Neurociencia y ética (I)

Publicado: 23 febrero, 2010 en Ética y Moral, Ciencia

El asombroso avance de los hallazgos  científicos sobre el sistema nervioso hace reflexionar sobre su importancia y trascendencia ética. Sin duda, la neurociencia adquirió un gran avance en la década de 1960 cuando se reconoció la capital importancia de aunar esfuerzos de una manera interdisciplinar entre las distintas ciencias biológicas que estudian el cerebro – Anatomía, Histología, Fisiología y Bioquímica – junto a la Psicología y a la Medicina – Neurología, Neurocirugía, Psiquiatría y Radiología -.

En los últimos lustros han crecido significativamente los descubrimientos científicos sobre diferentes mecanismos neurobiológicos de nuestro actuar. Las preguntas que se plantea esta ciencia biomédica son cada vez más profundas y requieren un mayor diálogo interdisciplinar como está ocurriendo. La ciencia neural integra de modo connatural conocimientos provinientes de otars disciplinas biológicas y médicas, e incluso de otras disciplinas en apariencia distantes como las Matemáticas, la Ingeniería, las Humanidades, la Ética y la Teología. Revistas como American Journal of Bioethics y Neuroethics señalan los éxitos recientes gracias a la colaboración de todas estas disciplinas del saber con la neurociencia.

El hombre del siglo XXI se ha encerrado en su absoluta biología llevándole a una esquizofrenia de reflexión e interpretación sesgada de la realidad de la que le resulta cada véz más complicado salir, como apunta el Catedrático de Anatomía y Embriología, el Doctor José Manuel Giménez Amaya. Esto muestra que tanto los problemas científicos como culturales exigen un enfoque interdisciplinar . En los últimos años los neurocientíficos prestan un profundo interés por temas éticos y por cuestiones trascendentales: ¿Quiénes somos?, ¿qué es lo que nos hace humanos?, ¿hay conocimiento más allá de la ciencia experimental?, y si es así, ¿cómo se encuadra la experiencia y el conocimiento religioso? No obstante, algunas personas intentan evitar todas estas cruciales cuestiones porque desvelan los puntos débiles e incongruentes de sus enfoques insuficientes y nada sólidos.

Bibliografía relacionada

El cerebro, lo neurológico y lo trascendental. Amadeo Muntané, María Luisa Moro y Enrique R. Moros. Astrolabio (EUNSA).

De la neurociencia a la Neuroética. Narrativa científica y reflexión filosófica. José Manuel Giménez Amaya y Sergio Sánchez-Migallón. Astrolabio (EUNSA).

Neurociencia: ejemplo del abordaje multidisciplinar como estrategia eficaz en la investigación científica. Revista de Neurología, 27 (1998), pp. 1071-1073. 

comentarios
  1. Maica dice:

    Hola. En cuanto pueda leeré los libros que citas, pues siempre he estado interesada en este campo de la biología. Creo que es interesante este trabajo multidisciplinar y natural que se da entre las distintas ramas de la ciencia y la filosofía.

  2. Diego dice:

    La neuroética permite descubrir las bases cerebrales de una ética universal. Pues hay una ética inscrita en el cerebro de todos los hombres, que explicaría nuestro sentido moral.

  3. Araceli dice:

    Con el vertiginoso progreso de la Neurociencia, es comprensible que la comunidad científica, y la sociedad en general, se preocupen cada vez más por sus posibles consecuencias. Felicidades por este buen artículo. Espero el siguiente.

  4. jesús dice:

    Pues la triste verdad es que NO, «no hay conocimientos más allá de lo experimental». La neurociencia muestra, precisamente, de qué modo muchas «experiencias», por muy vivaces y convincentes que resulten, son el resultado, no de la interacción con realidades objetivas, sino de un mero juego autorreferencial de círculos neuronales.
    Sin una referencia observable intersubjetivamente a entidades susceptibles de contrastación experimental, nuestra experiencia es tan (poco) significativa como un picor neurogénico.
    .
    Por cierto, hay vida más allá de Eunsa.

  5. Miki dice:

    Hola. Interesante lo que apuntas. Pues la ética en la neurociencia no sólo se concibe como una actividad controladora, sino más bien como resultas de una actividad científico-filosófica (interdisciplinar) que interroga sobre la esencia del ser humano y a sí misma como actividad cognoscitiva.

  6. Alba dice:

    Hola. Tuve la ocasión de asistir a una conferencia magistral a cargo de Giménez Amaya, uno de los investigadores y catedráticos más respetados dentro de la comunidad científica. Profesor en la Universidad Autónoma de Madrid, en la Universidad de Navarra y en la Universidad de Heidelberg (Alemania) entre otras universidades, algunas de ellas en los EEUU. Sin duda mereció la pena.

  7. opusprima dice:

    Saludos. Gracias a todos por comentar. Alba, sin duda se trata de un gran investigador y catedrático. Comparto lo que dices Miki. Jesús, a lo mejor tus investigaciones y publicaciones son mucho mejores que la de estos científicos, ¿no? Un saludo y gracias a todos por comentar.

  8. Sigfrid dice:

    Hola. creo que Jesús, por lo que dice, jamás ha leído la revista «Neuroethics».

  9. María Teresa dice:

    Hola. En la línea de lo que dices Joan recomiendo la lectura de «Bioética, un puente al futuro» de Van Rensselaer Potter (1971) y «The neurologist as ethics consultant and as a member of the institutional ethics commitee. The neuroethicist», Neurologic Clinics, 7 (1989), pp. 697-713.

    Muy buena entrada.

  10. jesús dice:

    Joan:
    no he criticado la calidad de ninguna investigación, al contrario, admiro profundamente el trabajo que hacen los investigadores del cerebro, con independencia de su orientación religiosa, sexual o futbolística. De hecho, me parece que las publicaciones de EUNSA son bastante buenas; sólo digo que hay más, aparte de ellas. Mi competencia en esos temas es únicamente como lector, no como autor, y mis trabajos publicados tratan de temas completamente distintos.

  11. opusprima dice:

    Saludos Jesús. Sin duda debe haber mucho más publicaciones más allá de las de EUNSA, esto está claro. Gracias por la interesante información y por comentar.

  12. Sincro dice:

    Diego, nos dice que hay una ética inscrita en el cerebro de todos los hombres, que explicaría nuestro sentido moral.
    Jesus, por su lado opina que no hay conocimientos más allá de lo experimental.., me parece lógico.

    Entonces, el camino se tiene que recorrer usando los sentidos, pues ellos son los únicos instrumentos con los que contamos para conocer. En ese caso, ¿toda ciencia es útil y ética?

  13. Diego dice:

    Hola Sincro. Kandel, por ejemplo, considera que la ciencia neural es el eje para la comprensión de toda la actividad vital motora, sensorial, cognitiva y espiritual del ser humano.

  14. opusprima dice:

    Dejo aquí bibliografía adecuada de estudios de neurología sobre el cerebro y la experiencia religiosa:

    Tucker L. God on the brain. BBC, 2, Horizons, 20 marzo, 2003.

    Alper M. The «God» part of the brain. Rogue Press 2001.

    Ford Ch. Neurotheology: Which came first, God or the brain. Biology, 103, Serendip, 1991.

    Ashbrook JB, Albright R. The humanizing brain: Where Religion and Neuroscience meet. Pilgrim, 1999.

    Todas aquellas personas que niegan la existencia de Dios y que el hombre no tiene una dimensión espiritual ejecutan una interpretación reduccionista o limitada de los hechos que trascienden la materia: tienen que explicar las experiencias espirituales como mera actividad del cerebro, lo que Jesús viene a decir con «picor».

  15. […] Posted: 6 Agosto 2010 by Joan Figuerola in Ciencia, Gnoseología, Pensamiento, Religión 0 Las investigaciones sobre el cerebro humano son cada vez más abundantes; sin embargo, lo que no sabemos es mucho más que lo que ya […]

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