Una filosofía antropológica que no cierre las puertas a la trascendencia del hombre

Publicado: 26 diciembre, 2010 en Filosofía

Es necesaria una filosofía que sea eminentemente antropológica y, al mismo tiempo, que reflexione sobre las cuestiones principales que atañen a la persona, esa sustancia individual de naturaleza racional. El ser humano es y debe ser el centro de toda teoría en cuanto la redención y salvación misma pasa por un Dios encarnado que centra el fin de su acción en y para el hombre. En este sentido se requiere de una antropología que no guarde silencio respecto de la trascendencia y de la relación del hombre con Dios para dar respuesta a esa tensión existente entre la finitud del hombre y su atracción intrínseca hacia el absoluto en cuya matriz se halla la resolución al sentido de la vida, y para rebatir la filosofía materialista, que no otorga límites a la capacidad humana si bien limita el devenir del hombre al mundo circunscrito a las coordenadas espacio-tiempo, y la filosofía de la sospecha, que proclama la infinitud del hombre a la vez que persigue y guillotina la cuestión de la trascendencia.

El ser humano es una realidad finita que nunca deja de contemplar hacia las alturas. El hombre, por su constitución ontológica y por su libertad fundamental está abierto intrínsecamente a la realidad y trascendentalmente a lo divino. Aunque Feuerbach y Marx, más para contradecir a Hegel que hace del absoluto la única realidad, intenten convertir la infinitud de Dios en la infinitud del hombre, prometiendo una utópica Jerusalén Celestial. Nietzsche se muestra aquí contrario a los demás miembros de la sospecha, en mi humilde opinión, pues si no tiende sentido hablar de trascendencia, tampoco cabe hablar de la infinitud del ser humano. Si decimos que Dios ha muerto, Nietzsche interpreta que el ser humano no puede ocupar su trono, sino que sólo cabe una existencia guiada bajo los postulados de Dioniso, es decir, un canto a la existencia finita entendida como principio y plenitud. En este sentido Nietzsche muestra toda su repulsa a esa izquierda que como hoy enarbola el estandarte de la infinitud mediante la secularización y el inmanentismo: el progreso entendido como fin no es más que un edén utópico y errático.

Pero una vez eliminada la intrínseca contemplación de la trascendencia del hombre se abre en el horizonte la nada, esa misma que acentuó la enfermedad del filósofo del martillo al encararla mediante la voluntad de poder y la transvaloración de los valores (se recomienda la lectura de la Historia de la filosofía de Mathieu). Pero el hombre no es un océano de posibilidades que zozobran con su muerte; el ser humano no es ningún ser-para-la-muerte (Heidegger, Ser y tiempo) que vagabundea previamente en las ciénagas de la angustia y el absurdo (Sartre, El ser y la nada). Si el hombre quiere dar respuesta a sus preguntas más radicales, si quiere conocer y conocerse a sí mismo como imperativo ontológico para dar plenitud a su ser no puede enclaustrarse en este estanque de finitud que le despersonaliza. Además de la ciencia y de la filosofía el ser humano requiere de la teología y de la fe, es decir, debe conocer el mundo pero abriéndose a la trascendencia para alcanzar una integral comprensión de su ser, ya que sólo de este modo se dará respuesta a esa intrínseca y natural tracción en el hombre entre la finitud y la infinitud: el hombre, finito, tiene como fin y plenitud a Dios.  

Anuncios
comentarios
  1. Quizá sería mejor hablar de ‘antropología filosófica’ mejor que de ‘filosofía antropológica’, aunque sólo sea porque la Filosofía, como ciencia eminente (dejemos por ahora la Teología), ampliará los horizontes de la misma antropología, mientras que hablar de filosofía antropológica pudiera dar la impresión de coartar la pretensión de totalidad radical que tiene en sí mismo el quehacer filosófico, como tan bien enseña y expone Antonio Millán-Puelles en su ya clásico volumen ‘Fundamentos de Filosofía’.
    Sea como fuere, queda claro que el valor gnoseológico de la Antropología filosófica ha sido desestimado por el pensamiento cientifista y positivista. Y esto no tanto por ‘lo antropológico’ de la cuestión como por la dificultad que se tiene a la hora de aceptar la ciencia filosófica: encerrados bajo el paradigma de lo verificable experimentalmente, los positivistas hallan verdaderas dificultades a la hora de aceptar una tarea que escapa a esa pretensión tan reduccionista de la realidad. Esto no quiere decir que el positivismo y el resto de doctrinas que limitan la verdadera imagen del hombre no contengan en sí una ‘antropología’. Precisamente está claro que la apertura propuesta por la Antropología filosófica denuncia lo limitado de esas falsas antropologías en la medida en la que denuncia la imposibilidad de reducir el ser a lo meramente material y cuantificable.
    Recomiendo al respecto la lectura -el estudio, si es posible- de la excelente obra de Carlos Valverde s.i., Antropología filosófica, EDICEP, Valencia, 2005 (reedición).

  2. Saludos Álvaro. Hablar de Antonio Millán Puelles es, junto a Leonardo Polo, Tomás y Rafael Alvira, hablar de palabras mayores. Comprendo lo que expresas cuando hablas de filosofía antropológica o antropología filosófica, sin embargo considero que esa es una cuestión un tanto menor que puede conducir a perdernos en el terreno de la filosofía del lenguaje y de la hermenéutica. Ciertamente, lo importante es una filosofía del hombre, es decir, que tenga como centro de su investigación al hombre y sus circunstancias. Desde luego, no se pueden olvidar ni obviar todos los quehaceres del saber filosófico, pero estos no pueden hacer sombra a esa principal cuestión de la que dependen o cobran mayor sentido: el misterio del ser humano, como bien recuerda Juan Pablo II y el ya mencionado en este comentario, Tomas Alvira, pues la salvación se dirige al hombre, el quién somos y adónde vamos sólo interpela a la persona.

    Muchas gracias por tu comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s