Lógica (V)

Publicado: 10 diciembre, 2009 en Lógica

A lo largo de la historia uno de los problemas de la lógica ha sido la cuestión de los universales, cuya solución depende de la metafísica. Una vez abstraída del ente concreto, la esencia es un contenido inteligible común a muchos singulares. Si no somos capaces de ‘trascender’ el caso individual hic et nunc – aquí y ahora – no llegamos a comprender la naturaleza de las cosas. La universalidad lógica es una propiedad de los conceptos humanos por lo que éstos resultan predicables de muchos inividuos.

Que un concepto abstraído sea predicable de muchos se debe a una cuestión ontológica, ya que se da una forma ‘que es de muchos’, que se encuentra participada por muchos sujetos, unum in diversis. El Aquinate llama unievrsal a «lo que es apto para predicarse de muchos». La universalidad de los conceptos se fundamenta en la participación real de los entes en ciertas perfecciones comunes. Como se estudia en metafísica, los entes son compuestos, es decir, en su cosntitución hay ciertas perfecciones de las que cada cosa participa. Participar significa tomar parte parcialmente de una realidad común a muchos: por ejemplo, los coches rojos participan de la rojez.

Los universales reflejan las eprfecciones comunes a varios. La predicación unievrsal es un efecto lógico de la composición real de las cosas. Los universales se basan en la realidad según la siguiente correlación:

a) Comunidad lógica: los conceptos universales significan perfecciones atribuibles a muchos individuos.

b) Comunidad real o de participación: muchos individuos participan de perfecciones comunes. Desde luego, no siempre que en el lenguaje hallamos sustantivos abstractos o concretos – libre, libertad; justo, justicia – significa que necesariamente existirá un sujeto que posee una correspondiente perfección. El análisis metafísico lleva a ver que en determinados casos tal distinción es sólo verbal – por ejemplo, mal y maldad son lo mismo, y el sujeto con maldad se denomina propiamente malo -; por otro lado, un caso peculiar, como indica Juan José Sanguineti, es Dios que se identifica con sus perfecciones – es lo mismo hablar de Dios o de divinidad -.

El término último de referencia de los universales es el individuo sustancial, que es el úténtico y verdadero existente en la naturaleza, ya que en sí no hay universales, pues estos son consecuencia de una separación mental de una naturaleza. Los universales, de suyo, no son entes de razón, pues significan naturalezas reales que subsisten singularizadas – esto no significa que de hecho algunos universales no sean entes de razón -.

comentarios
  1. carmen dice:

    Muchas gracias por estas entradas de lógica, hacia tiempo que pensaba decirte si ibas a escribir más. Un saludo

  2. opusprima dice:

    Saludos Carmen. Sí, hacia tiempo que tenía olvidado esta sección. Ya escribiré más entradas, desde luego.

  3. Laia dice:

    El patetismo de Anarel llega a tal extremo que acaba de publicar una entrada donde supuestamente se dice que manipulas sus comentarios. Este individuo roza la enfermedad patológica. Ciertamente, Anarel, me dirijo a ti por si lees esto, he leído los mails que mandas a Opus y la verdad que no mereces ningún crédito. Tus amigos han insultado a Opus y esto es cierto. Así que lo único que mereces es la indiferencia que te rinde mi amigo Opus.

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