La filosofía positivista y la cuestión de la Verdad

Publicado: 5 marzo, 2010 en Ciencia, Filosofía

Podemos situar el inicio de la Ciencia como actividad específica en los albores del Renacimiento. Las ciencias experimentales iban por entonces de la mano de la reflexión filosófica, que era vista como un saber universal. No será hasta el siglo XIX con la filosofía positivista, que la Ciencia y la Filosofía se separan radicalmente. El positivismo, en su manipulación de la ciencia configura a esta de un modo que reniegue y abomine de toda validez absoluta y se limite a los meros hechos físicos. En Palabras de Husserl “el positivismo, por así decirlo, decapita la Filosofía” (La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental).

El positivismo dibuja una ciencia a la que no le importa nada la pregunta por el sentido y el valor de la vida humana, pero lo que es peor, la ciencia sustituye en la reflexión a la filosofía e incluso subordina a esta al método científico. Esta situación la encontramos expresada en La ciencia como profesión de Max Scheler. Aunque uno de los factores principales del positivismo es el nominalismo del siglo XIV, la causa más directa es el método matemático de la Ciencia experimental. Con Newton muy especialmente el método matemático ya no sólo se aplica a cuerpos finitos como la geometría euclidiana, sino que cobra un alcance infinito y se aplica al espacio infinito. En consecuencia, la matemática se transforma en una matemática formal y la ciencia se convierte en una ciencia natural y matemática. Pero también la filosofía padece un reduccionismo y se comprende a sí misma como ciencia de la totalidad del mundo empírico.

Ante la universalización y la formalización olvidamos que la actividad científica pasa de una praxis real con objetos reales a una praxis ideal con formas puras, mensurables y exactas. La medición exige exactitud y esta formalidad, pero si se olvida que esa medición sólo capta algunos aspectos de la realidad, entonces se tiende a universalizar ese modo de conocer. En consecuencia, no es de extrañar que aparezca Hobbes y manifieste de modo tajante que todo lo que esté más allá de lo científico es subjetivo. La conciencia que la Ciencia experimental inaugura un nuevo modo de conocer y situarse ante la realidad es tal que Francis Bacon no titubea a la hora de titular su principal obra Novum Organon en clara contraposición al organon, que es el conjunto de las obras lógicas de Aristóteles.

Ante este estado de cosas se realiza una abstracción de la realidad espiritual y la ciencia sólo concibe un mundo corpóreo y cerrado donde la única causalidad es la materia, que actúa de modo eficiente y unívoco. Esta concepción es la antesala directa del dualismo cartesiano, donde el mundo natural pasa a concebirse como pura extensión – res extensa – y donde el mundo anímico debe armonizarse – por estar separado del material – con el natural – res cogitans –. Y esta operación se realiza de dos modos: por un lado, se naturaliza lo psíquico – Hobbes y Locke –; por otro lado, se integra de modo artificioso en un sistema filosófico de carácter racional-matemático – Spinoza –. Desde este momento, sólo la ciencia puede erigirse como conocimiento racional-universal. En este sentido Kant no duda en sostener que el modo de conocimiento cierto y riguroso es el mecanicismo newtoniano.

La trágica consecuencia que se desvela es evidentísima. El mecanicismo borra radicalmente toda idea de causa final y el ser humano se contempla como un mero mecanismo o como un ser ajeno a la naturaleza, cuando no las dos cosas a la vez. Si la naturaleza es un simple mecanismo carece tanto de finalidad como de valor intrínseco (R. Spaemann, Lo natural y lo racional). Sólo es objetivamente verdadero lo universalmente válido en cuanto demostrable; en cambio, toda otra forma de acceso a la realidad es arrinconada por quimérica: “entonces ha de considerarse como ‘figuración subjetiva’ todo lo que no sea ‘comunicable’, o lo sea sólo en una medida limitada, o a base de cierto género de vida; todo lo que no sea ‘demostrable’, en suma, todo lo que no pueda entrarle por los sentidos y por el intelecto al último imbécil” (El resentimiento en la moral).

Y entonces llega Darwin y su célebre El origen de las especies dónde ya sitúa al ser humano junto con los otros vivientes del reino animal dentro de la sagrada cadena evolutiva según el modelo mecanicista de la selección natural de las especies – de la que ya he hablado en este blog –, que no deja de ser una simple explicación descriptiva de mecanismo de un proceso. Pero, dónde resta el por qué, el sentido y la verdad. “Meras ciencias de hechos hacen meros hombres de hechos” (Husserl, Las crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental) cuando el conocimiento universal se reduce al conocimiento experimental.

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comentarios
  1. Pilar dice:

    Estava mirando el video y he visto que has escrito esta entrada. Aciertas en el dagnóstico. Me quedo con la cita del imbécil cuyo intelecto no ve más allá de lo físico. De quién es.

  2. Hola Pilar. Sí, disculpa, veo que he dejado de poner el nombre de su autor: Max Scheler. Gracias por comentar.

  3. Sigfrid dice:

    Hola. Recomendaría “¿Qué rasgos definen la cultura emergente?” de Rodríguez Lupa, que con atino aborda las cuestiones que esgrimes en este texto.

  4. Sergio Rengel dice:

    (Perdon por los acentos, es que mi teclado anda averiado)

    Hola, ¿Por que denominas tragica consecuencia a la sucesion de descubrimientos cientificos que se han dado a lo largo de la historia?

    Comprendo tu intencion de dar sentido a la realidad desde ti mismo, pero no la comparto. Yo andaba por esos derroteros (en realidad todavia no he salido del todo), y llegue a la conclusion de que el verdadero valor humano en este sentido, es concienciarse continuamente de la propia finitud.

    De aqui, no hay que deducir necesariamente un relativismo. Simplemente, hay que cuidarse de la propia razon, que anda engañandote constantemente. Y creo que lo que hace mas humano al humano es trascender los errores comunes.

    ¿La ciencia ha deshumanizado el mundo? Depende de lo que entendamos por deshumanizar. Si lo entedemos como destruccion, pues si, la bomba atomica por ejemplo deshumaniza, pero paradojicamente es un artefacto humano creado por la ciencia. A la vez la energia atomica nos proporciona energia, y esto es un bien humano para los demas humanos ¿no? . Quiero decir con esto, y no te aburro mas, que la propia vida es contradiccion continua, y yo creo que seria un error (sobre todo en filosofia) partir de teorias generales rotundas.

    Un saludo cordial.

  5. Saludos Sergio.

    Para nada digo que la ciencia ha deshumanizado el mundo, si así parece rectifico, pues esa no es mi intención. La ciencia, al contrario, ha ayudado a ese propósito. Lo que vengo a referirme es que la filosofía de corte positivista, que si ha encontrado apoyo o a alienado el trabajo de algunos científicos, con su objeto sí ha deshumanizado al ser humano al desenfocar la realidad misma al reducirla a lo meramente observable.

    Gracias por comentar.

  6. Sergio Rengel dice:

    Y yo me pregunto: ¿Como sabes que desenfoca la realidad, si esta misma realidad no la conocemos por si misma de forma completa?.

    Coincido contigo en que el ser humano no puede ser considerado, en general, como un mecanismo que esta hecho de otro mecanismo y asi ad infinitum…pero ¿Que se deduce de esto? ¿Se puede deducir que hay otra realidad que explique la concatenacion entre estos mecanismos? ¿Hay que dar por evidente algo que intuitivamente lo parece, pero que nunca lo sabremos?

    Creo que la filosofia positivista es una filosofia factica, en el sentido de que solo habla de hechos observables, demasiado pragmatica. Y siguiendo con esta idea creo que es una filosofia incompleta. Le falta algo. Segun tu ¿Que es lo que le faltaria?

  7. Saludos Sergio.

    En primer lugar me gusta tu comentario. Por qué, porque afirmas, consciente o inconscientemente, que sólo existe – o parece que sólo existiría – el conocimiento empírico.

    ¿Qué es lo que le faltaría? En primer lugar, considero que debemos superar esa limitación impuesta a la razón por la cual tiene que reducirse a lo que se puede verificar con la experimentación y para ello puede contribuir en gran medida la reflexión filosófica sobre la actividad científica misma. En segundo lugar, hay que tener el deseo de amor a la verdad última, y para ello es necesario abrir los horizontes de la razón para conocer e interpretar todos aquellos parámetros que sobrepasan la comprobación empírica, desde los sentimientos, la conciencia, el pensamiento, la moral, la libertad, etc. Necesarios para tener una visión integral y completa del ser humano y de la realidad y sobre todo, no obviar sin más la cuestión sobre el sentido del ser humano.

    Gracias por comentar.

  8. Sergio Rengel dice:

    No, gracias por contestar a ti Joan.

  9. jesús dice:

    Un tema interesantísimo. Una defensa del positivismo la he desarrollado aquí.

    El positivismo afirma que aquellas proposiciones que no puedan ser justificadas mediante una prueba lógico matemática, o mediante la contrastación empírica intersubjetiva, no hay razones para pensar que son verdaderas o falsas (y entonces, cada cual puede creer lo que quiera sobre ellas, pero con la honestidad de reconocer que es una creencia sin justificación racional). Pero esto se sigue lógicamente de esa gran verdad que consiste en que lo SEGURÍSIMO que uno se SIENTE de una creencia NO ES UN ARGUMENTO A FAVOR DE ESA CREENCIA.
    .
    El mecanicismo (o el materialismo) no es propiamente una tesis positivista, sino mucho más antigua. Lo que es un error es el considerar que el mecanicismo es una tesis filosófica a priori; PUEDE serlo, pero la mayor parte de los que lo defienden no lo defienden POR ESO, sino porque es una consecuencia TRIVIAL de los descubrimientos de la ciencia natural:
    El HECHO es que el universo natural está formado por átomos y moléculas (y los constituyentes subatómicos), y que todos estos SÓLO pueden cambiar de acuerdo con las leyes de la físcia matemática. Nada que no sea una fuerza física puede hacer que un átomo o un fotón haga algo distinto de lo que las leyes físicas determinan que hará. Así que, con independencia lo que uno piense sobre el positivismo, sobre el mecanicismo, sobre la hermenéutica o sobre la fenomenología, el ÚNICO argumento que sería aceptable contra el “mecanicismo” o el “materialismo” (o contra la tesis de que no existen “causas finales”) consistiría en mostrar mediante una contrastación intersubjetivamente replicable que hay causas capaces de hacer que los átomos u otras partículas se muevan de manera DIFERENTE a como les determinan a moverse las leyes físicas.
    Los argumentos PURAMENTE VERBALES no son, en este caso, probatorios de nada, porque si las causas finales existen (y hacen moverse a los átomos de forma distinta a como éstos se moverían si SÓLO existieran las “causas agentes” que dicen las leyes físicas mecanicistas), entonces su existencia es un HECHO, y la lógica (y, en general, los argumentos PURAMENTES lingüísticos) no pueden demostrar HECHOS. Así que, si la existencia de las causas finales es un HECHO, lo que tienes que mostrar son las experiencias intersubjetivamente contrastables que muestran que dichas causas pueden mover los átomos en contradicción con lo que dicen las leyes físicas. ¿Conoces esos argumentos? (Pues si no, permíteme recordar el octavo mandamiento).

  10. Saludos Jesús. ¿Vienes a publicitar tu blog? No has comentado nada de mi entrada. Interesante, no obstante, tu escrito. Saludos y buenos días.

  11. Leo dice:

    Hola. ¿La ciencia puede conocerlo todo? ¿Es la ciencia el único modo de aproximarse a la realidad? Gracias.

  12. Hola Leo.

    Para algunas mentes el conocimiento empírico es el modelo de todo conocimiento universal, y cualquier forma de experiencia que no sea sensorial y verificable carece de valor cognoscitivo. Pero este no es más que un pensamiento rácano y exiguo. La misma ciencia posee y utiliza conceptos y construcciones que no son empíricos, como las hipótesis y los modelos formulados. Como bien señala Karl Popper, en La lógica de la investigación, los enunciados científicos no pueden ser propiamente verificados, sino tan sólo falsados. Y la razón es que desde el punto de vista lógico a partir de una conclusión verdadera no puede deducirse la verdad de sus premisas; en cambio, la falsedad de la conclusión si prueba la falsedad de una o varias premisas. De este modo, aunque duelan prendas, nunca se puede decir, con absoluto y matemático rigor, que una teoría es verdadera, sino sólo que es probable o falsa. Incluso en la ciencia intervienen factores de carácter histórico y sociológico. En 1962 Thomas S. Khun, en La estructura de las revoluciones científicas defiende que los paradigmas científicos se aceptan o se cambian no sólo por motivos lógicos, sino por razones pragmáticas, pues lo que busca la ciencia es lo que buscan los hombres de cada momento histórico: resolver los problemas concretos. De este modo, cuando un nuevo modelo interpretativo es más resolutivo entonces se utiliza este en detrimento del antiguo.

    La verdad científica es, en toda regla, una verdad auténtica, si bien contextual y parcial, pues los enunciados científicos son construcciones acordes con los conceptos y modelos, así como los medios de comprobación. ¿Además de la verdad científica hay una verdad absoluta y universal? Sería una visión parca de la realidad asegurar, sin más, que el mundo es tal y como lo experimentamos, cuando el mismo lenguaje científico es simbólico. En este punto viene como anillo al dedo la idea de Feyerabend cuando dice que el método científico es incapaz de explicar su propia racionalidad. Muchos olvidan, consciente o inconscientemente, que la ciencia experimental, como actividad cognoscitiva, es un modo de conocimiento humano y que, en consecuencia, comparte os presupuestos generales de tal conocimiento: el realismo ontológico y gnoseológico. Toda tarea científica parte de dos convicciones: (1) existe una naturaleza estable y ordenada y (2) el hombre puede conocerla de dos modos: observándola y comprobándola sensiblemente o comprenderla racionalmente mediante las leyes y sistemas. La ciencia nos permite saber que en la realidad hay un orden más profundo de lo que la experiencia ordinaria nos demuestra. Sin embargo, la ciencia experimental sólo alcanza un aspecto de la realidad – lo medible, contrastable y predecible – y no toda ella.

    Gracias por comentar.

  13. Helena Fernández dice:

    El positivismo, como muchas de las ramas del materialismo, considera que la única forma de acercarse a la realidad es mediante la ciencia empírica. Comte y sus amiguitos se oponían radicalmente a la metafísica y a la teología, pero crearon la religión del Gran Ser a imitación de la Católica. Hoy en día aún perdura alguna Iglesia de la Humanidad, en la que participan algunos de esos que ven en la ciencia algo más que ciencia. Es patético que en cosas del saber, algunos vean en la ciencia un modo de religión, como el señor Jesús, por lo que he podido leer tanto de sus comentarios aquí como en su blog. Es necario amor a la verdad, pero culto a la ciencia no sé… por suerte no salen de estos espacios.

    Felicidades por este acertado escrito. Besos.

  14. Joan: ¡claro que comento “algo” de tu entrada! TODO lo que digo es en respuesta a lo que dices tú sobre el positivismo y el mecanicismo.
    .
    Leo: obviamente, la ciencia no puede conocerlo todo (p.ej., nunca podrá decirnos si el tatarabuelo por vía paterna del primer ser humano que pisó Madagascar conservaba más de diez dientes cuando murió).
    Pero el positivismo es la tesis MODESTA de que, aquello que no puede ser conocido científicamente, no puede ser CONOCIDO de ninguna manera (podemos tener CREENCIAS sobre ello, creencias muy fuertes, incluso, tanto que hasta daríamos la vida por ellas, pero no hay forma de demostrar que eso que creemos es verdad – y no, p.ej., lo que creen otros; p.ej., para un musulmán, el Corán es la palabra literal de Dios, pero no es capaz de demostrarlo de tal manera que todos lo tengamos que aceptar, como se puede demostrar que el oxígeno es más pesado que el hidrógeno, o que la raiz cuadrada de 2 es un número irracional).
    Lo que dice Joan es cierto: en la ciencia hay MÁS cosas aparte de datos empíricos (hipótesis imaginativas), pero estas hipótesis no son “conocimientos”, hasta que se muestra que son la única explicación razonable de un montón de datos empíricos.

  15. Saludos Jesús.

    Por partes.

    Todo enunciado científico, como toda reflexión filosófica comparten una cosa necesaria y evidente: el lenguaje y el simbolismo. ¿Las tesis se escriben con retratos de moléculas o con letras y números? Por tanto, ¿el lenguaje qué es?

    Evidentemente lo que no-es-físico no se puede conocer como lo físico mediante el método científico, sería poco comprensible conocer los sentimientos, la conciencia o el pensamiento… mediante una ecuación matemática, por ejemplo, ¿no?

    Hipótesis imaginativas… ninguna imginación, si tomamos el término “imaginación” en su sentido etimológico exacto vierte en algo no imaginativo, por lo que encuentro desacertado el término empleado.

    Por otro lado, repito, ¿no es simbolismo el cómo lo real en sí es convertido por el entendimiento humano? Incluso los medios de comprobación son construcciones del ser humano… por tanto, el modo de conocer humano no es absolutamente empírico, sino todo lo contrario.

    Y podría seguir…

    Gracias por comentar.

  16. Sergio Rengel dice:

    El misterio filsofico para mi hoy, desde mi ignorancia, es como las matematicas han podido explicar tan bien la realidad hasta la fecha (no digo que sea la mejor ni la unica, pero creo que es la mas potente conceptualmente hablando). Es decir, tiene que haber algo que se nos escapa, ¿Por que unos simbolos determinados se adecuan tan bien a la naturaleza? No entiendo el hecho de que algo que llamamos materia pueda regirse mediante leyes a partir de una simbologia determinada, es brutal.

  17. Saludos Rengel. Interesante cuestión. Muchas gracias por comentar.

  18. jesús dice:

    Joan:
    Gracias por responder.
    .
    ¿el lenguaje qué es?
    para el positivismo (o, mejor dicho, para el empirismo) la cuestión primaria no es si algo es “físico” (y entonces, cognoscible) o “no físico”, sino si algo es susceptible de ser descubierto por medio del razonamiento lógico y/o de datos intersubjetivamente presentables (y eso es lo que se admite como cognoscible) o no.
    Que lo físico sea lo único que se admite como existente no es una PREMISA, sino una conclusión de la aplicación de ese método: quienes defienden la existencia de algo “no físico”, o sea, con lo que podemos tener una interacción públicamente demostrable y contraria a las leyes de la física, lo que deben hacer para convencernos (si no les importa convencernos, entonces da igual), es mostrar los DATOS INTERSUBJETIVAMENTE VÁLIDOS que muestran la existencia de tal cosa.
    Por supuesto, el empirismo actual (tal vez no el de Hume o Mach) admite la existencia de entidades y cualidades no directamente observables, siempre que el mecanismo causal por el que generan consecuencias observables se pueda postular y contrastar. (Aunque, en el fondo de su corazón, el empirista siempre guarda una nota de escepticismo: p.ej., no admite que existan protones como algo fuera de toda duda, sino que viene a decir “toda la experiencia es consistente con la existencia de protonos o algo lo suficientemente parecido como para generar precisamente esos efectos“).
    Desde este punto de vista, el lenguaje, obviamente, consiste en la utilización de entidades materiales, públicamente observables (tinta, sonidos, grabados…), por parte de ciertas entidades materiales (organismos que poseen un cerebro suficientemente complejo). Los sentimientos, el pensamiento, etc., no hay ninguna razón para pensar que son OTRA COSA que parte del funcionamiento de dicho órgano (al menos, reconocerás que EN PARTE consisten en dicho funcionamiento), y como tales, son perfectamente estudiables de manera empírica.
    Por último, el empirismo considera que todo conocimiento válido es conocimiento de REGULARIDADES, y no de “esencias” o algo así; lo que puede saberse acerca del pensamiento, la conciencia, etc., son cosas tales como “siempre que ocurre tal cosa, ocurre tal otra”, y no veo por qué los fenómenos psicológicos tienen que ser necesariamente inabordables en la búsqueda de tales regularidades. Que luego esas regularidades sean susceptibles de RESUMIRSE en una fórmula matemática es una cuestión no esencial: hay ciencias en las que se puede hacer así, y ciencias en las que no; pero lo importante es que haya esas regularidades públicamente contrastables, no si son “matemáticas” o no.
    .
    ninguna imginación, si tomamos el término “imaginación” en su sentido etimológico exacto vierte en algo no imaginativo
    Lo siento, pero no entiendo muy bien lo que quieres decir con esta frase. Si a lo que te refieres con el “verter” es a que conozcamos cosas reales a través de cosas imaginadas, no sé dónde está el problema. Las ciencias han descubierto miles de entidades inobservables; por definición, antes de descubrirlas, a alguien se la OCURRIDO imaginar que existían. P.ej., Leverrier IMAGINÓ que existía un planeta que influía sobre Urano; fue descubierto, y se le llamó “Neptuno”, con lo que, obviamente, dejó de ser imaginario. Lo “imaginativo” de las hipótesis científicas no se refiere a que sean FALSAS (la inmensa mayoría lo son, por otro lado; muchas, porque fallan estrepitosamente; otras, en cuanto simplificaciones e idealizaciones), sino a que la realidad es con frecuencia MUY DIFERENTE de lo que conocemos hasta el momento, y hay que tener mucha CREATIVIDAD para que a uno se le ocurra cómo puede ser lo desconocido.
    .
    ¿no es simbolismo el cómo lo real en sí es convertido por el entendimiento humano?
    Perdón, pero esto no sólo no lo entiendo, sino que me veo incapaz de interpretarlo.
    .
    Incluso los medios de comprobación son construcciones del ser humano
    ¿Y qué? Evidentemente, las reglas de la suma son construcciones del intelecto humano, pero funcionan porque hay un argumento lógico que dice que, si algo puede ser representado mediante números, entonces obedecerá dichas reglas. El empirismo moderno no asume que el intelecto es PASIVO, sino todo lo contrario (es más, cómo es EXACTAMENTE de activo o de pasivo, qué cosas introduce en el proceso de conocimiento, qué SESGOS implican esas construcciones -o sea, con qué frecuencia llevan a conclusiones erróneas, p.ej.-, todo eso son cuestiones plenamente estudiables EMPÍRICAMENTE).
    .

  19. rafael dice:

    De todas las ideologias que en las cuales llega a existir un debate o encuentro de opiniones por parte del iuspositivismo y del ius naturalismo, en el que mas inconsistencia tienen o en donde mas conflictos llegan a tener por sus respaldos o fuentes para argumentar, es en el tema del aborto. que me dirias tu al respecto?

  20. Saludos Rafael, no sé si he entendido del todo lo que planteas, pero diría que las posturas positivistas, al sostener que el derecho es un fenómeno que no se fundamenta en ninguna realidad absoluta – o finalista – ni en ninguna exigencia moral o límite insuperable, consideran que todo se basa en la voluntad de los actos humanos y que, por tanto nunca tienen por qué ceder ante posturas o tesis metafísicas. Sin embargo tienen muchas dificultades para objetar o abatir argumentos cuando estos que afectan al ser humano en sí, como la vida y la dignidad, desde los mismos derechos humanos, al aborto, la eutanasia… y todo ello porque el ser humano es mucho más que lo que defienden sus tesis reduccionistas. Los argumentos a favor del aborto más allá de lo obvio, la defensa de la vida de la mujer, resultan débiles e hipotéticos.

    Gracias por comentar.

  21. […] o hubo alguna vez, o habrá alguna vez” cae en la artimaña positivista de utilizar a la ciencia para negar toda validez absoluta. Carl Sagan sustituye la verdad por la opinión o creencia personal y hace decir a la ciencia – […]

  22. Súper JMN dice:

    Magnífica exposición contra la dictadura de la Ciencia. Me alegra leer textos como éste, llenos de sabiduría y de verdaderas ideas revolucionarias para el pensamiento cuadriculado que nos rodea.

  23. Saludos Súper JMN. Muchas gracias por comentar la entrada de este humilde blog. Un saludo.

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