El hombre de la desesperanza es un hombre con fe

Publicado: 23 noviembre, 2010 en Pensamiento

El hombre de la desesperanza, por mucho que lo niegue, es un hombre con una fe inquebrantable. Quien no cree en Dios transforma su creencia en un sucedáneo de falsos absolutos. Toda idea construye su templo, forja sus pretextos; por eso, quien no ama a Dios ama un simulacro. El hombre, por mucho que no quiera, es un ser religioso. La existencia no es neutra, si no se reconoce la verdad se urde; ningún idólatra carece de falsas certezas a las que adorar, compruébenlo.

 

El idólatra es el profeta de la obstinación, poseído por una creencia que no duda en imponer, si es necesario por medio de la violencia y la sangre. Su soberbia es metafísica para monos, su cientificismo alimento para mendigos intelectuales. El escéptico no es más que un tirano fallido. Sin embargo, no hay sujeto más peligroso que el ateo, aún más que el creyente desmedido; quien no tiene necesidad de hacer el bien, puede segar todas nuestras cabezas (las purgas de Stalin). 

 

Quien no encuentra sentido busca una solución, aunque sea de modo inconsciente, de ahí que muchos conviertan el universo en un producto de su tristeza. El orgullo les imposibilita a reconocer que alguien pueda tener fe, que pueda amar a ese Dios del que se han querido apartar y que por el empeño de erradicar han llegado a pensar que no es más que un producto de su fantasía. Qué mayor desdicha que renunciar a la esperanza; caminar erráticos por callejones sin salida. ¿Adónde lleva el escepticismo? El ateísmo es incomprensible, aunque se aferren a su idea; es tan vacío que carece de atractivo para la razón y la lógica; es tan inverificable que es lo más contrapuesto a la ciencia aunque se jacten de ella.

 

Hay algo en el hombre que no viene de él y hacia lo que tiende, es una realidad invisible, pero interiormente verificable, una presencia misteriosa, pero cercana en el ser, que puede concebirse aunque no se vea, es el verdadero criterio, es el único sentido, es el fin: es Dios. Algunos jamás lo admitirán, aunque su orgullo les aplastará cual anélido. Tan alejado está el creyente del ateo que el mundo se separa en dos órdenes cuya distancia es inabarcable. El ser y el no-ser.

 

Anuncios
comentarios
  1. Sonrisas dice:

    Quien no ama a ese concepto al que llamas Dios, puede amarse a sí mismo.

  2. Xal dice:

    Cuando se llega a un callejón sin salida, no queda otro camino, que el volver sobre los mismo pasos ya realizados y con un mayor temor de cuando inicio su caminar. Se va transformando en un hombre intelectualmente peligroso, tan peligroso como un mono con navaja. Un hombre sin Dios es un hombre sin si mismo…

  3. Saludos Xal. Gracias por comentar.

  4. Sonrisas dice:

    De lo que se deduce, Xal, que lo que tú llamas “dios” es, en realidad, el hombre.

  5. Iván dice:

    Joan

    Déjame hacer la siguiente pregunta frente a la cual espero una respuesta sencilla, clara y sin muchos rodeos filosóficos: ¿Y que tal si Dios actúa de forma misteriosa a través del ateo, que niega la existencia de Dios no por mala fe, sino por simple error intelectual? ¿Acaso podremos imponer límites a Dios? ¿Acaso podemos negarle que actúe por medio del ateo bueno y lo lleve a la plenitud de forma misteriosa y solo conocida por él?

    Estas preguntas las hago así sin más, pues considero que no es correcto juzgar de esta forma a quien no cree. Si aceptamos este punto de vista entonces estamos llenos de asesinos en potencia donde el nihilismo y la desesperanza se apoderan de la existencia. De ser ciertas tus afirmaciones no me queda más remedio que imponer mi fe atea por medio de la espada. Sin embargo jamás aceptaré en mi vida una violencia tal, cual Stalin o Pol Pot, asi parezca que soy un asesino en potencia.

    Saludos.

  6. Saludos Iván.

    No conocemos a Dios ni su plan al margen de lo que nos ha revelado. Creer que se halla en nosotros a modo de “diablillo” cartesiano va en contra de la libertad misma con la que Dios nos ha dispuesto. Dios interpela a nuestra conciencia, pero no dirige nuestra voluntad, no somos autómatas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s