Qué es la vida, qué esperamos de ella, qué espera ella de nosotros… son preguntas que surgen desde lo más personal del ser humano. Sin embargo, nadie que pretenda, con solidez académica, definir el sentido de la vida encontrará afirmaciones absolutas. La vida en sí es lo más real que se puede experimentar y, de modo radical, conforma el destino de cada uno de nosotros, que es único y singular, por lo que cada hombre, a priori, debe desarrollarlo por su cuenta.
¿Estamos llamados a algo? El simple hecho de vivir supone aceptar la responsabilidad de dar respuesta a las cuestiones que nos plantea, a diario, la propia existencia. La tarea más radical del ser humano es la búsqueda de sentido de la vida. Cualquier individuo que obvie esta realidad o la considere una tarea secundaria muy posiblemente jamás alcance su fin: satisfacer la propia voluntad de sentido. Ninguna realidad como el sentido de la existencia se hace tan necesaria y suscita tantas preguntas.
El sentido no es nada banal. Todo hombre necesita algo por lo qué vivir, incluso muchos hombres mueren por sus ideales o valores. Sartre decía que el hombre se inventa a sí mismo; no obstante, la experiencia nos dice que el hombre no traza el sentido de su existencia, sino que lo descubre. El hombre no es creador de su destino, sino que es arquitecto de él al dar respuesta a la conciencia para alcanzar el objeto o medio con el que se identifica para conquistar el fin de su existencia. El hombre es, quiera o no, un ser moral que se ve guiado por los principios morales y con libertad decide por un sentido o por rechazarlo, pues el hombre puede encontrar el sentido de la vida como la frustración existencial.
El sentido de la vida supone una angustia espiritual que muchos especialistas, al presentar el mismo cuadro que la frustración, tienden a tratar como una enfermedad. Pero la angustia es fruto del desarrollo y del crecimiento interior de la persona. Nada ayuda a sobrevivir, incluso en las peores circunstancias, como la conciencia de que la vida esconde un sentido. Sólo aquel que tiene un por qué para vivir puede soportar casi cualquier cómo. Viktor Frankl reconoce que en los campos de concentración nazis los hombres más aptos para la supervivencia eran aquellos a quienes esperaba alguna persona o la responsabilidad de una tarea o misión.
Viktor Frankl, prisionero en Auschwitz y Dachau, afirma que sobrevivió a los campos de exterminio porque supo dar un sentido a su existencia. Sentido que no encontró en él, sino en el mundo, en la interpelación que le hizo la propia existencia. Al finalizar la guerra desarrolló la logoterapia, que es un tipo de psicoterapia que a diferencia de Adler (voluntad de poder) o Freud (voluntad de placer), se centra en la voluntad de sentido. La psicología de Frankl se apoya en el análisis existencial, en dar sentido a la existencia del hombre.
Es muy recomendable la lectura de este gran pequeño libro, sobre todo para descubrir que realmente hay un sentido final más allá de todo lo material y de las circunstancias que sumergen al hombre en un simple sobrevivir.




leí hace tiempo el libro de Frankl, y si la memoria no me es infiel, que podría, el motivo fundamental por el que resiste al campo de concentración es porque anhela volver con su esposa.
de todos modos, el sentido de la vida no es algo que nos planteemos con demasiada frecuencia, de hecho casi todos los que lo hacen suelen acabar bastante angustiados. no sé. creo que más que sentido en sí, hay búsqueda.
recuerdos!
Hola Paula. Sí, Viktor espera encontrarse con su esposa y poder escribir su manuscrito. Bueno, puede que algunas personas (muchas o pocas) no se planteen o no busquen el sentido de su existencia, sin embargo quien no le de un sentido último a su existencia realmente sólo es un ser que sobrevive a los días sin ningún tipo de esperanza en nada, no tiene finalidad, sino que convierte los medios en fines. Como decía el viejo Nietzsche, sólo aquel que tiene un por qué para vivir puede soportar casi cualquier cómo, porque su vida tiene un sentido.
Nos vemos!
Qué razón tenían Frankl y Nietzcsche…
Yo dejé de plantearme preguntas tan abismales como el sentido de la vida o si Dios existe desde el mismo momento en que dejé de ser niño y comencé a darme cuenta de mí mismo.
No tengo la sensación de que tenga mi vida un sentido. Ni muerto soy creyente o católico, musulmán o judío, así que ni siquiera el consuelo de la religión tengo.
Qué envidia me dais los creyentes que tenéis algo superior a vosotros que al final, no importa lo que pase, os salvará. A mí nada me salvará sino yo mismo lo cual es bastante jodido muchas veces, sobre todo cuando a uno se le escapa la esperanza al monte; luego vuelve, pero con menos fuerza.
Tu bitácora es droga dura, macho.
Saludos sinblancaporelmundo.
Es curioso pero me ocurre lo contrario. En cuanto dejé la niñez y tuve más autoconciencia de mí mismo y de la realidad que me albergaba empecé a pensar en los qués y porqués de la vida hasta que topé, por razones metafísicas, con el cristianismo, del que he entrado y salido, hasta ahora.
¿Si nos salvaremos? Sólo cabe fe y esperenza. Pero puede que Dios te salve antes a tí que a mi o a cualquier cristiano. Eso no se sabe.
Gracias por dar tu opinión.
También tengo este libro, lo leí después de leer Primo Levi: “Si esto es un hombre”. Que habla tambén de los campos.
Hay un video de youtube que me gusta como trata el tema de la fe:
http://www.youtube.com/watch?v=Y7HCaEs2yMI
Otro gran libro el de Primo levi que hay que leer. Gracias por el enlace, muy buen video.
Eduard:
Saludos. Dices que tú no eres creyente.
Yo tampoco lo era.
Hasta que Dios me dijo que me estaba equivocando.
A quien no pide, no le dan. Tú no pides, pero envidias la fe. A quien pide, se le dará.
Jung dijo que él no creía, sino que él sabía.
Hola Spektro,
si me lo dices a mi lo de que no soy creyente, no lo entiendo… cuéntame.
Saludos y grácias!
No es nada que se pueda “entender”. Estamos mal acostumbrados.. queremos entenderlo todo.
La Verdad no es un “qué”, sino un “Quién”. Increíble pero cierto.
Entrega tu pequeña razón humana, y recibirás el Logos divino, Eduard.
Yo también me movía en esos parámetros caducos: entender, comprender, ver la lógica de algo dicho… Craso error.
Invoca.
Pide.
¿Lo has probado? Pide a la Iglesia Invisible Triunfante (celestial) que te den respuesta.
A muchos les es revelado el misterio cristiano.
Pêro al que no pide, no le dan. Ellos no se imponen a la libertad humana. Ofrecen un regalo, no una imposición.
Lo primero es abandonar la mentalidad materialista. Lo segundo es comenzar a ser espiritual.
Pedir, pedir y pedir la fe. A la Virgen, por ejemplo, pídele lo que quieras (mientras sea bueno). También la fe.
Hubo un hombre que no creía. Pero pidió al cielo poder creer durante toda su vida. Lo pidió con fuerza y permanentemente. Actuó como un creyente, intentó cumplir todos mandamientos y, en general, vivió como un cristiano. A punto de morir, se dió cuenta de que había creído siempre, porque sino no hubiera pedido nada nunca.
Pide, y te será concedido tarde o temprano.
Un abrazo.
Hola Spektro.
Eduard se refiere a que en ningún momento ha dicho que no es creyente.
Perdón, se lo decía a sinblancaporelmundo, no a Eduard.
He confundido el nick.
Evidentemente, todo lo que he dicho no iba para Eduard.
Sinblancaporelmundo:
Mis post anteriores van para tí.
Eduard: Perdón por confundir tu nick. Me alegro de que seas creyentes.
sinblancaporelmundo
todos como humanos tenemos un sentido para vivir aunque tu no lo asimiles aun, la felicidad es nuestra busqueda a diario, por eso trabajamos y generamos dinero y construimos familia, etc y elejimos siempre para bien las cosas, para bien de nosotros, porque nuestro fin ultimo en la vida es encontrar la felicidad.
En el libro “el hombre en busca del sentido”, el prisionero no se dio por vencido por que tenia un porque para vivir, el recuerdo de su esposa lo mantuvo de pie, el amor fue para él el sentido por el cual debia seguir viviendo.
Yo tampoco me creía creyente, porque odio la competencia de las religiones, no apoyo el sacerdosio creo que no corresponde la abstinencia sexual en un ser humano, la gente devota tambien se aleja de los buenos valores, etc. me repudia un poco el tema. Pero fuera de eso aprendi a creer en que debe haber algo bueno dentro de todo esto, que creó la vida y junto con ella todo lo que nos rodea, me privilegio de salud, nos doto de sentidos para asi conocerla y disfrutar de ella y no me importa unirme a ninguna asociacion, quien sea el creador o como sea lo llevo dentro de mi y le estare eternamente agradecida por esto.
Abre tus ojos, tu mente y tu corazon, no te encierres en ti ni te creas salvador de ti mismo, es verdad, cada uno de nosotros finalmente esta solo en el mundo, pero cuando te permitas encontrar un sentido a la vida, dejaras de vivir el dia a dia por vivirlo y te daras cuenta que todo esto vale la pena.
He leido el libro en busca de sentido y realmente me ha impactado la forma en la que Frankl habla de Dios sobre todo cuando sale en libertad. Yo al igual que los amigos que escriben he gozado de las maravillas de Dios. Les recomiendo leer el libro de Frankl titulado ” La presencia ignorada de Dios realmente es muy bueno¡¡¡¡¡
Hola Feliz, gracias por tu recomendación. Leeremos este libro que nos citas. La verdad es que Frankl es un autor muy recomendable, más en estos tiempos que corren.