Ayer murió Irene Sendler, la enfermera católica que salvó a más de 2.500 niños judíos del holocausto nazi, a la edad de 98 años en un hospital de Varsovia. En 2007 estuvo a punto de recibir el premio Nobel de la Paz, que al final quedó en manos del ecologista Al Gore.

Hay que aprender de una persona asi. “Lo unico que hace falta para que el mal tirunfe, es que los hombres buenos no hagan nada” (Gandhi) Gracias a Dios por el gran corazon de Irena.
Saludos Flor. Gracias por comentar.