¿Por qué mantener la idea de que el darwinismo es verdadero?

Publicado: 9 enero, 2011 en Ciencia, Filosofía

La teoría darwinista indica cómo puede desarrollarse una cierta cantidad de diversidad en las formas biológicas vivas una vez que se tienen distintos tipos de organismos complejos existentes. En este sentido si una concreta bandada de pájaros emigra a una isla cercada, con la combinación de cruzamiento interno, mutaciones y selección natural puede ser que la población autóctona desarrolle características distintas de las que poseía en origen. En este sentido y sólo en este se puede aceptar los presupuestos de la teoría evolutiva darwiniana, que no hay que confundir con evolución como hacen determinadas personas.   

Sin embargo, los evolucionistas darwinianos no se limitan a explicar cómo la variación acontece dentro de los límites biológicos, sino que suspiran por dar respuesta a una cuestión mucho más extensa que no es otra que explicar – interpretar más bien – cómo los organismos complejos llegaron a existir en un comienzo. Así, nos dicen que la ‘actividad creativa’ (una especie de divinidad intuyo) que produjo dichos organismos biológicos complejos procedentes de otros organismos unicelulares a lo largo de períodos geológicos es la misma que produce las variaciones en los mismos. Por mucho que duela, la teoría evolutiva darwiniana es una corriente filosófica con escasa evidencia empírica como indicó en su momento Stephen Jay Gould. Sin embargo, la muerte del darwinismo que postuló el profesor de Harvard no es así, y no son pocos quienes profesan dicha doctrina como si fuera un hecho evidente e indiscutible.

Por qué una doctrina filosófica que tiene más bien poco de teoría científica evidente empíricamente es defendida de manera tan ortodoxa al mismo tiempo por filósofos y científicos. En primer lugar existe la falsa concepción de que el único modo de oponerse al fanatismo creacionista que defiende la creación exclusivamente a través de la Biblia, utilizando la Escritura como manual científico, es el darwinismo. Al mismo tiempo, los darwinistas, que si algún acierto tienen es el de dominar con perfección la literatura científica y los medios de divulgación, propagan la idea de que los únicos opositores al darwinismo son, precisamente, los creacionistas – que no son más que otros extremistas como los darwinistas –. De este modo los darwinistas, que venden su teoría filosófica como ciencia y por ciencia es entendida por el común de los mortales, establecen que o se abraza a ‘su ciencia’ (darwinismo) o se abraza a la religión (creacionismo). Pero unos, mediante la filosofía; y otros, mediante la Biblia en sentido literal, no son más que dos opciones alejadas radicalmente de la ciencia y de una correcta y rigurosa reflexión filosófica.    

La evolución entendida según el patrón darwiniano es más una doctrina filosófica que una teoría científica contrastada. Los darwinianos – y sus paulatinas reconstrucciones – introducen un límite: la evolución, supuestamente, sólo puede ser naturalista y materialista, es decir, excluyen de antemano la posibilidad de una inteligencia creadora o de un Dios que causa el cosmos. En este sentido, el universo es un sistema cerrado de causas y autónomo; en consecuencia, desde el origen no existe ningún propósito ni ninguna finalidad: Dios no guía la evolución, sino que todo lo existente, incluida la inteligencia, existe porque ha evolucionado mediante procesos materiales sin propósito. Así, como no puede darse propósito ni inteligencia se introduce el azar. Pero, científicamente está demostrado que entidades biológicas complejas no pueden proceder por pura casualidad, sino que es más factible que hayan sido creadas. Sin embargo, la ofuscación de algunos hace más factible la selección natural que la inteligencia creadora, de Dios – y no me refiero a la Biblia, que no es un manual científico, sino al teísmo que concuerda más con una evolución causada por una inteligencia –.        

Como he dicho en muchas ocasiones es preciso señalar que el darwinismo – y sus consiguientes readaptaciones – no es una teoría científica – no ha sido falseada – sino más bien una cosmovisión, es decir, una forma de pensar y actuar que pretende dar explicación  de la existencia con el presupuesto de que no existe ningún propósito y que la vida de todo organismo deriva de la evolución, es decir, de la mutación y de la selección natural. Es precisamente este planteamiento lo que hace de la teoría de la evolución una cosmovisión y no una teoría demostrable mediante el método científico: su inamovible desaire a todo propósito en la naturaleza. Como bien indica el embriólogo y genetista Conrad Hal Waddington “si un animal evoluciona de una forma, los biólogos tienen una explicación perfectamente buena; pero si evoluciona de alguna otra forma, tienen una explicación igualmente buena”; esto es así porque sencillamente no es una teoría predictiva sobre lo que debe acontecer.   

Si presumimos que las mutaciones casuales genéticas proporcionaron la información genética necesaria para dar, por ejemplo, a una forma biológica no compleja el impulso hacia la viabilidad de poseer alas, y si conjeturamos que cada paso en el desarrollo de disponer de las alas le dio la posibilidad añadida de la supervivencia, a la sazón la selección natural se ocupó de cerciorarse que las formas biológicas beneficiadas pudieran abundar y reproducirse. Por lógica, entonces, las alas pueden aparecer como si se tratara de un plan diseñado, confeccionado, dirigido…; no obstante, si no aparecen las alas ni las supuestas mejoras, el darwinismo también explica dicha ausencia indicando que la selección natural no lo quiso. Conclusión: la evolución darwinista – que no evolución, repito – no exige la evidencia empírica de citadas contemplaciones, sino que es suficiente con poder suponer tal proceso par confirmar que sucedió (Richard Dawkins, The Blind Watchmaker).

De nuevo, tenemos la muestra de que la evolución darwinista no es ciencia, sino una doctrina filosófica convertida en cosmovisión. El darwinismo – y sus continuas modificaciones – reemplazan la inteligencia creadora y el propósito por una actividad o fuerza arquitectónica o diseñadora de corte naturalista y materialista. Sin embargo esta relojero ciego del que nos habla Dawkins sin duda puede haber hecho algo, pero desde luego no puede haber creado nada que no estuviera ya en existencia. Sin duda, el problema de los darwinistas y de quienes sostienen la teoría de la evolución es que si rechazan el paradigma darwiniano sólo resta la posibilidad cada vez más firme de que Dios ha tenido y tiene algo que decir en la creación del universo y esto, para muchos, parece intolerable y, en consecuencia, es mejor poner topes a la ciencia con el naturalismo.

Dios no puede existir, Dios no puede haber creado el universo, por eso los darwinistas se empeñan no sólo en cuestionar sino en rechazar con virulencia cualquier estudio que cuestione la supuesta veracidad del naturalismo. De este modo los darwinistas se ven en la obligación, en cada momento, de encontrar la forma de reconciliar y renovar el darwinismo con los hallazgos encontrados que ponen en tela de juicio un paradigma o teoría general nunca evidenciada empíricamente. Sin duda, es respetable esta actuación, pero es una tremenda desilusión para aquellos que realmente buscan la verdad (Aristóteles, Metafísica). Es comprensible, digo, porque para un darwinista si reconoce que la selección natural no es lo que creó el universo y la vida que en él se alberga la única alternativa a admitir es la creación de Dios y esto, para ellos, es el principal impedimento y el motivo por el que se aferran sin razón al darwinismo. En el corazón del darwinista está escrito en fuego que Dios no puede haber creado el universo, por tanto o se reconoce la selección natural o la ciencia zozobra. Pero la ciencia no naufraga, lo que si queda anegado es el paradigma darwiniano. Por eso Goldshmidt y Gould no se atrevieron a dar el último paso y volvieron a la postulación del neodarwinismo de Mayr cuando vieron que la negación que habían realizado del darwinismo conducía directamente a la aceptación de una inteligencia creadora.

Sin embargo, la muerte del darwinismo es cuestión de fecha, si la tiene, porque las convicciones son difíciles de enterrar. El darwinismo es una teoría sepultada que debe reelaborarse día a día y defenderse a muerte al margen de la misma ciencia y de la verdad. Gould se dio cuenta de ello, pero sus convicciones estaban por delante de la evidencia, y esto mismo les ocurre a muchos otros, que no quieren ni desean admitir el alcance de dar por enterrado la teoría de la evolución darwinista. Algunos dicen que aunque sea falso el darwinismo no puede rechazarse como explicación si no hay otra teoría general que lo sustituya, pero esta no es una respuesta científica, sino una armadura propia de las convicciones. Que algunos se vean forzados a decir que no saben o ignoran porque no tienen nada mejor para sustituir el darwinismo no es, en este caso, mi problema, porque lo que realmente sabemos es que el darwinismo no es ninguna explicación, más bien una interpretación engañosa. Me parece bien que se admita que no tenemos suficientes evidencias para afirmar la acción creadora de Dios, pero esta incertidumbre no debe admitir la aceptación de una falsa teoría con el único fin de conferir cierta seguridad a la ciencia. Porque si bien la acción creadora de Dios no está demostrada si hay indicios, en cambio la evolución darwinista si está claramente sentenciada.     

Anuncios
comentarios
  1. […] This post was mentioned on Twitter by galsuinda. galsuinda said: RT @opusprima: ¿Por qué mantener la idea de que el darwinismo es verdadero? http://bit.ly/g6pofc […]

  2. Meinster dice:

    Hola, te aviso que tu primer enlace no funciona.

    Y ya que citas a Stephen Jay Gould, te dejo un enlace con su opinión sobre la evolución para que la contrastes.

    http://www.stephenjaygould.org/library/gould_fact-and-theory.html

    y en castellano

    http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/evolucion.html

    es algo largo pero muy interesante.

    Un saludo.

  3. Saludos Meinster.

    Cierto, aquí te dejo el enlace: https://opusprima.wordpress.com/2011/01/05/la-cosmovision-evolucionista-y-la-cosmovision-teista-ii/

    Gracias por la recomendación aunque su opinión la tengo bien estudiada gracias a que tengo sus libros.

    Un saludo.

  4. Meinster dice:

    Pues deberías leerlos, son muy bueno 🙂 es broma… lo de leerlos, aunque si lo has hecho sabrias el poco aprecio que tenía Gould a que manipulasen sus opiniones para hacerlo pasar por antievolucionista, cuando fué uno de sus mayores adalides.

    Admites la evolución (digo, la teoría evolutiva darwiniana) para que una especie separada adquiera distintas características, pero ¿hasta que grado lo admites? Hasta convertirse en otra raza, o ¿hasta convertirse en otra especie?
    De todas formas, si admites que esa adquisición de características la hacen por medio de selección natural, eso es evolución.

    No creo que la evolución sea lo único que se opone al creacionismo, y desde luego no se sigue para evitar el creacionismo, eso es una estupidez, se sigue porque aún no se han demostrado errónea (si puedes demostrarlo te aseguro que el éxito, puede que hasta un Nobel)
    En cuanto al creacionismo, es creacionismo desde el momento que para que se cree la vida es necesario de un creador inteligente. Puede ser más o menos radical, desde el que cree que todo ser vivo es y ha sido creado por un ser inteligente, hasta el que cree que ese ser solo sembró la Tierra con organismos unicelulares y los dejo a su aire.

    Me gustaría saber vuestra opinión sobre el Homo erectus, ¿es un antepasado nuestro, o es un tipo de humano que se extinguió antes de que apareciese el Homo sapiens?

    También me agradaría ver algún indicio de la acción creadora.

  5. Saludos Meinster.

    Desde luego desconozco cuántas veces has leído a Gould, pero no las suficientes o no lo suficientemente bien para desconocer que por activa y por pasiva contradijo a su “maestro” Ernst Mayr cuando dijo en distintas ocasiones que el darwinismo estaba muerto (“Is a New and General Theory of Evolution Emerging?” Paleobiology, 6 (1980), 119-130). Aunque ciertamente, como indico, a posteriori, recapacitó no más para afirmar la certeza – que no se ha podido, no se puede ni se podrá – del neodarwinismo, sino para no señalar la evolución por creación de Dios.

    Respecto al ‘homo erectus’ no es un humano, en primer lugar, sino un homínido. Esta diferencia es sustancial. En segundo lugar, qué vinculación hay entre él y el hombre actual. Su ADN no demuestra relación ninguna como ya he dicho. Dime, entonces, qué vínculo interpretas – y digo interpretas ya que científicamente no se puede demostrar – entre ambos.

    La evolución no se opone a la creación, se opone el darwinismo, neodarwinismo y sus continuas readaptaciones.

    Gracias por comentar.

  6. Sigfrid dice:

    Hola.

    Meinster:

    La coexistencia del ‘Homo habilis’ y ‘Homo erectus’ significa que el primero no evolucionó hacia el segundo y a la vez pone en cuestión el proceso de la anagénesis. ¿Alternativa? El darwinismo es un océano de alternativas: la existencia de un ancestro común (desconocido). Este es un ejemplo claro, hay más, de que la macroevolución neodarwinista es muy especulativa y muy débil el fundamento del registro fósil.

  7. Pablo Müller dice:

    Ya que no soy biólogo, dejo el texto de Máximo Sandin (Biólogo, ex Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid – http://www.somosbacteriasyvirus.com/index.html) respecto al Darwinismo:
    “‘La victoria del darwinismo ha sido tan completa que es un shock darse cuenta de cuan vacía es realmente la visión darwiniana de la vida’. Esta rotunda frase no parece significar solamente la manifestación de una opinión personal. Pertenece a un editorial publicado en Nature y firmado por Henry Gee, uno de sus comentaristas sobre evolución. El motivo de que una revista científica de las más prestigiosas (que se pueden considerar como las mantenedoras de la ortodoxia), haga suyo ese comentario es que las investigaciones más recientes (especialmente en el campo de la embriogénesis) han revelado unos fenómenos que han puesto de manifiesto su absoluta incompatibilidad con la teoría darwinista de la evolución. Las consecuencias de esto son obvias, y las precisa otro editorialista de Nature, Philip Ball, en un comentario sobre la secuenciación del Genoma humano: “Los biólogos van a tener que construír una nueva Biología”. Tenemos por delante un duro y largo trabajo científico por realizar, pero también tenemos una tarea previa: depurar la Biología de la, tan arraigada, terminología darwinista, cargada de conceptos y prejuicios deformadores de los fenómenos biológicos. ”
    Artículo completo: http://www.redcientifica.com/doc/doc200302140313.html
    http://www.iieh.com/index.php/component/content/article/74

    De paso dejo una selección de artículos críticos con el darwinismo:
    http://www.iieh.com/index.php/evolucion

    Y otro artículo recomendado: “Darwinismo: Represión y censura ”
    http://www.iieh.com/index.php/evolucion/144-darwinismo-represion-y-censura-

  8. Saludos Pablo, muchas gracias por estas aportaciones respecto a la cuestión. Gracias.

  9. Meinster dice:

    Muy interesantes los enlaces de Pablo Müller.
    Atractivo lo que dice el profesor Sandín, aunque no deja de ser hipótesis. Pero desde luego no hay que desdeñarlo. (ni ignorarlo, ni considerarlo como la nueva teoría de la evolución, porque nos guste o nos deje de gustar)

    El que dos especies coexistan no quiere decir que una no haya evolucionado de la otra. No ocurre que una de pronto se transforme en la otra, es un proceso muy largo, un núcleo se va a otro lugar y allí realiza una evolución diferente mientras que otro núcleo se mantiene sin cambios significativos.
    Ver por ejemplo el caso de la gaviotas argentea y la gaviota parda o tantos animales que mantienen sus características después de millones de años, mientras que coexisten con otras especies evolucionadas de aquellos (y no digamos ya plantas)

    Posiblemente la teoría de la evolución tenga errores, que se corregirán en un futuro, pero no creo que sea posible dinamitarla y empezar de nuevo. Como mucho se corregirá, se añadirán cosas, etc. Pero la tésis de que los seres vivos hemos evolucionado de antepasados prehistóricos se mantendrá.

    Pero desde luego no va a convertirse en la teoría que sosteneís pero que no acabais de proponer directamente, aunque si sutílmente.
    La del agente creador.
    Se trataría de un ser inteligente que crearía cada especie nueva sobre la Tierra. (a todos los niveles se le puede llamar Dios)
    En el caso del hombre Dios crearía al Homo habilis hace 2,5 millones de años, el cual se extinguiria hace 1,4 millones de años (por fallos en el diseño o porque Dios estaba descontento con este o aburrido)
    Pero antes de que se extinguiera Dios habría creado a una criatura bastante parecida el H. erectus (una especie de actualización del H. habilis) para extinguirse hace 300.000 años.
    Entre hace 600.000 y 250.000 años Dios creó al H. heidelbergensis, un nuevo ser parecido a los anteriores.
    Y hace 250.000 años creó al H. sapiens, variación del anterior, con un diseño más moderno, hasta que este se extinga (fallos en el diseño o disconformidad de Dios, o saque un nuevo prototipo)

    En este caso se vería a un Dios dedicado a la creación de nuevas especies continuamente, porque haría lo mismo con todos los seres vivos (las nuevas especies que cada año se descubren podrian en realidad ser de reciente creación)

    Curiosamente habría grandes éxitos de diseño, o seres con los que Dios estaría muy contento, por ejemplo, las cucarachas, pues apenas han variado en 300 millones de años.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s