Las tres dimensiones del cristiano

Publicado: 27 enero, 2011 en Religión

De los muchos puntos de Camino hay uno, el octavo, que siempre me ha llamado la atención: “No tengas espíritu pueblerino. – Agranda tu corazón, hasta que sea universal, ‘católico’. No vueles como un ave de corral, cuando puedas subir como las águilas”. Quién, al divisar los cielos, no se maravilla por la libertad de movimiento de los pájaros y por su posibilidad de ver la realidad con una perspectiva mucho más amplia. El pasaje de San Josemaría exhorta a cobrar vuelo, pero no para alcanzar una cima más alta – cuantitativa –, sino para trascender  a nuestras limitaciones diarias que nos hacen ver los asuntos del hombre con pasmosa frivolidad por falta de carácter – cualitativa –.

A la altura hay que sumarle otras dos dimensiones: la profundidad, que no es otra cosa que la vida interior, y la dirección. El hombre debe ir a la búsqueda de la verdad para conocer a sí mismo y para alcanzar su intrínseca perfección ontológica, pues la verdad es su cuestión y sentido. El hombre debe acoger la verdad con todo su ser y con toda su fe porque en ello está en juego su vida (La Parábola del Sembrador, Mateo 13, 3-8). En la vida es tan importante saber quién soy como saber a dónde voy. Ciertamente, no hay mejor modo de entrar en la lógica de Dios que a través de la constante lectura de la Biblia y de pasar el mayor tiempo posible con Jesucristo, que es quien nos revela de manera plena quiénes somos y cuál es nuestro camino, Él que fue obediente al Padre hasta la Cruz: “Cuando se cumplió el tiempo en que Él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén” (Lc 9, 51).

Sin duda, el hombre puede escoger entre múltiples caminos para desarrollar su existencia, pero sólo uno para salvarla. La belleza que salvará al mundo de la que habla Dosotievski en El idiota no es otra realidad que la cruz. Por tanto, esforcémonos en tener dichas dimensiones, en ser obedientes apóstoles de la verdad de Cristo, el único modelo para el hombre. Empecemos por volar alto como las águilas trascendiendo a esa miopía que nos arrastra al ensimismamiento y entremos en comunión con Cristo para saber qué hemos de hacer, porque a los enemigos de la verdad no les importa en absoluto lo que hagamos mientras no sea la voluntad de Dios.

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comentarios
  1. xdsl2000 dice:

    Al respecto permíteme recomendar “Juan Salvador gaviota”, de Richard Bach, que trata justamente de esto y explora esta interminable búsqueda de una forma tan bella que lo convierte en uno de esos libros que pueden cambiar la visión de la vida según a que edad se lea, amén de expresar un significado de la palabra “libertad” liberador por lo inusual.

  2. Saludo Xdsl2000, muchas gracias por la recomendación, se agradece.

  3. La pagina de tu Blog se ha actualizado…

    [..]Articulo Indexado Correctamente en la Blogosfera de Sysmaya[..]…

  4. Marta dice:

    Muy buen escrito.

  5. Muchas gracias Marta, un saludo.

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