La gran familia

Publicado: 7 diciembre, 2010 en Cine, Familia

La ideología de género pone en discusión la idea de familia potenciando las uniones afectivas sin vínculo y presentando “nuevos modelos” de familia. En este último aspecto el lobby LGTB – no las personas homosexuales – a través de su inserción en la educación escolar logra que las prácticas homosexuales sean vistas con absoluta naturalidad cuando las uniones gay son pura ideología cuando el matrimonio no es sólo una relación afectiva entre dos personas adultas, sino “un amor de amistad entre un hombre y una mujer llevado hasta el extremo del don de sí, el cual se sirve del vínculo afectivo-sexual para su nacimiento, subsistencia y perfección” (Gabriel Chalmeta, Ética especial. El orden ideal de la vida buena, 1996). Es decir, el matrimonio está orientado al bien de los esposos y a la generación y educación de los hijos.

 

El matrimonio es la primera comunidad natural humana. En la familia “hay un bien común, el hogar dentro del cual se lleva a cabo una tarea, una obra y una vida, todas ellas comunes, compartidas entre los miembros de la familia” (Ricardo Stork Yepes, Fundamentos de antropología, 1996). La familia es natural porque su estructura no es arbitrariamente decidida por el hombre, es decir, no existen modelos distintos de familia, sino diversos tipos de uniones, pero la familia, en sí, es estable, monógama y heterosexual – existe  la familia al menos donde hay una pareja formada por un hombre y una mujer –. Que sea monógama y heterosexual no tiene discusión; y estable porque nunca se puede dejar de ser padre o madre, sólo se puede romper el vínculo conyugal.   Quienes promulgan la ideología de género  deberían ser conscientes de que la familia es una institución insustituible por ser la primera comunidad que se establece entre las personas y por ser la base para construir el futuro de la sociedad.

 

La familia es la única célula real de la vida social y la fuente dadora de amor. Es la comunidad donde, desde el nacimiento, la persona se convierte en un “yo” que adquiere los valores para la vida en sociedad. Por el contrario, la ideología de género nos vende que la familia es una construcción cultural, una mera organización colectiva artificial. Para implantar sus supuestos nuevos modelos tildan de obsoleta y tradicional a la familia. En este sentido los movimientos feministas o queer desvirtúan la antropología humana señalando que el binomio hombre-mujer es un concepto cultural creado por sociedades capitalistas y patriarcales y que lo único que existe realmente son personas asexuadas que pueden desempeñar el rol que más deseen. Sin embargo, esta ideología moderna, avanzada, progresista… pone en peligro el desarrollo de la sociedad y subordinan los valores humanos que posibilitan el desarrollo integral de la persona a la utilidad y al placer.  

 

Ya cercanos a la Navidad es muy recomendable la audiovisualización de La gran familia, de Fernando Palacios. Un verdadero canto a la familia, en este caso numerosa, con excelentes actores como Albert Closas, José Luís López Vázquez, Pepe Isbert y Amparo soler Leal.

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comentarios
  1. Ivan Gutierrez dice:

    Bueno, aquí me asalta la duda. No quisiera hablar de una familia natural decidida a priori por Dios u otros seres sobrenaturales. Pero si la memoria no me falla, las primeras familias no fueron monógamas. La familia del macho dominante y patriarca sería la familia natural si se tiene en cuenta que es la primera de la que se tenga registro en la historia. La monogamia, en este sentido, sería el producto de una evolución cultural posterior y de hecho no sería natural si no decidida arbitrariamente y en forma de resistencia ante el autoritarismo de los patriarcas que monopolizaban las hembras.

    El hecho de que este tipo de unión, la unión monógama, sea la dominante en la sociedad no la convierte en natural. En otra época la poligamia fue el estilo dominante y no sin resistencias, de la misma forma en que ahora la monogamia heterosexual domina y no sin resistencias culturales por parte de gays, lesbianas, bisexuales y transgeneristas.

    En este sentido resulta difícil hacer un juicio sobre lo que es natural y lo que no lo es, siendo que en cada época las culturas ha sido distintas. Me inclino a pensar, que aunque no de modo arbitrario ni decidido por la voluntad, pero si por las circunstancias históricas y existenciales de cada quien, la familia es algo que se va conformando por el azar, la necesidad y los condicionamientos culturales y biológicos de cada pareja o grupo de unión sexual. Aunque siempre resulte difícil hacer un juicio definitivo debido a la escasez de datos históricos, análisis de tipo antropológico o biológico.

    Como heterosexual que soy me resulta imposible no conmoverme con la serie de la Gran Familia, probablemente un gay también resulte enternecido frente a tanto romanticismo. Pero más allá de la utilización de la serie con un propósito ideológico o “pedagógico” cabe destacar que deja un bello mensaje: Uno siempre estará a gusto con quienes son los de uno, los que uno siempre ha conocido, es lo único que uno realmente conoce en la vida: la familia. No me detengo juzgar que tipo de familia.

  2. Saludos Iván.

    Durante la ‘prehistoria’ existió mayoritariamente la monogamia natural cuyo fin era asegurar la continuidad de la familia. Es evidente, por otro lado, que la sexualidad se experimentaba de distintas maneras por razones personales, sociales y culturales. En el paleolítico ya se configura un orden moral y sexual. Del mismo modo que empieza a prestarse una curada atención a los difuntos esta muestra de “amor” por los semejantes habla de la existencia real de un sentimiento amoroso. En este período las uniones son monógamas y con muy pocos hijos por el contexto. Por otro lado al ser la caza el modo de vida predominante los historiadores coinciden en que sería complicado mantener a más de una mujer; es de sentido común que la poligamia, como insinúas, habría obligado al hombre a realizar una caza mayor que no podía.

    Cuando hablo de monogamia natural empleo un concepto académico. Por monogamia natural se entiende aquella en la que el hombre, como los animales, lleva una vida sexual regulada por los periodos del acoplamiento; especialmente con la aparición de la propiedad privada gracias al desarrollo de la agricultura y de la ganadería. Ciertamente, como en la actualidad, existían relaciones sexuales sin vínculo – pero sólo relaciones de pareja no grupales –, no obstante impera la monogamia con la finalidad exclusiva de asegurar la continuidad.

    Con la llegada del judaísmo aparecen las primeras regulaciones donde se prohíbe el adulterio. Por ejemplo en el Antiguo Testamento encontramos tales normas en el éxodo, en el Levítico, así como en los mandamientos. En el antiguo Egipto el incesto estaba permitido y en la cultura helénica se permitía que el varón tuviera relaciones extramatrimoniales, pero sólo tenía una mujer. En Roma, por el contrario y a diferencia de lo que se “ha vendido” la sexualidad era vista de una manera que muchos llamarían “puritana”. Ciertamente, nos ha llegado la idea de las orgías pero algunas obras como el Satiricón, que no narra la realidad sino más bien ofrece una lección de lo que no debe hacerse. Te sorprenderá pero los romanos eran tan puritanos que hacían el acto sexual de noche, a oscuras y sin ver el cuerpo desnudo de la mujer. En este sentido, la única constancia que se tiene de que se viera un cuerpo desnudo era en los baños. Por otro lado, rompiendo la leyenda negra e inculta que impera los romanos tenían claro que no se debía tener sexo con familiares (menos con alguien directo como una madre o una hermana), que no se podía tener sexo con una mujer consagrada (sólo se conoce el caso de una veintena de vestales que fueron lapidadas o enterradas vivas por incumplir su virginidad) y rechazaban la sodomización (si se realizaban relaciones homosexuales era el esclavo quien era sodomizado). Sin duda, en tiempos del imperio se han dado casos de relaciones homosexuales entre soldados que pasaban largas temporadas fuera de casa y de la familia (en Roma estaba mal visto que un hombre fuera de ligoteo al ser sinónimo de falta de hombría). Sobre esta homosexualidad llamada de compensación Freud habla en su obra “Tres ensayos para una Teoría sexual” (te recomiendo su lectura, si quieres te la hago llegar). Y con el cristianismo, como ex seminarista, ya no hace falta que te hable… tampoco es cuestión de extenderme, esto es un blog.

    Gracias por comentar.

  3. Iván dice:

    Favor que me haces, Me interesa ese libro.

  4. Joan Figuerola Borras dice:

    Hola Joan estoy totalmente de acuerdo contigo en lo que dices, lo que sucede, es que las nuevas generaciones, malconducidas por estos políticos progresistas de izquierdas los inducen a la barbarie sexual y libertina.
    Creo que necesitamos un cambio politico y cultural.

  5. Saludos Joan, muchas gracias por comentar. Por supuesto, hemos de cambiar determinados planteamientos ideológicos que pretenden asentarse en la sociedad.

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