La recta razón (I)

Publicado: 14 febrero, 2009 en Ética y Moral

La regla de las acciones voluntarias es doble: por un lado la regla humana, próxima y homogénea como dice Santo Tomás de Aquino (Suma Theologica); y por otro lado la regla divina, que es la regla suprema. Por regla entendemos unidad de medida; la regla moral es el criterio que mide la rectitud de nuestras acciones voluntarias, según la cual éstas son buenas o malas. Cuando decimos que la regla humana es próxima queremos decir que está en el mismo sujeto del acto y de su principio inmediato – la voluntad – sin que nada se interponga entre ellos; cuando decimos que es homogénea es porque manifiesta que la regla y lo reglado tienen la misma índole: tanto la razón como la voluntad son facultades humanas racionales (Ángel Rodríguez Luño, Ética general. Eunsa, 2004).

 

La recta razón es la facultad cognoscitiva racional del hombre. No obstante, es necesario señalar que ésta no se identifica, para nada, con el juicio que una determinada persona, pues este puede ser verdadero o falso; en cambio, la recta razón siempre es infalible, pues es el punto de referencia objetivo. Sin embargo, ¿cómo puede ser medida objetiva si la recta razón, que presenta una acción como virtuosa, es el dictamen de la razón humana y no especie de razón impersonal? Aquino, ante esta conjetura, afirma que la razón siempre es recta, que la razón errada no es verdadera razón. Así, podemos decir, que la recta razón es el dictamen obtenido cuando la razón procede de modo correcto, sin error de razonamiento, según las leyes, los principios y los fines que son propios de la razón moral.

 

De todos modos, ¿por qué la recta razón es canon moral? Pues bien, si la voluntad es el sujeto de lo moral, cuya rectitud consiste en que mantenga su dirección hacia el auténtico fin último de la persona humana y mantenga en esa dirección las tendencias, pasiones y acciones; la regla inmediata de lo moral es la razón, pues ésta es el punto de referencia y el criterio interno de la constitución y distinción de lo bueno y de lo malo, de la virtud y del vicio (Suma Theologica). Que la razón sea la unidad de medida de la conducta se comprende a partir del fin último del ser humano: la visión de Dios es el bien supremo de cualquier ser inteligente, y lo es de la persona humana en cuanto que está dotada de inteligencia. Este fin último, que es Dios, es lo propio y específico de la razón. El conocimiento y el amor, las dos operaciones principales del ser humano, son el hilo que permiten la simbiosis entre el hombre y su fin último, Dios. De este modo lo verdaderamente bueno para el ser humano es que la razón desarrolle sus acciones sin tergiversación alguna, para lo que en nosotros no es racional opere de modo racional bajo la dirección de la recta razón.

About these ads
comentarios
  1. luis h dice:

    la fe y la razon nos llevan al conocimiento universal como decia Juan Pablo segundo en su bula de Fed y Razon
    pero aki es facil dicernir la recta razon y sus definiciones bajo cierto marco de referencia moral y etico de occidente pero si nos vamos a oriente por ejemplo es malo tener varias esposas en occidente y en algunos pueblos de oriente no lo es ahi estan los arabes con sus arems. Entonces cual debe ser la recta razon que nos lleve a la verdad? bajo que circunstancias, normas sociedades y tiempos debe darse y si es absoluta entonces quienes tienen la razon, actualmente el mundo se esta llenando de inseguridades y la recta razon se opaca y sustituye por verdades a medias es peligroso no crreen?

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s