¿Por qué el hombre se aniquila?

Publicado: 29 marzo, 2011 en Pensamiento

Antes de leer el texto quien desee puede audiovisualizar este video que enlazo y que ha supuesto el por qué de esta entrada. No obstante, advierto que las imágenes son de una dureza extrema ya que se ve a guerrilleros chechenos degollando a dos soldados rusos.

¿Hasta qué extremo puede llegar la degeneración del hombre, ese animal admirable? Sorprende su habilidad por causar el mal, la artimaña con la que es capaz de perjudicar al semejante, como si el fin no fuera otro que el propio exterminio. Pero Dios no es la causa de este mal sino el propio hombre que emplea los dones con los que ha sido provisto, la razón entre ellos, para realizar aquellas – malas – artes para las que nunca fueron pensadas y por las cuales nos convertimos en simples alimañas, alterando esa nuestra constitución ontológica por la cual somos llamados a alcanzar la santidad y, así, junto a Dios, compartir su Gloria.   

No es indiferente que el hombre de la espalda a Dios, pues cuando esto acontece por muy honestas que sean las ideas y las cosmovisiones ninguna alcanza a dignificar al ser humano según su intrínseca naturaleza. Si no rendimos gloria a Dios el hombre no se inclina a hacer el bien y diviniza sus ideas, sus oscuras pasiones, dando origen al drama sangriento de la doctrina y la ideología. Ésta, llamada de izquierda o de derecha, según su intensidad pasa de la discriminación a prescindir de ‘algunos’ hombres mediante el destierro – campos de concentración – o el genocidio – desde el aborto a la eutanasia –, ya sea bajo el nombre de la democracia o del más evidente totalitarismo. Y es que sin Dios lo que buscan las ideologías “no es la transformación del mundo exterior o la transmutación revolucionaria de la sociedad sino la transformación de la misma naturaleza humana” (Hannah Arendt, Los orígenes del totalitarismo).

Ciertamente, cuando el hombre no ve al hombre como el fin por el cual Dios lo crea, de inmediato toda visión que se de de él – ya sea antropológica, biológica o metafísica – le despoja de su dignidad personal, dejando de ser aquel ‘alguien’ para el que Dios se dirige y apela para convertirse en ese ‘algo’ cuyo valor siempre resta relativizado por muchos derechos que sobre el se quieran verter. Si el hombre no es visto y entendido como imagen y semejanza de Dios, un ser irreemplazable, un microcosmos en el universo; entonces entramos en la antesala de la propia aniquilación.     

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comentarios
  1. Señor mio y Dios mio dice:

    ¿Cómo es posible que este video esté en Internet?
    ¡Son imagenes muy duras y reales!
    ¡Dios!

  2. Saludos Álvaro. Realmente el video es duro, pero la cuestión no es qué hace este vídeo en Internet, sino por qué ocurren estos hechos. A mayor o menor escala estos comportamientos del hombre tan poco humanos deben hacernos reflexionar. Gracias por comentar.

  3. Álvaro dice:

    El fondo como bien bien dices es lo fundamental ¿por qué?

  4. Meinster dice:

    He de reconocer que me da miedo cuando los creyentes justificais el amor a otros seres humanos en un Dios al que nunca habeís visto.
    Decís que sin Dios no puede haber amor, ni bondad.
    Decís que veís dignidad en el ser humano porque veís a Dios en él.
    En definitiva, si no creyeseís en Dios parece que os dedicaríais a hacer el mal, porque sólo justificais el bien en Dios.

    En lugar de ver lo hermosa que es la naturaleza, por si misma, no porque un dios la crease, o la grandiosidad de otros semejantes por si mismos, sólo sabeis buscar a Dios.

    Os recuerdo que muchas guerras, matanzas y torturas han sido causadas para honrar a Dios. Y es que el ser humano cuando lucha por algo, que cree más grande, pero que no deja de ser fruto de la mente humana, como dioses, naciones o ideales, deja de ver en sus semejantes a seres humanos y ve enemigos de esa idea que posee.

    Yo opino que no hay nada más grande que los seres humanos, que nada merece más respeto que estos, ni dioses, ni naciones.

    Cuando nos cruzamos con otro hombre lo tratamos con respeto, incluso cariño, aunque no lo conozcamos, el problema empieza cuando pensamos que es de otra nación, religión o ideas, entonces anteponemos estos al hombre, y esto es muy triste.

    Miedo me da cuando hablais de devolver el golpe, que hay que responder a los ataques a Dios, porque no vereís a seres humanos en frente, sino a enemigos de Dios y por proteger a ese Dios, que creís más grande, luchareís. Sin daros cuenta de lo patético que resulta que, en el improbable caso de que ese Dios exista, este es omnipotente y no necesita que lo protejan.

  5. Saludos Meinster.
    1) “Miedo me da cuando habláis de devolver el golpe, que hay que responder a los ataques a Dios”.
    a) Sólo se hablar por mí. No soy representante de nadie.
    b) Si te diriges a mí te digo: ¿Cuándo he hablado de devolver golpe alguno y a quién?
    c) Hay en esta sentencia tuya un dato curioso. No dices “miedo me da cuando habláis de golpear” sino “de devolver”. Insisto, no sé de qué hablas pero ya que introduces la defensa personal, decirte que este es un derecho por ley natural.
    2) Lo de “patético” y todo lo subsiguiente disculpa que no muestra el más mínimo entusiasmo en responderte punto por punto lo que has escrito sin pensar en absoluto. Por otro lado comprenderás que por los comentarios certeros que siempre escribes que me muestre así, espero más de ti.

  6. Meinster dice:

    Hola.
    Sobre la última parte de mi comentario no me refería a tí, que no has dicho nada sobre ello.
    Pero si lo he podido escuchar a otros creyentes (de distintas confesiones) y se pueden leer comentarios al respecto en post como el de Queman la puerta de Sant Vinceç de Sarrià.
    Lo de “devolver el golpe” es defensa personal, es más bien venganza o tomarse la justicia por su mano, para ello tenemos las leyes, que funcionarán más o menos bien, pero es el sistema más útil. “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego”

    Sobre lo de “patético” lamento si te he ofendido, no era mi intención. A veces me dejo llevar por la escritura.pero no se como calificar que un ser omnisciente y omnipotente necesite la defensa de unos simple mortales. Es como si una inofensiva hormiga tuviese que defenderte de los ataques de otra inofensiva hormiga.

  7. Saludos Meinster.

    A) El ímpetu de venganza se encuentra en todos los hombres, y no exclusivo de los cristianos.

    Gracias por comentar.

  8. Meinster dice:

    Desde luego que el ímpetu de la venganza se encuentra en todos los hombres, pero creo que no se debiera llevar a cabo en ningún caso, para ello está la justicia imparcial.

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