Reflexión sobre el alma (I)

Publicado: 29 marzo, 2011 en Filosofía

La aproximación al concepto del alma es una de las cuestiones más problemáticas y confusas a pesar de que se encuentra planteada desde los comienzos de la historia del pensamiento, pues siempre ha existido el convencimiento de que el alma sobrevive tras la muerte del hombre. En los poemas homéricos apreciamos que los antiguos griegos consideraban al alma inmortal, pero no una realidad de carácter espiritual sino una especie de sustancia afín a los dioses. La incorporeidad del alma aparece con el pitagorismo, sin embargo ni Platón ni Aristóteles son capaces de alcanzar una comprensión de su inmortalidad en el sentido de un espiritualismo. El primero es obvio que no logra configurar una explicación rigurosa de qué es el alma y que relación mantiene con el cuerpo; y el Estagirita la reduce a pura forma del cuerpo.

Para alcanzar una primera reflexión sería sobre el tema hemos de acudir al Aquinate, quien señala que el alma, siendo forma del cuerpo, tiene una entidad propia al ser una sustancia espiritual: “El ser forma del cuerpo es algo que conviene al alma según su esencia y no como algo sobreañadido. Esto, no obstante, hay que decir que el alma, en cuanto mediatizada por el cuerpo, es su forma; mientras que en tanto que supera la condición corporal, es llamada espíritu o sustancia espiritual” (Santo Tomás de Aquino, De Spiritualibus Creaturis). Es decir, el alma es sustancia en cuanto que posee un actus essendi propio que no la hace depender del cuerpo, “sin embargo, el alma admite al cuerpo en su propia existencia y lo hace partícipe común de la misma, para que de este modo no haya más que una existencia común al cuerpo y al alma, que es la existencia del hombre. Si el alma se uniera al cuerpo por otra cosa sólo habría una unión accidental” (Santo Tomás de Aquino, De Spiritualibus Creaturis). Por tanto, podemos decir que el alma junto con el cuerpo forma la sustancia del hombre, pero al mismo tiempo el alma al tener su propio acto de ser no pierde su ser – valga la redundancia – con la corrupción del cuerpo.

Pero, cómo llega il buon fra Tommaso a la existencia del acto de ser del alma. Pues a partir de una condición espiritual del alma: el entendimiento. Éste puede alcanzar el sí de las realidades del mundo en su universalidad, es decir sin los límites espacio-tiempo de los que es presa la existencia. En el entendimiento, se conviene, el modo de ser de las realidades no puede aprehenderse materialmente. En consecuencia, si el intelecto trasciende la materia, también la trasciende el alma, que en definitiva es el principio de la facultad intelectiva: “Es preciso decir que el principio de la operación intelectual que denominamos alma del hombre, es un principio incorpóreo y subsistente. Pues es manifiesto que el hombre, por el intelecto, puede conocer las naturalezas de todos los cuerpos” (E. Gilson, Cajetan et l’humanisme théologique, Archives d’historie doctrínale et litéraire du Moyen-áge, 1955). Con esto se señala que la facultad intelectiva no es una operación en la que participe el cuerpo. El Aquinate lo aclara afirmando: “el intelecto con el que pensamos conoce todas las naturalezas sensibles, por lo que es imposible que su acción, que es el pensamiento, sea ejercitada mediante un cuerpo corpóreo. Por eso el intelecto tiene una operación propia en la que no participa el cuerpo. Ahora bien, el obrar es siempre proporcionado al ser: las cosas que poseen un ser por sí obran por sí; las que no lo poseen, no obran por sí […]. Por ello el principio intelectivo con el que el hombre piensa tiene un ser elevado por encima del cuerpo, no depende del cuerpo. Además, dicho principio intelectivo no está compuesto de materia y forma porque las especies son recibidas en él intencionalmente: de hecho el intelecto capta los universales que se logran abstrayendo de la materia y de las condiciones materiales. Por tanto, el principio intelectivo con el que piensa el hombre es una forma que tiene el ser en propiedad, de donde se deduce que es incorruptible” (Santo Tomás de Aquino, De anima). El alma, por tanto, es creada por Dios.  

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comentarios
  1. Meinster dice:

    El intelecto es materia, se encuentra en el cerebro y este es materia.
    Dices que es ajeno al cuerpo, pero sin embargo cuando el cuerpo siente un gran dolor, es difícil pensar, cuando alguien se emborracha el intelecto no le funciona como habitualmente.
    Se puede transformar a alguien agresivo en un corderito manipulándole el cerebro (la tristemente famosa lobotomía), si se daña el cerebro, el intelecto puede mermar sustancialmente.

  2. Saludos Meinster. Eso dice Bunge (materialismo emergentista), sin embargo esto que sostienes se puede rebatir fácilmente. Basta una serie de hechos de experiencia para ello para demostrarte la trascendencia de la inteligencia humana.

    a) Por un lado la persona cognoscente se descubre a sí mismo conociendo y siendo el centro de referencia. es decir, el sujeto inteligente percibe su propia existencia: se conoce a sí mismo como sujeto (como ‘yo’). Por tanto, el sujeto humano es autoconosciente y autorreflexivo. Con esto quiero decirte que el acto de conocer puede ponerse como objeto de conocimiento e incluso el sujeto que realiza el acto de conocer se puede poner como objeto de conocimiento intelectual. Esta capacidad de volver sobre sí mismo (reflexividad) es la conciencia, y no se da en los sentidos. Por ejemplo, el ojo puede ve objetos, pero no puede ver su acto de ver, ni verse a sí mismo. El hombre en cambio es autoconsciente.

    b) La inteligencia es susceptible de crecimiento irrestricto; siempre puede conocer más y mejor. Este crecimiento potencial es imposible en una realidad estrictamente material porque la materia es limitada.

    c) La inteligencia humana puede conocer ideas universales, cosas irreales y cosas negativas como la ‘nada’; puede poseer al mismo tiempo nociones contrapuestas como frío y caliente y, sin embargo ninguna realidad material es universal, ni irreal ni negativa y ni mucho menos puede ser una propiedad y su contrario.

    Podríamos seguir dando ejemplos. Pero creo que es suficiente.

    Muchas gracias por comentar.

  3. Meinster dice:

    a) Los delfines y los chimpancés se pueden reconocer en un espejo, prueba de sobra que se reconocen como “yo” y

    b) No creo que la inteligencia pueda crecer hasta el infinito, supongo que el límite lo establecen las sinápsis neuronales, pero este es desde luego muy amplio, pero eso no quiere decir infinito.

    c) El que la mente humana pueda realizar pensamientos abstractos no quiere decir que sea inmaterial. Lo que expuse antes demuestra que se puede alterar materialmente.

  4. xdsl2000 dice:

    No te esfuerces Joan, ya ves que no lo comprende, además no le interesa debatir, sino generar polémica aunque carezca del nivel necesario para hacerlo, si quisiera debatir, contestaría a lo que se le pregunta en otros hilos, pero como carece de argumentos más allá de la polémica fácil deja los debates a medias e intenta abrir otros. Es una pena, parecía un contertulio interesante.

  5. Saludos Xdsl. Gracias por comentar.

  6. Meinster dice:

    Lamento que pienses eso xdsl2000, no se a que contestaciones te refieres, si te refieres a cuando nuestras conversaciones se ponían interesantes, es cierto que abandoné, pero sin querer, me mudé y con el jaleo de la mudanza y que dejé internet para el final, estuve más de un mes si la red (aproveché para leer como hacía tiempo no hacía)
    Cuando volví me daba pereza, además de parecerme algo de cansinos, buscar los hilos anteriores para seguir debatiendo sobre cosas de hace un mes.
    Pero si quieres indicarme donde están no dudaré en argumentar dentro de lo buenamente sepa y pueda.

    Un saludo.

  7. A los excépticos materialistas: Si el hombre es pura materia, al igual que los animales….si el hombre sólo se distingue respecto a éstos por su capacidad intelectual (no exento de discusión en algunos casos concretos)…..¿qué condicionantes morales se pueden esgrimir para no sopesar la posibiidad de tomar en consideración otros conceptos morales como, por ejemplo, la superioridad del más fuerte o el más inteligente sobre los menos dotados?
    ¿Por qué es “inmoral” la desigualdad entre hombres y mujeres?
    ¿Por qué es inmoral la erradicación de enfermos mentales o discapacitados físicos?
    ¿Por qué, en definitiva, tenemos los guapos que aceptar que un feo tenga la misma condición humana que nosotros….los superdotados?
    Si la dimensión espiritual del Hombre no existe, nada obsta valorar la condición humana bajo los parámetros fijados por los más inteligentes….al fin y al cabo….según la “teoría” de la Evolución serían el resultado “científico” de las leyes de la selección natural, en definitiva, de la supervivencia….
    O dicho de otro modo: Si el hombre es materia, los criterios morales son fruto del intelecto y, en consecuencia, del resultado de un proceso deductivo subjetivo…..resultado, a la postre, como todo lo subjetivo, discutible y, por ende, convertible en norma por arte y parte del más capaz, del más apto, del superior….
    ….y entonces, señores, entramos en lo de siempre….¿por qué sustentar con dinero público al débil?….¿por qué atender a los ancianos si carecen de capacidad productiva?…¿por qué no erradicar a los improductivos y evitar así un “remanente” de individuos “parásitos”?…..
    La respuesta, estimados materialistas, se dio hace 2.000 años, pero algunos siguen sin querer escuchar….

  8. Meinster dice:

    -¿qué condicionantes morales se pueden esgrimir para no sopesar la posibiidad de tomar en consideración otros conceptos morales como, por ejemplo, la superioridad del más fuerte o el más inteligente sobre los menos dotados?

    Ah, ¿es que no dominan los más fuertes? Pensaba que las guerras servían para dirimir diferencias y llegar al acuerdo de que el más fuerte tiene razón.

    -¿Por qué es “inmoral” la desigualdad entre hombres y mujeres?

    Te recuerdo que la desigualdad entre hombres y mujeres todavía existe, empezó a cambiar la cosa en el siglo XX (vale, finales del XIX) y la Iglesia poco hizo por ello.
    Pero si quieres te digo que es debido al sentido moral de nuestra sociedad humanista.

    -¿Por qué es inmoral la erradicación de enfermos mentales o discapacitados físicos?

    Pues lo mismo, por nuestra sociedad, si todo esto viniese de algo más profundo, de un alma, que estuviese implantada en todos los seres humanos, pues nunca se habrían dado casos de erradicación de discapacitados, pero me temo que eso se ha dado en muchas sociedades a lo largo de la historia.

    -¿Por qué, en definitiva, tenemos los guapos que aceptar que un feo tenga la misma condición humana que nosotros….los superdotados?

    ¿Superdotado en qué sentido? 🙂
    La aceptación del diferente forma parte de nuestra cultura, aunque todavía nos cuesta ya que es algo muy reciente y de padres a hijos se van pasando los prejuicios sobre el “diferente”. Si el concepto de igualdad estuviese implantado en nosotros no se podría hablar de desigualdad excepto en novelas de fantasía.

    Sostener al débil con dinero público se hace desde hace bien poco, los ancianos pues lo mismo, los improductivos tres cuartos de lo mismo, etc. Se hace aquí y ahora, agradecelo a nuestra sociedad. Repasa un poco la historia de los pueblos de la Tierra y verás como no se hizo siempre y en todo el mundo.
    Con lo que se demuestra que no es algo implantado en el ser humano, que no proviene de un “alma”, ergo, tus motivos para afirmar su existencia a mí me prueban más su inexistencia.

  9. He comprobado, no sin vergüenza, que es la segunda vez que escribo “excéptico” en lugar de escéptico.
    No voy a echar la culpa al teclado porque el teclado se limita a recibir mis “órdenes”, por lo que ruego se me perdone semejante barbaridad.

    Un humilde e inculto inmaterialista.

  10. Estimado “Meinster”: Veo que usted no tiene sentido del humor o, al menos, no lo aprecia en esta alma desconcertada.
    Asimismo, y perdóneme, me temo que no ha entendido en absoluto el mensaje.
    Usted afirma que en la sociedad actual se han ido quitando barreras para la consecución de la igualdad entre sexos o el respeto y la defensa de los dispacitados….pero yo le pregunto: ¿Por qué?
    ¿Es justo. y desde qué perspetiva es justo que haya una igualdad entre hombres y mujeres o se respete la dignidad de todo ser humano con independencia de su condición personal, ya física, ya intelectiva?
    ¿Qué criterios morales esgrimen los relativistas para jusitificar que un ser humano es igual a otro y, “a contrario sensu”, es perfectamente asumible que un individuo, por el hecho de ser mongólico, pueda ser castrado o eliminado?
    ¿qué criterios morales se puede esgrimir para sopesar que lo que hoy se esgrime es mejor o peor que lo que se defendió en el pasado?
    Usted afirma que todo proviene de una deducción racional y yo le digo: la misma que ha tenido Hitler que, no se olvide, accedió al poder por el voto de la inmensa mayoría del pueblo alemán….la misma que tuvo Mussolini, que no se olvide, fue hijo putativo del mismo principio socialista que rige el sistema vigente, no en vano, por cierto, contra el criterio de Lennin, fue expulsado del Partido Socialista Italiano, no por ser sospechoso de no ser socialista, sino por ser excesivamente nacionalsta…..la misma que tuvo Stalin al cargarse a más de 50 millones de almas por, simplemente, pretender utilzar sus neuronas contra el criterio superior del líder…
    ¿qué criterio sigue o ha seguido la sacrosanta revolución francesa para asegurar que fue un icono de la conquista de la libertad, aún a pesar de haber sesgado miles de cabezas de seres humanos…aunque fuesen aristócratas?
    ¿Acaso es diferente sesgar cabezas aristicráticas que las de un humilde jornalero….las mismas que fueron vilmente ejecutadas por orden y parte de don Manuel Azaña, allá por el año de 1.934, en Casas Viejas?
    ¿Acaso la Iglesia, mejor dicho, sus representantes, con todo lo que ello significa, han sacrificado más vidas que el ateismo militante que, s.e.u.o., superan, con creces, los 300 millones de almas asesinadas?
    Usted afirma que no hay alma…y yo lo respeto….pero no me diga que la materia es determinante de la dignidad humana, porque entonces habría que concluir que la dignidad depende no de la condición humana, sino de la condición o cualidad de determinados seres humanos…y eso, estimado amigo, ya se inventó allá por la época republicana romana en la que los alieni iuris estaban sometidos a la dominica potestas del dominus o señor de la casa….¿o acaso los romanos eran menos racionales que los actuales dirigentes políticos? ¿no se sacrificaban los deficientes de la misma manera que se hace en la actualidad?
    ¿qué he pretendido decir con todo este rollo?: Que justificar lo injustificable sólo se hace desde la óptica de la concepción materialista….concepción inventada por el hombre y que, tanto de un bando como de otro, han provocado cientos de millones de muertos.
    Negar la dimensión espiritual al ser humano es relagarlo a la condición de animal…condición que si bien es cierto que no niego en algunos, sin embargo, me niego aceptar para mí y los míos….allá cada uno…
    Hay algo más que la mera especulación deductiva…..
    Hay algo más que la simple transmisión neuronal….
    Porque, de lo contrario, más que ser iguales a los animales, los hechos y el devenir histórico demostrarían con creces que estamos en el eslabón inferior de la llamada “evolución”….
    La no creencia no justifica el endiosamiento de la razón…porque por la razón muchos han sido sacrificados, hoy se sabe, en base a la sinrazón….sinrazón que antes fue razón, luego sinrazón y, en algunos casos, vuelve a ser razón….
    Razonar no significa necesariamente conquistar la verdad…..porque, de lo contrario, estaríamos hablando de miles de millones de razones…y si tal supuesto fuese cierto, apaga y vámonos….
    Si al hombre le negamos una dimensión espiritual, le negamos su auténtica dignidad, porque, por encima de la velocidad sináptica o neuronal, está la condición de todo individuo como creatura de Dios.
    Afirmar que la razón o la capacidad intelectiva es determinante de la condición humana es condicionar la vida de los difertentes o ineptos (en el sentido estricto del término), pues ellos mismos, por su misma condición material, serían seres inferiores.
    Y si lo determinante son las leyes de la supervivencia, como así afirman los materialistas, nada obsta a acreditar empíricamente que el macho es superior a la hembra o que el inteligente es superior al cortito.
    Dejar, en definitva, al arbitrio de un órgano que apenas pesa los 1300-1400 gramos, la determinación de lo que es o no es, es uno de los axiomas más peligrosos que puede un hombre plantear…porque si tal es la condición…. ¿qué nos impide cuestionar todo aquello que hoy es políticamente incuestionable?
    La razón, como la historia, depende de quién manda….y si no me cree…repase la historia….

  11. Meinster dice:

    Saludos Francisco Pena.
    Intentaré ser breve, aunque va a costar je je. (lamento decirle que no lo conseguí, me ha salido un tocho)

    Sentido del humor tengo, aunque he de admitir que a veces soy muy serio… pero de ahí venía la cara sonriente que puse en ¿superdotado, en que sentido? pero dejemoslo.

    Otra cosa es que tenga alma, mientras no se demuestre no hay nada que lo indique, si se da alguna prueba fidedigna de la existencia de esta pues ya está demostrado, pero por ahora es una hipótesis sin pruebas empíricas de ningún tipo sobre su existencia.

    Usted pregunta: ¿Es justo. y desde qué perspetiva es justo que haya una igualdad entre hombres y mujeres o se respete la dignidad de todo ser humano con independencia de su condición personal, ya física, ya intelectiva?

    Y bueno, esto es más bien para que lo conteste un antropólogo. Pero digamos que el ser humano como animal gregario gusta de vivir en compañía, especialmente de sus afines, familiares y gentes de su entorno (igualico que muchos otros tipos de mamíferos) a lo largo de la historia esta convivencia ha sido de muy diversas clases, sociedades matriarcales, patriarcales, etc.
    En el tiempo en que nos ha tocado vivir, por fortuna, al menos para mí, pues me parece el sistema óptimo de convivencia, es el de respetar a todos los seres humanos por igual (desde luego esa es la idea y aún dista mucho de estar lograda, pero para mí es la fundamental)
    En un futuro, quizás porque la superpoblación haga que la población humana corra el riesgo de extinguirse por falta de alimentación, montón de enfermedades, guerras y miserias, etc quizás nuestra sociedad les parezca aberrante y les crean más justo que una persona muera al llegar a cierta edad (en plan La fuga de Logan) o que los débiles no pueden vivir o que los que practiquen mal el sexo no pueden reproducirse (ni intentarlo)
    etc.

    Admito que primero tendría que explicarme su idea de alma, pero según parece por sus afirmaciones, aunque quizás me equivoque, es ella la que nos hace sentir compasión por otros seres humanos, amor incluso.
    Pero si criticaba que Hitler y Mussolini habían llegado realizar sus crímenes mediante deducción racional, admito que sí, porque cada uno racionaliza según su educación, y la experiencia vital que ha tenido.
    Pero si ambos tuviesen un alma que les indicase el camino, no podrían nunca llegar a eso.
    Tenemos órganos que realizan funciones, sin este órgano dicha función no puede realizarse (al menos tal y cuál este la llevaría a cabo) en cambio el alma, ¿qué función realiza? si es la capacidad de amar al semejante, pues hay miles de millones de ejemplos en los que el alma no funciona, si es la bondad, lo mismo,… sea lo que sea los asesinos tienen tanta alma como el que ayuda a los necesitados.

    Usted dice: “justificar lo injustificable sólo se hace desde la óptica de la concepción materialista”
    El hombre a justificado lo injustificable en cualquier cosa, tanto materialista como espiritual. Ejemplo la quema de brujas, no se ganaba nada con ello (los cazadores de brujas si, pero eso surgió con el tiempo) era porque se pensaba que existian espíritus demoníacos viviendo en esas mujeres (y hombres y niñas y…) y así hay muchos ejemplos, sacrificios humanos en diversos templos dedicados a diferentes dioses, etc.
    No se equivoque se han realizado actos terribles justificandolos material y también espiritualmente.

    Usted dice que no es un animal, no le conozco, pero estoy seguro que es una persona (puede que sea un algoritmo informático que responde al azar, pero no lo creo) y como persona tendrá enfermedades, como otras personas y animales, se le darán medicinas que habrán sido testadas en alguno de estos últimos, nos reproducimos exactamente igual a ellos, etc. Lo único que nos separa de otro animal es la inteligencia.

    Lo de estar en el eslabón inferior de la naturaleza, ¿por qué tiene que haber uno superior a otro?
    No existen seres superiores o inferiores a otros, existen algunos que se mantienen más o menos constantes sin evolucionar, otros que evolucionan en algo distinto, otros que se extinguen (puede que estos se puedan considerar inferiores, pero su extinción vendrá dada por un cambio en su hábitat, como puede ser la introducción de un competidor, y un cambio distinto llevaría a un comportamiento distinto)

    Usted dice (por cierto, perdone si a veces le trato de usted y otras de tu, es que me gusta tratar a la gente con respeto, pero en una conversación coloquial enseguida me cae bien el contertulio y tiendo al tu)
    como decía, … usted dice
    “Si al hombre le negamos una dimensión espiritual, le negamos su auténtica dignidad”
    Yo encuentro al hombre digno por ser quien es, todas las personas son dignas por ser personas. Usted solo las encuentra dignas por ser criaturas de Dios, el digno es Dios y no las personas, ¿por qué? ¿no posee usted empatía con los demás? ¿no se conmueve cuando ve una película aunque sepa que esos personajes no son criaturas de Dios, puesto que no existen? y es más, ¿no le ocurre en las películas de animación?

    Lo de que el hombre es superior a la mujer me parece que la Iglesia católica lo lleva a rajatabla, pero es que en las Santas Escrituras San Pablo menciona cosas como las que dice en 1 Corintios 11.1-16.
    Por lo que la igualdad entre ambos no veo que provenga de ahí.

  12. “Pero si ambos tuviesen un alma que les indicase el camino, no podrían nunca llegar a eso”
    Ante todo agradezco su respuesta, no exenta de justa proporción al rollo que expuse.
    El alma, en sí misma, no condiciona el bien o el mal, simplemente forma parte de la naturaleza del ser humano como hijo de Dios.
    La diferencia entre el planteamiento materialista (aquí voy a generalizar) y el planteamiento “espiritualista” (término que no se ajusta estrictamente a la realidad), es que el segundo otorga una condición de dignidad a todo ser humano con independencia de su capatidad intelectiva o sus condiciones o circunstancias físicas.
    O dicho de otra manera: no es lo mismo ser guapo que feo, alto que bajo, fuerte que débil, listo que tonto, blanco que negro, hombre que mujer.
    Usted afirma que los “espiritualistas” son los que a lo largo del devenir del tiempo han hecho distinciones aberrantes, y yo, muy a mi pesar, debo de decirle que eso no es cierto del todo.
    En las culturas paganas las diferencias siempre fueron más radicales que en las culturas inspiradas por valores morales, o mejor dicho, espirituales.
    En la antigua Roma la estricta separación entre el dominica potestas, el cabez de familia, y el resto de su casa (hijos, esposa), por no hablar de los esclavos, era de tal calibre que, por ejemplo, la esposa era tratada como un “alieni iuris”, es decir, una incapaz como cualquiera de sus hijos menores. Era reconocida como ser humano, pero no como persona en el sentido estrictamente jurídico.
    Y la razón no era espiritual, sino simplemente empírica: la mujer era físicamente inferior al hombre y, por lo tanto, debía estar alejada del protagonismo político, económico, militar e, incluso, en ciertos casos, estricamente religioso.
    La primera revolución se plantea con el advenimiento del Cristianismo, instaurado, como usted bien sabrá, por el Emperador Constantino.
    Y la primera revolución consistió en afirmar (que no es moco de pavo) que todos los hombres eran igualmente dignos con independencia de su condición física, intelectual, social y/o política.
    La primera consecuencia es afirmar que la esclavitud no tenía cabida en un mundo inspirado en la Fe de Cristo.
    Eso, como usted podrá comprender, no fue muy bien acogido por muchos, pero ello no obstó a que, al menos oficialmente, fuese implantado.
    El tema del hombre y la mujer, creo que quedó suficientemente claro desde entonces, cuestión aparte son los condicionantes sociales, consuetudinarios y/o culturales.
    En el tema de las brujas….tiene usted parte de razón….pero no me puede negar que estamos hablando de una época oscura, tanto desde el punto de vista espiritual como material.
    Todos los hombres somos, en mayor o menor medida, hijos de nuestro tiempo…..al igual que lo fueron los inquisidores…..los obispos, papas y cardenales….los ateos e, incluso, los genocidas….porque no se olvide usted que barbaridades las ha habido en todas las culturas y épocas, con indenpendencia del motivo esgrimido.
    Si Hitler hizo lo que hizo es porque el pueblo alemán, primero, y las naciones occidentales, también, permitieron que eso pasase…y en pleno siglo XX….
    Lo mismo se puede decir de Stalin….de Pol Pot….o del mismo Fidel Castro….por no hablar del actual régimen fascista que permite el asesinato de inocentes o el “buen morir” de los poco desfavorecidos físicamente……como lo mismo que hicieron las llamadas naciones democráticas en el primer cuarto del siglo XX, años antes del advenimiento de Hitler…que realizaron prácticas eugenésicas con deficientes mentales….baste a título de ejemplo, Suecia o Dinamarca ….
    Por lo tanto, ya sea en un ambiente pagano (el Estado Alemán del III Reich o la Roma republicana o imperia), ya sea en un ambiente más o menos espiritual (la España de la Edad Media, la Inglaterra anglicana, no católica….o la Francia imperial)…por no hablar de las barbaridades cometidas en la Revolución “liberal” francesa….en todos, repito, se han cometido barbariddes…..sin olvidar mentar a los Estados oficialmente ateos/marxistas….muy racionales ellos y poco proclives a la permisividad espiritual….
    ¿Demostrar la existencia del alma?: Ni soy científico (aunque he tenido ciertos coqueteos con las ciencias físicas), sino abogado, ni por su puesto teólogo, sino un simple lego en ambas materias, pero no obstante, y con independencia de mi manfiesta incapacidad para demostrar lo que por definición es indemostrable desde el punto de vista científico, porque trasciende el ámbito en el que se mueven las ciencias físicas, lo que sí puedo es intentar deducir cuál es la postura filosófica más razonable y/o más humana.
    Me explico: Usted afirma que no cree en dogmas…..lo acepto e incluso le entiendo….no obstante, ustedes, los incrédulos, aunque niegan cualquier dogma, sí aceptan convenios filosófico-científicos o, mejor dicho, pseudocientíficos, que no se alejan mucho del concepto de dogma.
    A saber: uno de los postulados del pensamiento científico-mateiralista es que la materia ni se crea ni se destruye, sino que se transforma….y de ahí surge la errónea conclusión de muchos de que la materia es eterna.
    Pero tal concepto, estimado amigo, desde el punto de vista científico es, no sólo erróneo, sino incluso, permítaseme el simil, “blasfemo”… porque, ciertamente, el concepto de eternidad no cabe en los parámetros de medición físico-matemáticos.
    Se puede aceptar el criterio del infinito, definido matemáticamente como +/- infinito o que algo tienen al más infinito o menos infinito..pero no a la eternidad, porque tal concepto, al ser indemostrable, no es aceptado como real…..eso no quiere decir que no exista….de ahí la diferencia entre la ciencia y el cientifismo.
    Existen y han existido grandes, grandísimos, científicos que están convencidos de la existencia de Dios….otros, por el contrario, no la aceptan…..y si la niegan, no la niegan desde el punto de vista científico, sino desde le punto de vista estricamente filosófico.
    Estein cuando se niega a aceptar la idea de Dios, no utiliza criterios matemáticos, sino filosóficos….y ello, sin perjuicio de que sé que ha habido algún matemático que ha llegado a deducir matemáticamente la probabilidad de la existencia divina….pero eso es otra historia.
    El cientifismo, por el contrario, postura no necesariamente científica, afirma que lo que no está demostrado, simplemente no existe.
    Pero tal tesis es igualmente acientífica porque la ciencia no niega lo que no se puede demostrar, simplemente, en tanto y en cuanto no se demuestre, no lo afirma.
    El ateísmo, al igual que el cientifismo, son errores científicos, porque no sustentan su tesis en algo tangible, en algo demostrado, sino en meras especulaciones filosóficas….sustentándose, eso sí, en criterios supuestamente científicos o pseudocientíficos, pero, ciertamente, ajenos a la ortodoxia físico-matemática.
    Resumiendo:
    ¿Existe el Alma?: Ni se puede demostrar científicamente, ni se puede negar desde la misma perspectiva. Simplemente, no puede concluirse sobre la misma en base a criterios estricamente científicos.
    En caso de existir, ¿determina el alma la condición del hombre?: Filosóficamente hablando, único criterio que permite afirmar o negar su existencia, el alma como entidad objetiva, de existir o no existir, no determina la voluntad benéfica del hombre, sino que está determinada por ésta. Es el hombre, en ejercicio de su libertad, el que determina la condición de su alma.
    El hombre por el simple hecho de serlo, y con indepencia de su condición espiritual, puede llegar a ser igualmente monstruoso, con lo que, privar o no privar filosóficamente al hombre de alma, no prejuzga el resultado de su libre albedrío….por lo tanto, no puede servir para sustentar ni su existencia ni su inexistencia.
    Se trataría, en definitiva, de un acto de Fe….pero un acto de Fe que, en todo caso, y desde el punto de vista humano, es mucho más humano que el planteamiento estrictamente antropológico, porque sería aceptar que todo individuo del género humano, con indpendencia de su condición física e intelectual, tiene un hálito de dignidad humana que transciende la mera apariencia física.
    Por último, y en relación con el tema del hombre y la mujer. En principio quiero dejar claro que mi opinión es contraria a la igualdad….pero contrariamente a lo que piensen algunos, no porque crea que el hombre es superior a la mujer, sino más bien, en muchos casos que conozco, mas bien todo lo contrario.
    Y ahí sí que me baso en datos científicos, no por ello exentos de cierta probabilidad de error, no en vano, aunque mi esposa es muchísimo más inteligente que yo, ello no prejuzga que que las ministras de este y anteriores gobiernos, por regla general, apenas rozaban la línea de la normalidad.
    Claro, de ahí a deducir que las mujeres son en general más inteligentes que los hombres, no deja de ser, más que una consecuencia empírica, un acto de generosidad por mi parte, no tanto por mi condición de miembro del género humano, sino más bien por mi condición de caballero que, aunque me demuestren lo contrario, tendré que afirmar que el tonto soy yo.
    Y ésto, estimado amigo, no lo prueba la ciencia, sino mi convicción de que por encima de mi insignficante condición animal, aun creo posible que todos, incluso los cortitos, tenemos algo en común.

  13. Meinster dice:

    Muchas gracias por su estupenda disquisición, da gusto conversar a tan alto nivel (temo no estar a su altura, pero haré lo que pueda 🙂 )
    Antes de nada agradecer a Joan que nos deje charlar sobre el tema por él propuesto en su foro, ya que puede que le parezcamos algo pesados, ya que nuestros últimos comentarios son más largos que su post.

    Sobre las distinciones aberrantes realizadas a lo largo de la humanidad, no me refiero a que han sido realizadas principalmente por los espiritualistas, simplemente destaqué a estos puesto que su condición, de espiritualistas, debería evitarles causar tales barbaridades. Creo que es algo que realiza el ser humano sin importarle si es más materialista o espiritualista. Hay personas más proclives al odio hacia sus semejantes y otras hacia el amor. O algunos más individualistas y otros más humanos. Y en la mayoría de los casos son gente que cree hacer bien al cometer esa barbaridad (un ejemplo reciente sería la matanza perpetrada en Afganistán por culpa de la quema de Coranes en EE.UU., donde se le da más valor a un libro que a una persona, y sin destruir todos los libros, solo unas pocas de los millones que hay)
    En definitiva el obrar de una forma u otra depende mucho de la persona y de sus circunstancias.

    En cuanto al cristianismo, por supuesto que ha relizado exelentes acciones a lo largo de la historia, eso no lo pongo en duda.

    Yo tampoco soy científico, ni teólogo, ni filósofo, pero tampoco estamos sentando cátedra, simplemente conversando y reflexionando sobre temas que nos atraen y de los que tenemos opiniones distintas. No hace falta que demostremos nada, ni que convezamos al otro de su error, simplemente es conversación por el puro placer intelectual.

    Sobre la materia, creo que es más correcto hablar de que la energía no se crea ni se destruye. Y sobre el infinito, es un tema también apasionante, pero a la vez complicado, puesto que nunca sabremos nada sobre él. ¿Realmente existe el infito? Creemos que sí, matemáticamente resulta y es fácil pensar en ello, pero también es fácil pensar en una temperatura de 500ºC bajo cero, parece más sencillo que 1.000.000 ºC y sin embargo la primera no existe y sí la segunda.
    La verdad es que los límites del Universo es un tema fascinante a la par que complicado. Y por desgracia nunca conoceremos la respuesta, por desgracía y no, porque hacerse preguntas y buscar las respuestas es uno de los mayores placeres de la existencia.

    Volviendo a referirnos al alma, usted sostiene que es anticientífico no considerar algo por el echo de que no se pueda demostrar su inexistencia.
    Pero partiendo del principio de economía, algo que no se puede demostrar que exista, que no interfiere para nada, ¿se ha de tener en consideración la posibilidad de su existencia?
    Jamás sabremos si existe o no, su existencia o no es indiferente a todo lo que hagamos. Será una hipótesis, pero afirmar su existencia es una prueba mayor de cientifismo que negarla, porque a todos los efectos no existe. Si algún día se demuestra su existencia entonces se dará por valida la hipótesis de que existe. Pero, si uno de sus atributos es la imposibilidad de demostrar su existencia, vana será nuestra busqueda.
    Por otro lado, es contradictorio, ¿cómo podemos saber de su existencia si esta no se puede probar? si alguien dijo que existia, es porque pudo probarlo o por que la creó en su mente (consciente o inconscientemente), por ejemplo llevado por un pensamiento filosófico que le llevo a pensar que lo más lógico sería su existencia. Pero eso no es más que un pensamiento hasta que no demuestre nada.

    Por último, hablando de la igualdad hombre mujer, desde luego que somos diferentes, tanto física como psicológicamente, pero yo me refiero a que debemos ser iguales a todos los efectos, igualdad moral digamos, sin ser uno superior sobre el otro, sencillamente seres humanos.

    Un saludo

  14. “….simplemente destaqué a estos puesto que su condición, de espiritualistas, debería evitarles causar tales barbaridades…”

    Axioma erróneo. El estado del alma es resultado del ejercicio del libre albedrío, de ahí que nadie actúa en una determinada circunstancia de idéntica forma. Tener convicionen moral-espirituales no santifica, tan sólo la puesta en práctica de las mismas, porque si tal fuera la condición, nada obstaría que cualquiera de nosotros fuésemos doctores de la Iglesia o santos. Desde la óptica católica sólo Dios es Santo, los demás, incluso los elevados a los altares, tan sólo son una pálida luz a su lado.

    “En definitiva el obrar de una forma u otra depende mucho de la persona y de sus circunstancias.”

    Depende de la persona, pero las circunstancias no condicionan tanto como afirmó en su día Ortega. Digamos que aceptar que las circunstancias son determinantes del comportamiento del individuo, es justificar, en cierta medida, ciertos actos que bajo ningún concepto deberían ser justificados. El hecho de que dos personas, en idénticas circunstancias y condiciones, actúen de forma diferente, echa por tierra tal axioma.

    “….simplemente es conversación por el puro placer intelectual…”

    Bien, pero no olvidemos que el placer intelectual no nos exime de la responsabilidad que dimana de nuestras propias palabras para con los demás.

    “Sobre la materia, creo que es más correcto hablar de que la energía no se crea ni se destruye.”

    Bien, agradezco la matización, no obstante me permito recordarle que uno de los hallazgos del Sr. Einstein fue llegar al conclusión matemática de que la materia no es más que una forma de energía (e= m.c²), por lo tanto es acertado concluir o, si se prefiere, no es contrario a la física concluir, que la materia, como forma de energía que es, tiene los mismos condicionantes físicos que aquélla.

    “…porque hacerse preguntas y buscar las respuestas es uno de los mayores placeres de la existencia.”

    Cierto, en eso le doy toda la razón…..sin que sirva de precedente.

  15. Meinster dice:

    Hola de nuevo,
    Tiene toda la razón en su primer párrafo.

    Por lo contrario me gustaría discutir el segundo.
    Dice “El hecho de que dos personas, en idénticas circunstancias y condiciones, actúen de forma diferente, echa por tierra tal axioma”
    Pero en ese caso se olvida de la persona. Es decir, son dos personas distintas en idénticas circunstancias, por ellos reaccionan de forma distinta. Al igual que la misma persona, en diferentes circunstancias, reacciona diferente.

    Sobre el tema de la materia, debido precisamente a esa fórmula de Einstein en la que la masa y la energía son intercambiables, se llega a la conclusión de que la masa relativista equivalente (el total de masa material y energía) se conserva, pero la masa en reposo puede cambiar.

  16. La masa puede cambiar, pero la materia permanece constante……pero eso lo dejamos mejor para los que acabaron ciencias físicas, lo cual no es mi caso….tano sólo algunos cursos…..
    Si identificamos el elemento persona y cambiamos las circunstancias, al final, el determinante es siempre la persona, porque las circunstancias, en su mismas, lo único que hacen es provocar una reacción del individuo que, según su criterio volitivo, reaccionará, no en función de las circusntancias, sino en función de sus convicciones, siendo el factor circunstancia algo anecdótico.
    En todo caso, el Sr. Ortega no se refería a circusntancias objetivas, sino subjetivas; es decir: MIS circusntancias, como si las circunstancias cambiasen en función de la perspectiva de cada individuo y eso no es así.
    Una circunstancia objetiva, por ejemplo una enferrmedad, si es del mismo calibre en dos supuestos, cada persona, con independencia de la circusntnacia, reacciona de forma diferente, pero el factor circusntancia es idéntico.
    Las circusntncias no determinan el comportamiento; éste es propio de cada persona, con independencia de las circunstancias.

  17. albertglz dice:

    De quién es el mensaje original de Foros Univision o de Joan Figueroa ???
    Quién Copio a QUien???
    El Católico al Cristiano ó el Cristiano al Católico.

    http://foro.univision.com/t5/Católicos/REFLEXION-SOBRE-EL-ALMA/td-p/419020186

    SALUDOS

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