Se pueden hacer políticas comunistas, homosexuales, ecologistas… pero católicas ni por asomo. ¿Un político católico puede separarse de Dios en la vida social? ¿El cristiano debe ser incoherente, cristiano de puertas para casa y ateo en la calle? El político y la política católica no puede ni debe separarse de Dios, del mismo modo que la política no puede separarse de la moral.
Desde luego los obispos y los sacerdotes no deben hacer política, pero la Iglesia somos todos los católicos, incluido los laicos y éstos estamos obligados a participar en la política y defender nuestras creencias porque somos personas sociales, ciudadanos responsables por el bien del país y de la humanidad. Si somos católicos coherentes con el Evangelio hemos de vivir nuestra fe, no sólo en nuestra vida interior, sino en todos los ámbitos de nuestro quehacer diario (Gaudium et spes, 43), defender los valores primordiales del cristianismo, como la dignidad y el respeto a la vida humana (aborto, eutanasia, pena de muerte…) y evitar formar parte de un partido cuyo ideario sea contrario a nuestra moral cristiana.
Todas las personas y todas las ideas que dignifiquen a la persona humana tienen derecho a contribuir en la vida política pues sin la participación de todos no es factible ni real el sistema democrático. Los cristianos no hemos de pedir permiso, nuestro compromiso en el mundo tiene que estar presente, podemos y debemos servir a Dios desde la política (Santo Tomás Moro). Los creyentes laicos no podemos abdicar de la participación en la vida política, “en la variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común” (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica, Christifideles laici, n. 42).

Siempre que no caya en contra de la ley, digo yo.
Perdón, me equivoqué en el anterior comentario:
Siempre que no vaya en contra de la ley, digo yo.
Bueno, eso todos los que se dediquen a la política, obviamente, sean o no sean católicos.
Hombre, no hace falta que te dediques a la política para saber que para vivir en sociedad, no puedes hacer nada que contradiga las leyes y normas sociales, aunque ellas contradigan tus pensamientos individuales o tus creencias particulares.
Si así fuera, esa persona tendría que cambiarse a una sociedad donde pudiera anteponer su religión a la ley, lo que viene a ser una teocracia, donde la constitución y la ley sagrada coinciden.
No veo la relación ni la imposibilidad de ser cristiano y dedicarte a la política. ¿El cristianismo contradice las leyes? De dónde sacas eso. ¿Teocracia? Eso es cuando no hay separación entre Iglesia y Estado, que es muy distinto a que laicos católicos participen de la vida política, no crees. No entiendo del todo tu razonamiento o por donde queires ir, disculpa J. Sanz. Gracias por participar.
A lo mejor no me explico bien. Intentaré poner un ejemplo práctico. Ahora mismo existe una ley según la cual un alumno de educación obligatoria tiene que cursar la asignatura Educación para la Ciudadanía. Es una ley, y, por tanto, una obligación.
Sin embargo, algunos colectivos consideran que esa ley no es buena (a mi me lo parece, pero es lógica la discrepancia). De hecho, esa ley se ha recurrido, y se ha protestado por diversos medios que no han tenido efecto.
Aun en esa posición, hay algunos (no muchos) padres que consideran que el contenido de esa asignatura contradice sus creencias (he leído el temario de Castilla y Leon, y no acabo de ver la contradicción, pero otros sí la ven). En esa tesitura, anteponen sus creencias a la ley, y deciden objetar.
Ya que la objeción no está permitida por ley para este caso, están incumpliendo una ley. Y, particularmente, no sólo eso: están privando del derecho a la educación a sus hijos, ya que no se graduarán sin aprobar esa asignatura.
Es decir, anteponen las creencias religiosas a las leyes sociales.
Desde luego la ley es la ley y se ha de respetar y si no estas de acuerdo trabajar democráticamente para modificar esa ley. Sin embargo estas personas que objetan no son un partido político.
Yo hablo de laicos que se dedican a la política. Un católico que ejerza la política, dentro del marco democrático obviamente, debe trabajar para que las leyes reconozcan sus ideas. La creencias nunca se anteponen, sino que deben adecuarse si es posible.
Desde luego, no son un partido político, pero como sabes, la afinidad no requiere la militancia. Es decir, los apoyos que estas personas han recibido se originan en un partido que congrega a buena parte de católicos prácticantes.
Es de sentido común que en el PP se encuentren más católicos que en otros partidos como IU o el PSOE, dado que parte de las bases ideológicas del PP le definen como partido conservador demo-cristiano.
De todas formas, esto podría convertirse en un debate sin fin, y yo debo ir a estudiar.
Encantado de participar en tu blog. Estás invitado a participar en el mío cuando desees.
Saludos.
Si, pero sigo sin ver que tiene que ver todo lo que dices con el post que he escrito. Gracias. entraré en tu blog.
es obvio que la política tiene gran impacto, pero la religión debería de tenerla aún más… aunque nos digan mochos a los católicos..
es como la despenalizacion del aborto,
qué paso con todos los políticos católicos
tuvieron que “vender su religión” a la política, a su partido
entonces ahí entra la fuerza de la religión, si somos católicos con fuerza, aunque esté permitido no es necesario hacerlo forzosamente.
yo pienso que cada vez mas el catolicismo está teniendo menos impacto sobre la política mexicana.. o al menos yo lo siento así.. no hay mucha tangibilidad que demuestre lo contrario.
saludos!
Pienso que lo importante no es que el catolicismo tenga más o menos impacto, sino que los católicos políticos sean capaces de luchar democráticamente para lograr plasmar sus ideas, democráticamente, en política.
Un saludo Rex.