Cinco mujeres asaltan la Iglesia de Santa María del Pi
Mayo 19, 2008 por opusdiaboli
La Iglesia de Santa María del Pí volvió a ser escenario reivindicativo. Cinco mujeres pro-abortistas interrumpieron con insultos y blasfemias el oficio de la misa para encadenarse en la verja de un altar lateral. Antes de la llegada de los Mossos de Escuadra, las asaltantes desplegaron un cartel donde se leía: “Con el aborto, ni un paso atrás”.
De nuevo el silencio político refleja la discriminación en la que se hallan los cristianos, que son el sector de la sociedad española menos favorecido. Las cinco pro abortistas asaltaron el Templo católico legitimadas por las continuas infamias lanzadas de continuo por el gobierno de todos los Españoles. Esta incívica actuación merecería la reprobación por parte de algún cargo institucional, sin embargo parece ser legítimo asaltar la propiedad privada y vociferar insultos como “fuera los rosarios de nuestros ovarios”. Y es que se empieza así y se acaba incendiando Iglesias y violando mujeres consagradas a Dios.
Por suerte cada vez son más las personas que abren los ojos ante la funesta realidad del aborto. En EEUU, Julie Thomas y Kay Painter, recorren el mundo con el objetivo de reunir el testimonio de un millón de mujeres que han abortado para presentarlas, recogidas en un libro, a la Corte Suprema. Ambas mujeres tardaron entre 24 y 16 años respectivamente en reconocer que el aborto fue la causa de sus problemas psicológicos. Los médicos y especialistas afirman que reconciliarse con el hijo perdido es imprescindible para sanar.
Estas mujeres quieren que se reconozca los derechos del no-nacido: “la ciencia nos dice que el no-nacido es un ser humano como nosotros y por lo tanto matarlo por decisión de otra persona no es justo. Pero sería inútil ilegalizar el aborto si antes no cambian los corazones. Nos dirigimos por eso ante todas las mujeres que han abortado porque el daño que han sufrido no se puede reparar si no se reconcilian con su hijo. Sólo dirigiéndose a él, se puede redimir la propia culpa y alcanzar la paz”.
Por otro lado, Julie y Kay, quieren reconocer la figura olvidada del padre, pues “una de las mayores injusticias del aborto es que el padre no tiene modo de evitar la muerte de su hijo, no tiene ningún derecho sobre él. Eso no significa que él no vaya a sufrir también el síndrome post aborto. Para ellas el verdadero motivo del boom del aborto es el dinero, “a las enormes sumas que ganan los abortistas” y es que “en ocasiones se trata de disfrazar como promoción de derechos de la mujer, pero es un negocio, nada más, por eso ha adquirido dimensiones industriales”.




¿Cómo las podría denominar? Por un lado, “pobrecillas”… mira que hay que estar confundida para reivindicar su “derecho”, cuando el aborto les destroza la vida, es un atentado contra su persona porque es el asesinato de un inocente, y los pecados corrompen al que los comete (como bien indicó Óscar Wilde en “El retrato de Dorian Gray”). Por otro lado, las llamaría “bobas”, porque aún cuando esperasen conseguir algo, que la Iglesia cambie de idea (ja!) o algo así… ¿de veras creen que el mejor método es ese?
Y lo peor es que tienes razón, Opusprima: es sólo el reflejo de los mensajes que transmite el gobierno y de lo poco que piena la gente antes de asimilar estos mensajes como suyos.
Lukas Romero
P.D.: “Apartad vuestros rosarios de nuestros ovarios”… que sepáis, señoras de la Iglesia del Pi, que el mismo Dios que os dio ovarios puso mi rosario en mis manos.