Sentencia judicial falla en contra del laicismo beligerante en España

Publicado: 17 marzo, 2011 en Laicismo, Religión

El 10 de noviembre de 2010 el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número Uno de Murcia dictaminó que el hecho de que los abogados españoles tengan como patrón a San Raimundo de Peñafort y celebren una misa en su fiesta no vulnera el derecho constitucional de libertad religiosa ni el de igualdad, pues no se obliga a nadie a reconocerse en el patronazgo de citado santo ni a asistir a la celebración eucarística. Por casualidades de la vida ha llegado a mis manos dicha sentencia cuyo interés radica en el laicismo beligerante que se encuentra en el recurso de los letrados y que para nada es una excepción de la inquina hacia la religión cristiana que experimentan determinados sectores de la sociedad.

En la sentencia número 525 ya mencionada los letrados alegan violación del derecho fundamental a la libertad religiosa en su vertiente de derecho a la aconfesionalidad del Estado (Art. 16.3 CE) así como en su vertiente subjetiva en cuanto se obliga a todos los colegiados a reconocer como patrono a San Raimundo de Peñafort. Al mismo tiempo, vulneración del Derecho al Honor (Art. 18.1CE) al poner a un Tirano de Patrón de la Abogacía, y vulneración del derecho a la Igualdad (Art. 14 CE) al ser los abogados católicos los únicos representados por el Patrón. Concluyen la demanda con la solicitud de que se declare nulo y sin efecto las referencias a la invocación al referido patrón y a la celebración de la misa a instancias del colegio de abogados.

La explicación al respecto de la parte demandante es “que estamos en un Estado laico o aconfesional (Art, 16 CE) desde la Constitución de 1978 y en este marco constitucional los Colegios de Abogados son Corporaciones de Derecho Público y no entidades privadas. Que los símbolos o emblemas religiosos son cachivaches para la vida privada de cada cual, para la mesa particular de los que comparten tales creencias. Los espacios públicos, entre ellos los Colegios de Abogados, por disposición constitucional y de la jurisprudencia europea, han de estar limpios y libres de tales impurezas o servidumbres, reliquias de un pasado totalitario y negador de derechos democráticos. Ni crucifijos, ni patronazgos, ni misas, ni nada parecido en las corporaciones públicas”. La justificación prosigue alegando que “de igual modo que el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos (TEDH) ha obligado a retirar los crucifijos de las clases, el Colegio de Abogados debe retirar la referencia al patronazgo de Raimundo de Peñafort, un destacado miembro de la Iglesia católica, y lo mismo debe decirse de hacer con la Santa Misa del programa de fiestas”.      

Por su parte el juez considera que “no hay nada peyorativo en recordar a los abogados colegiados fallecidos, aunque sea mediante una Misa a donde se acude de forma voluntaria” y añade que “a los abogados fallecidos se les podría recordar mediante la elaboración de un póster o mediante la contratación de un grupo musical…, pero no por ello todos los abogados en activo tendrían que estar conformes con el modo de conmemorar a sus compañeros fallecidos, con lo que volveríamos al principio del problema”. Por otro lado, el juez hace especial hincapié en las expresiones empleadas por la parte recurrente para oponerse a que sea honrado San Raimundo de Peñafort, a las que tilda de “muy subjetivas y vertidas con clara intención ofensiva, lo que las invalida por intolerantes, ya que si tienen ciertas trazas de verdad, no son toda la verdad”.

En cuanto al calificativo de “Tirano” vertido sobre San Raimundo de Peñafort, el magistrado-juez señala que “es verdad que fue autor de un Manual de Inquisición y que dirigió su introducción en la Corona de Aragón, pero, esta Institución que ya estaba extendiéndose por toda la Cristiandad, precisaba de reglas que humanizaran la práctica de los procedimientos que antes de su Manual tenían grandes dosis de discrecionalidad (téngase en cuenta que el manual es del siglo XIII). Por el contrario, la Justicia Civil mantuvo la crueldad en el enjuiciamiento por delitos de forma arbitraria hasta finales del siglo XVIII, tal y como Cesare Beccaria describe en su libro del delito y de las penas de 1764”. Así, señala el magistrado-juez que “no es de extrañar que haya sido honrado (San Raimundo de Peñafort) con el patronazgo de los juristas”.

En cuanto a las referencias a la Santa Misa de “cachivache, impureza, servidumbres, reliquia de un pasado totalitario y negador de derechos democráticos es, desde luego, un exceso verbal” el magistrado-juez añade que “este planteamiento maniqueo no parece aceptable en una sociedad que contempla como uno de los principios básicos, el pluralismo. No puede rechazarse ni calificarse de manera tan ligera el sentimiento universalmente reconocido ya que si nos situamos sólo en el plano nos quedamos, como propugnaba Sartre, con la mera existencia y esto, entiende el juzgador que empobrece al ser humano porque esta posición, según la cual el hombre se conforma con vivir, es siempre, para la inmensa mayoría de la Humanidad, una constante y permanente contradicción”. Prosigue el magistrado-juez señalando que “fue el sentimiento moral religioso de raíz cristiana en el que se apoya John Locke para construir la tabla de derechos humanos (el poder no es absoluto sino que ha de respetar los derechos humanos) y anticipándose a Montesquieu creó las bases de la democracia moderna o lo que es lo mismo, la cultura Occidental democrática. En sentido opuesto, Nietzsche, por citar el más característico de los pensadores de la época, (de influencia notoria en los filósofos existencialistas, críticos, fenomenológicos y postestructuralistas) socavó los cimientos de la moral cristiana y proclamó con éxito el culto a la fuerza y ya sabemos cuántas desgracias trajo al mundo la aplicación de estas doctrinas”.

La sentencia prosigue señalando que “el Estado español es aconfesional, pero no aconfesional o laico como identifica la parte actora en su escrito de recurso, porque si bien la posición aconfesional del Estado significa que éste no profesa ninguna religión en concreto (neutralidad religiosa según expresión de la Doctrina constitucional), no quiere ello decir que se oponga a las confesiones religiosas, sino que significa también que las relaciones de cooperación entre la Iglesia y el Estado tienen cobertura constitucional, como así sucede”. Posteriormente aclara que “el concepto laico, en cambio, tiene otra significación, la más importante es que esas relaciones de cooperación entre el Estado y la Iglesia no tienen cobertura constitucional”, aunque esto no “significa que un Estado laico no pueda mantener relaciones de cooperación con una iglesia, pero en este caso sin amparo o rango constitucional. Así sucede con la laica República de Francia que desde la ley de 1905 ininterrumpidamente ha mantenido desde su laicismo el reconocimiento de la Iglesia católica como una categoría especial de entidad, colaborando con ella. Francia, además, ha mantenido los símbolos católicos que pueden verse por doquier”.

Al respecto la sentencia afirma que el término ‘laico’ exige una matización de carácter jurídico ya que se da la existencia de un “laicismo beligerante, enemigo de la religión, que tanto en su modalidad agnóstica como en su modalidad de indiferencia hostil, suponen el desprecio de la religión e incluso su persecución más o menos explícita. Este laicismo no es democrático y vulnera las normas internacionales y constitucionales que el Estado español debe cumplir”. Además, “los únicos estados democráticos de Occidente constitucionalmente laicos – Francia y EEUU – no sólo no mantienen un rechazo a la religión sino que mantienen los símbolos religiosos producto del sentimiento social y en todo caso de su tradición”.

En este sentido, lo normal en occidente “es la confesionalidad o la aconfesionalidad del Estado, así: en Dinamarca, Suecia y Finlandia, las respectivas Iglesias cristianas protestantes son consideradas iglesias nacionales. En Grecia su constitución reconoce  a la Iglesia cristiana ortodoxa como iglesia oficial, como Corporación de Derecho Público. En Gran Bretaña, la Iglesia Anglicana es la Estatal, cuya máxima autoridad es la Reina”. Por otro lado en países como “Italia, Irlanda, Portugal, Alemania, Austria, Hungría, Bélgica…si bien mantienen una postura oficial aconfesional similar a la de España, todos ellos privilegian a la Iglesia Católica mediante concordatos, acuerdos, convenios, etcétera”.

Para finalizar es interesante esta última indicación: “la convocatoria a actos de naturaleza religiosa por Entes Públicos o la participación de sus miembros en ellos, no son necesariamente actos de culto pues si bien pueden serlo para los creyentes, la presencia de no creyentes en dicho acto, que es puramente voluntaria, no puede tener por ese mismo motivo, naturaleza religiosa sino que es fruto de la tradición cultural”. Al mismo tiempo, “ni el Estado ni ninguna de sus Administraciones Públicas son la sociedad española, y es un hecho evidente que las personas que componen la sociedad poseen mayoritariamente creencias religiosas y tradiciones de muchos siglos conservadas a lo largo de generaciones”.     

Anuncios
comentarios
  1. A quien pueda interesarle la puedo pasar. Gracias.

  2. Por desgracia, y lo digo con el aval de más de 20 años de ejercicio profesional de la abogacía, no deja de ser una Sentencia que, como tal, será matizable con el tiempo….

    En definitiva: ¡agárrense los machos!

  3. Saludos Francisco, ¿matizable en que aspecto o contenido? Gracias por comentar.

  4. Según deduzco, la desestimación de la pretensión inicial radica, más en la forma que en el fondo.
    Se critica duramente el tono insultante de los recurrentes, no así ciertos aspectos “comprensibles” de sus argumentaciones.
    O dicho de otra manera: Si los que incoaron el procedimento hubieran utilizado un tono más mesurado, más templado, midiendo sus palabras, evitando cualquier “tufo” de beligerancia u odio, tal vez no serían rechazados en su totalidad sus argumentos.
    Como todo, todo es cuestión de tiempo. Se trata, en definitiva, de una vuelta más de tuerca.
    A ello estamos perfectamente acostumbrados los que nos dedicamos a esta “bendita” profesión y que no vivimos ajenos a la realidad que nos rodea, en la que lo que hoy no es, mañana tal vez lo llegue a ser….
    Claros ejemplos tenemos en las sucesivas aberraciones contra natura que poco a poco se van “imponiendo” (y utilizo bien el término) en esta sociedad que ya prácticamente carece de valores, si es que algún día los tuvo.
    No se, a lo peor soy un pesimista….

  5. Todo el caldo de cultivo anticlerical es consecuencia del zapaterismo.
    Ha sido con la llegada de Zapatero cuando la progresía recupera ese rancio laicismo decimonónico, reproduciendo actitudes,modos y maneras que recuerdan a otros funestos tiempos.

  6. Iván Gutiérrez dice:

    Los creyentes, si es que son sinceros, deben estar preparados para vivir en un estado ateo y afrontar las consecuencias de su fe.
    Y los ateos, si es que somos coherentes también, debemos estar preparados para vivir en el más confesional de los estados y también asumir las consecuencias de ello.

    Por esto mismo no podemos pretender que el mundo sea como nosotros queramos. No todo será color rosa por así desearlo. El mundo no se hace según los deseos del hombre si no según las circunstancias históricas que se imponen en cada momento.

    La beligerancia del laicismo y la beligerancia de la religión no suponen que uno u otro bando sea mejor o peor que el otro. Lo que suponen la beligerancia es que el hombre mismo es un ser beligerante y así debemos entenderlo.

  7. Saludos Francisco, en este aspecto, posiblemente – disculpa por la ambigüedad – esté muy de acuerdo con el diáfano matiz que señala. Gracias por comentar.

  8. Saludos Natalia. Zapatero es una de las consecuencias, no la única desde luego. En ocasiones, por otro lado, también olvidamos que en la propia Iglesia hay quienes contribuyen a ello. Gracias por comentar.

  9. Saludos Ivan. En España aún hemos de aprender mucho del resto de democracias europeas donde lo laico y religioso conviven en relativa paz y armonía sin confrontar los unos con los otros. Gracias por comentar.

  10. Las “circuntancias históricas” las establecemos todos nosotros: unos las motivan, otros las protagonizamos.
    No creo que la Iglesia haya contribuido a que un grupo de gilipollas e hijos de papá entren en una Iglesia y la profanen.
    Más bien son los medios del Sistema los que fomentan, no se sabe con qué intención, aunque la presupongo, estos ataques, no lo olvidemos, más que anticlericales, anticatólicos.
    Lo que todavía no he captado es que significa eso de “vivir las consecuencias de la Fe”….ruego aclaración, porque me temo lo peor…..

  11. Iván Gutiérrez dice:

    Francisco, “las consecuencias de la fe” así como las consecuencias del descreimiento” son naturalmente la persecución.

    Si los creyentes son más perseguidos que los ateos es por que son superiores en número, pero sí los ateos fuéramos superiores en número, de seguro que seríamos mucho más perseguidos que los creyentes. Es una cuestión matemática.

    La gente es así de mala que vive persiguiendo y matando al que piensa distinto. Es la forma de ser de mucha gente, y es apenas normal que eso pase en un planeta donde la mayoría de la gente está completamente loca (aclaro que con locura no me refiero a religión, si no a la incapacidad de aceptar la libertad de otro para pensar diferente)

    Mi comentario anterior iba a que siempre debemos estar preparados para lo peor: Los cristianos para el martirio, y los ateos para ir a la paz de la nada a causa del descreimiento.

  12. Siento discrepar: los ateos nunca han sido perseguidos, más bien los herejes, que no es lo mismo.
    Si bien es cierto que la Inquisición, originalmente creada por un noble fin, cual era evitar cualquier derivación herética, derivó en graves errores (y me refiero al resultado, no a los medios, que es de lo que se le suele critar a la Iglesia Católica, no en vano los medios usados eran procedimiento estrictamente civiles), no es menos cierto que la abrumadora mayoría de los condenados lo fueron no por ser ateos, sino por ser herejes.
    Me temo que la balanza en cuanto a la persecución, cae del lado de los cristianos, puesto que más de 300 millones de personas sacrificadas por el pensamiento marxista (ateo) lo fueron por ser, en su inmensa mayoría, cristianos.
    Por otro lado: la persecución religiosa se ha dado y se sigue dando más por parte de Musulmanes a Cristianos que a la inversa.
    Algunos me dirán que eso no es cierto y se pone como ejemplo las cruzadas o la Reconquista, hechos que, en todo caso, fueron consecuencia de una invasión previa por parte del Islam y no a la inversa.
    No creo, por lo demás, que sea un axioma indiscutible q

  13. (perdón….se me escapó el dedo y se publicó antes de tiempo el anterior mensaje)
    ….y sigo:
    No creo, por lo demás, que sea un axioma indiscutible que el martirio sea una consecuencia irreductible de la Fe, sino más bien una consecuencia irreductible del sometimiento del resto a una acción criminal, acción criminal que se fundamenta en el hecho de perseguir a todo aquel que es seguidor de El Cristo, por el simple hecho de serlo.
    No obstante lo anterior, me gustaría hacer una pequeña matización al respecto de los que tienen fe y no la tienen: el ateismo, como todo planteamiento filosófico, parte de un error sustancial, cual es considerar a todo creencia como algo irracional, cuando, de hecho, tanto la creencia en la existencia de Dios, como la no creencia en Él, no dejan de ser ambos un acto de fe.
    Porque al igual que es científicamente indemostrable Su existencia, en idéntica paridad es científicamente indemostrable su inexistencia….. y quién le diga lo contrario, desde el punto de vista estrictamente científico, le miente.
    Y se lo dice uno que antes de ser Abogado pasó por la facultad de Ciencias Físicas….

  14. Iván Gutiérrez dice:

    Francisco, te pregunto.

    El hecho de que sea “indemostrable” la inexistencia de Dios, tal como planteas, hace que no creer, cuestionar y preguntar ante el problema filósofico de Dios, desde el ateísmo o el agnosticismo, sea algo ilegítimo?

  15. ….las dudas existenciales son consustasnciales a la naturaleza y condición humana….los animales no tienen necesidad de plantearse quiénes son, de dónde vienen, a dónde van….
    Por lo tanto, plantearse cualquier duda, en si mismo, encierra un poso de humanidad, incluso de humanismo…..pero ello no obsta a afirmar que el ateo no cuestiona la existencia de Dios, simplemente na niega, que no es lo mismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s