Auguste Comte (I)
Mayo 5, 2008 por opusdiaboli
Auguste Comte, padre de la sociología, nació en la ciudad francesa de Montpellier en 1798 en el seno de una familia católica y monárquica. Ya de joven revela sus grandes dotes intelectuales junto a un espíritu metódico que será constante en su obra. Pronto se empapa de la lectura de Hume, Adam Smith o Diderot. Con apenas 19 años empieza a trabajar como secretario del filósofo Saint-Simon. Acabados los estudios no consigue plaza de docente por lo que se dedica a impartir clases de filosofía en privado. Con 27 años se casa con Carolina Bassin, una antigua dama de la noche que pronto le abandona llevándose todos sus ahorros. Comte cae en una profunda crisis e intenta acabar con su vida por lo que es internado en un hospicio.
Una vez restablecido publica Curso de filosofía positiva (1830) con la que alcanza un notable prestigio. Sin embargo no le conceden la cátedra y sólo es admitido como auxiliar en el Politécnico de París. En 1844 publica Discurso sobre el espíritu positivo, se separa de su mujer y se enamora perdidamente de Clothilde de Vaux, que muere al cabo de dos años. Comte idealizará a su amada como símbolo de la nueva humanidad que ha de nacer con su filosofía positiva y por el amor que siente por ella habrá un retorno a la religiosidad. Entre 1851 y 1854 publica el Sistema de política positiva en el que instituye la nueva religión de la humanidad. En 1852 publica el Catecismo positivista. En los últimos años se dedicó a elaborar una síntesis de todas las ciencias que debían componer el espíritu positivista, pero la muerte le sorprendió el 5 de septiembre de 1857 a modo de cáncer de estómago.
El sistema de August Comte se caracteriza por la pretensión de armar una reforma social mediante el establecimiento de nuevas instituciones y estructuras. Primero quiso levantar un espíritu que definiera su modelo social por lo que realizó una reforma de las ciencias como base sólida para configurar la sociedad, pues tenía muy claro que no se trataba de cambiar las instituciones por otras nuevas y diferentes, sino que lo que tenía que producirse era más bien un cambio de las bases de carácter teológico y religioso por unas más afines al progreso de la razón: la ciencia.
Para Comte, era necesario la unificación de las ciencias bajo unos mismos principios metodológicos para alcanzar un mismo objeto, el fenómeno social. La sociología, que introduce Comte por vez primera en el pensamiento universal se erige como la primera ciencia y como principio rector del cuerpo social, pues el filósofo y matemático francés, contrario al liberalismo, negó siempre la soberanía popular para concedérsela exclusivamente a la ciencia.



