Reduccionismo antropológico

Publicado: 15 mayo, 2008 en Antropología, Religión

El reduccionismo antropológico interpreta el hecho religioso desde elementos que no exceden la esfera de la naturaleza humana por lo que sitúan la experiencia religiosa y su objeto en el ámbito de las realidades que no sobrepasan la esencia del hombre. Aunque ya Jenófanes considera a los dioses (griegos) como proyecciones antropomórficas, el primero en considerar el hecho religioso como producto del temor de los hombres hacia la naturaleza es Evémero. Esta tesis será recogida por Hume en Historia natural de la religión, con la variante de que es el temor a la muerte la que lleva al hombre a fundar el sentimiento religioso. El reduccionismo antropológico tiene en Ludwig Feuerbach y en Nietzsche a sus máximos exponentes.   

 

Feuerbach expone su tesis en La esencia del cristianismo donde considera que la esencia de la teología es la antropología, es decir, el hombre es el único y verdadero Dios para el hombre, ya que la sola suposición de la existencia de un Ser trascendente es sustancialmente una alienación puesto que admitir verdades dogmáticas es un ejercicio que viola las verdades establecidas por la razón y la lógica, por ejemplo, la creencia en la Santísima Trinidad supone una violación del principio de no-contradicción. En un sentido menos metafísico, la existencia de un Ser Absoluto es alienante para el hombre porque significa la despreocupación por las cosas terrenas y la adquisición de un comportamiento que se caracteriza por la crueldad, el fanatismo y la intolerancia en contraposición al amor natural del hombre no-creyente. Sin embargo, el aspecto que considera que es más alienante para la persona humana es que el Ser trascendente se apropia de atributos que en realidad son del hombre. Por todo ello afirma la necesidad de combatir hasta su abolición la fe en un Ser sobrehumano, a la vez, que debe instaurarse la religión del hombre o antropoteísmo, un dios que se identifique con la humanidad. Esta religión proclama el carácter infinito y divino del hombre, no en cuanto a individuo pero sí en cuanto a esencia humana y la instauración de una nueva ética fundamenta en hacer el bien por amor al hombre.

 

Feuerbach es padre de la sospecha, que tanto caracteriza al hombre moderno que, aunque tenga fe, siempre considera la posibilidad de que el objeto de su creencia sea una simple ilusión. No obstante la sospecha no puede ir más allá de la sospecha, pues no prueba que Dios sea una proyección humana ni que el objeto sagrado no tenga realmente un estatus extrínseco al hombre. Por otro lado, y a nivel filosófico, es muy criticable la tesis de Feuerbach, ya que se contenta en afirmar que el origen de la religión es una proyección del hombre, pero no se cuestiona por el génesis de ésta. Por otro lado, valora al hombre en referencia a la totalidad de los hombres, no en relación con la esencia del hombre individual sino en su esencia genérica y universal, es decir, que en realidad concibe a Dios como la proyección de ese hombre genérico.  

comentarios
  1. Arnaldo Santos Sanz dice:

    Estoy completamente de acuerdo:
    A mi juicio, el problema de la Modernidad es que se encierra en los límites psicofísicos de la Subjetividad humana y de la Razón natural, de modo que, no sólo es escéptica -en cuanto a considerar que no puede ser conocida ninguna realidad en sí indepoendiente del sujeto- sino además, es nihilista -pues llega a afirmar que tal realidad (ser) exista en ninguna parte-, con lo cual viola sus propios presupuestos: Si no podemos conocer la realidad nouménica, entonces, tampoco podemos saber si existe o no (agnosticismo).
    Asimismo, si la propia realidad fenoménica está interconectada internamente por causas invisibles (Hume), entonces, tampoco podemos demostrar que ésta exista como experiencia.
    De este modo, si incluso a simple nivel fenoménico-subjetivo (experiencia humana) tenemos que ‘creer’, es decir, dar crédito de algún modo a un cierto principio de realidad, entonces, está claro que incluso la experiencia fenómenica es un ‘milagro’ que descansa en un acto de ‘fe’ aunque no implique ningún corpus religioso.
    Por eso creo que la Modernidad, con todos sus logros científico-técnicos incuestionables, es muy pobre a la hora de reconocer sus propias limitaciones, ya que las presenta, orgullosa y arrogántemente, como una verdad absoluta y dogmática que le sirve para despreciar todo intento de ir más allá. Intento que está en la ‘esencia’ de nuestra propia situación como seres humanos, ya que somos los animalñes que saben que nada saben y, por eso, aspiran a alcanzar una certeza o un sentido de la existencia.
    Un saludo de:
    Arnaldo Santos Sanz

  2. opusdiaboli dice:

    Saludos Arnaldo. Te agradezco que participes. Comparto la interpretación que realizas de la modernidad en gran medida, sin embargo señalaría a mi modo de ver que «saben que nada saben» sería más el hombre de corte socrático. Á nivel gnoseológico el hombre sabe que conoce y que se conoce y por ello desea conocer más. Un saludo.

  3. Spektro dice:

    Arnaldo. Completamente de acuerdo. La vocación nihilista de la modernidad es una obviedad.

    Pero no hables de «esencia» ( a nivel racional ) si es una quimera.

    La esencia es de orden místico, no racional.

    Saludos.

  4. opusdiaboli dice:

    ¿Vocación nihilista? ¿esencia mistica? Disculpa mi ignominia intelectual pero puedes explicarme de qué estás hablando. Gracias Spektro, más teniendo en cuenta que empleas términos filosóficos y racioales para definir ese orden místico del que eres tan deboto.

  5. Spektro dice:

    Échale un vistazo a la obra de Gianni Vattimo. Allí se habla de la vocación nihilista de la hermenéutica.

    Y la esencia es algo que no se halla en este mundo, por ello soy devoto de la sabiduría que no es de este mundo (el Reino de Jesús no es de este mundo). La cosa en sí no se resuelve con sabiduría de este mundo. Sólo la mística, sólo la sabiduría del Reino (que no es de este mundo) conoce la esencia. Incluso la hipóstasis humana (tu Ser) es algo para lo que la sabiduría conforme a este mundo (y a Príncipe de este mundo) se queda pequeña.

  6. opusdiaboli dice:

    Bien, pero aún no me has respondido: qué es esencia, que quieres decir todo el rato con esencia. Gracias.

  7. opusdiaboli dice:

    ¿El reino de Dios no es de este mundo? Ciertamente, pero se preprara en este mundo amigo. O es qué eres un ser espiritual, sólo.

    El reino de los cielos está en medio de vosotros (Lc 17, 21).

    El reino de Cristo no es un modo de decir, ni una imagen retórica. Cristo vive, también como hombre, con aquel mismo cuerpo que asumió en la Encarnación, que resucitó después de la Cruz y subsiste glorificado en la Persona del Verbo juntamente con su alma humana. Cristo, Dios y Hombre verdadero, vive y reina y es el Señor del mundo. Sólo por Él se mantiene en vida todo lo que vive.
    (Es Cristo que pasa, 180).

  8. Spektro dice:

    Me he referido a esencia para designar a la cosa en sí, inhaprensible desde la razón en solitario. Pero es accesible por vía mística, es decir, mediante la sabiduría del octavo día y no mediante la razón científica ni filosófica.

    Este mundo remite al tiempo sagrado inicial , previo a la caída,(al igual que el skathon final llevará asímismo el reflejo del tiempo sagrado inicial).

    Este mundo no es negativo, ni la materia es negativa, al fin y al cabo es vida, pero no está en buen estado, está pendiente de transfiguración, está aguardando la parusía del Señor.

    Los coros bizantinos no incluyen instrumentos, sólo la voz, porque la voz, característica del ser humano, está creada por el Señor. En cambio, los instrumentos son artificio humano, autoexaltación humana, saber del mundo, no se puede ofrecer a Dios como perfume o incienso de su agrado. Entraña anhropocentrismo. El imperio técnico-científico es del mundo, e insisto en que no veo qué relación privilegiada puede tener la ciencia (que es del mundo, como el instrmento musical) con Dios.

    Elsaber místico no es del mundo, es ciencia del octavo día, la única ue mantiene una estrecha relación con Dios, no la ciencia.

    Saludos cordiales.

  9. opusdiaboli dice:

    Bien, pero eso, ¿no es lo que se llama metafísica? ¿La cosa en sí no es aprehensible racionalmente?

    Pues no se Spektro, lamento que no lo veas, pero que haremos. Un saludo.

  10. Spektro dice:

    No se llama metafísica. Se llama mística.

    La metafísica se elabora a partir de verbo humano, de racionalidad humana.
    La mística, en todas las religiones, no es una via que tenga que ver demasiado con libros… Es otro tipo de saber, otro tipo de vía de conocimiento, que no está sujeta a una teoría del conocimiento, sino al Espíritu Santo.

    Ese es el saber agradable al señor. Esa es la vía divina vertical, no humana u horiontal.

    Saludos.

  11. martin bouza alvarez dice:

    Quisiera hacer llegar este mensaje a Arnaldo Santos Sanz para que se ponga en contacto conmigo.Soy un antiguo compañero de facultad y he visto comentarios suyos en este foro.Espero que se encuentre bien y espero noticias.Un saludo

  12. Omar dice:

    me gustari saber si podesescribir algo sobre boecio el filosofo medieval por que en internet no encuenntro mucho!!!

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