas de la materia. Pero resulta que no. Resulta que hay otras partículas subatómicas que… bueno, la verdad es que tampoco soy científico y me pierdo (la teoría cuántica me supera, qué le voy a hacer), pero creo lo que me dicen, aunque jamás he visto un fotón.
    Tampoco he visto ni tocado la antimateria (eso que existe donde no existe la materia). Pero los científicos me han dicho que su existencia es irrefutable… y yo lo creo.
    Tú, sin duda, crees como yo en estas verdades porque son científicas. La verdad, nadie las ha visto jamás; pero los científicos “saben” que existen. Y nosotros, les creemos.
    No porque lo hayamos visto, yo ni siquiera lo comprendo.
    No porque se haya demostrado empíricamente (comprenderás la dificultad de experimentar con lo inaprensible), sino porque su existencia es “necesaria”.
    Es decir, sin su existencia no se explicaría la realidad física, no sería coherente el Universo.
    Podemos creer en todas estas “verdades científicas”, que no podemos ver ni tocar, porque explican, justifican, el funcionamiento del Universo.
    ¿Pero no podemos creer en Dios, siendo Él el principio necesario y justificante del Universo?.
    Dices que Dios no ha aparecido y que no hay pruebas de su existencia.
    No te basta la prueba irrefutable de la vida, del Universo mismo, cuya existencia sólo se explica y sólo se justifica si hay un Dios.
    No te basta el testimonio que nos dejaron aquellos que lo han conocido. Lo que aceptarías en un juicio como prueba (el testimonio de los testigos), lo refutas como inadmisible cuando se trata de dar testimonio de la existencia de Dios.
    Sabemos por los que lo presenciaron, que un hombre afirmó ser el Hijo de Dios. Que como prueba de la verdad de su palabra, curaba a los enfermos, expulsaba a los demonios y resucitaba a los muertos. Ellos lo vieron y testificaron. Pero tú, no les crees.
    Ese hombre fue torturado y ejecutado porque mantuvo ser lo que decía ser. Se dejó matar clavado en una cruz como testimonio de la verdad de su palabra (para que creyéramos en Él). Los que lo vieron, así lo atestiguan. Pero tú, no les crees.
    Aquel hombre, resucitó. Los que lo vieron, dieron fe. Pero tú, no les crees.
    Aquel hombre, subió al Padre y prometió volver y dejó entre nosotros al Paráclito (*). Los que lo vieron, dieron fe. Pero tú, no les crees.
    Si no crees el testimonio del Hijo clavado en la cruz. Si no te basta el testimonio de los que lo vieron: ¿podré acaso yo convencerte?…
    Ni lo pretendo.
    Pero tú, has escrito en un foro que Dios no existe. Y eso, amigo, no puede pasar de rositas.
    De nada.

    ¡AMÉN!
    (*) Para los cortitos, es el Espíritu Santo.

  16. Cayetano Ripoll dice:

    Respuesta a Joan Figuerola:

    En cuanto a Heidegger, no niego en absoluto lo que usted dice, es solo que esto no tiene nada que ver con lo que yo he explicado 🙂 si continua leyendo a Heidegger preste atención a sus disquisiciones sobre el “olvido del ser” …

    En cuanto a la trascendencia, no me invento nada, usted ha dicho (en el tercer párrafo de su entrada inicial):
    “… de ahí la trascendencia que es, por otro lado, natural, científica, metafísica… porque coexistimos con el mundo …” de ahí mi contestación, si le he malinterpretado lo lamento.

    En cuanto a los filósofos de la ciencia yo no he dicho “todos” ni lo he sugerido en ningún momento; he dicho literalmente: “al menos yo no la he leído nunca en ningún texto de filosofía de la ciencia (Lakatos, Popper, Khun, Russell, Feyerabend ….)” lo que podría significar que son los que yo he leído ¿no? En cuanto a Popper se equivoca, de todos los relacionados es el que más influencia ha tenido en la metodología científica y, por ultimo, si usted cree que el polifacético Russell no es un filosofo de la ciencia o no ha leído ninguna obra sobre filosofía de Russell o no sabe de que estamos hablando cuando hablamos de filosofía de la ciencia.

    En cuanto a que usted intuye que yo odio que Dios sea la única posibilidad de explicar la realidad, se equivoca: Su Dios no tiene para mi más significado de lo que puede tener Zeus para usted. Yo no soy ateo, no niego la existencia de Dios, sencillamente considero que la realidad esta constituida por todo aquello que es susceptible de ser percibido o demostrado empíricamente, no conozco otra realidad y, por lo tanto, no reconozco ningún tipo de transcendencia; también desconozco si puede existir o no un Dios, si existe y tiene presencia en la realidad será demostrable, y requiero que se demuestre ya que no es evidente, y si no tiene presencia en la realidad es irrelevante el hecho de su existencia.

    En cuanto a elementos que existen y que alguna vez no existieron ¿que significa no existir? ¿cuando deja una silla de existir? ¿cuando no existió la silla? La silla no pudo no-existir antes de ser silla puesto que no se ha constatado ningún modelo en el universo de que esa silla debía ser y de lo que esa silla debía ser, la contingencia no es una propiedad de los objetos reales, creer en la contingencia aplicada al mundo físico es simplemente un modo indirecto de inferir un ser necesario que paradojicamente es necesario sólo para que exista contingencia y no para la propia existencia que no requiere de otra justificación que la del simple existir. El verdadero problema es cuando una silla deja de ser, este es el famoso problema del “Barco vikingo”, pero esto ultimo no es lo que a usted le preocupa 🙂

  17. Cayetano Ripoll dice:

    Respuesta a Francisco Pena:

    Yo no le discuto que usted crea en las “verdades porque son científicas” pero no puede generalizar, yo no creo en las verdades científicas, se que son fiables: Primero porque la ciencia no tiene “verdades” sino aproximaciones a la realidad que son las mejores disponibles en ese momento y son siempre susceptibles de ser mejoradas y, para la obtención de estas aproximaciones, se utiliza un método cuya utilidad consiste en dejar fuera todos los sesgos posibles, incluidas las creencias (sesgos de confirmación o refutación). Otra costumbre de la ciencia, para dar validez a los resultados de un descubrimiento, es su publicación y puesta a disposición de toda la comunidad (toda, sea o no científica); en los casos de experimentos no se dan por validos hasta que dos equipos independientes los han repetido y obtenido los mismo resultados (empirismo).

    Resumiendo, la ciencia (más bien las disciplinas que siguen el método científico) y las creencias son tan opuestas como que una emplea dogmas y la otra aproximaciones perfectibles a la realidad, una emplea la autoridad y la otra la comprobación, una tiene jerarquía y la otra no, ….

    Por lo demás, y exceptuando el hecho de que he de señalarle que los dogmas católicos no tienen valor argumental salvo para los católicos, creo que ya he respondido al resto en la contestación al señor Figuerola

  18. Saludos señor Cayetano.

    ¿Y qué dice usted respecto de Heidegger en este asunto? Espero respuesta.

    En cuanto a Russell, insisto en no considerarlo propiamente un filósofo de la ciencia aunque se haya ocupado de la lógica, la física y las matemáticas. Sobre Popper no niego que sea filósofo de la ciencia, decirlo me convertiría en un boto – ahí quedan sus aportaciones al método científico -. Digo que en absoluto sostiene lo que usted afirma o intuye que quiere afirmar. Respecto a lo demás nada tengo que decir, ahí mis entradas sobre el asunto.

  19. Sigfrid dice:

    Cayetano.

    “La contingencia no es una propiedad de los objetos reales” es la mayor payasada que he oído nunca. La física tiene como objeto la materia y su transformación. Cuando desde la física se habla de creación espontánea no se habla de otra cosa que de una transformación, pero ¡nunca! de creación a partir de la nada (concepto pdeudo metafísico). Ya que cita a Popper le dejo uno de sus ejemplos que le va que ni pintado: “un pescador que pesca siempre con una red con agujeros de tres pulgadas nunca pesca un pez menor que los agujeros por los que éstos se cuelan. Al cabo de una serie de años concluye que no hay peces en el océano que midan una pulgada porque él nunca los ha pescado. Pero el problema es su red, no el océano”.

    Le recomiendo una entrada del autor de este blog bastante interesante:

    https://opusprima.wordpress.com/2010/09/02/el-oraculo-hawking-descarta-la-existencia-de-dios-en-su-nuevo-libro/

  20. Cayetano Ripoll dice:

    Comentario suprimido por el autor. Por cansino.

  21. Cayetano Ripoll dice:

    Oh! ya veo :-)) Argumentación católica en estado puro: si algo me molesta o no se o no puedo contestarlo, lo suprimo, lo escondo o lo prohíbo. Ya me acostumbre a ello durante el franquismo, “lo he mamado” (que se suele decir). La diferencia es que ahora nadie puede obligarme a callar mis opiniones …

  22. Saludos señor Cayetano. Permítame que uno siga con el trato educado. No admito tonterías ni descalificaciones aunque se sujete en la vulgaridad de la libertad de expresión. El rigor es importante, si quiere expresar sus ‘opiniones’ hágalo desde otro medio. Sin más, no quiero aburrirme. Un saludo.

  23. “La diferencia es que ahora nadie puede obligarme a callar mis opiniones …”

    ¡Dios mío, cuanto ingenuo por el mundo!

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