El hombre y la mujer del subsuelo
Mayo 2, 2008 por opusdiaboli
Si hacemos una rigurosa revisión de la modernidad no sería erróneo definirnos como hombres y mujeres del subsuelo. En el fondo todos somos herederos del nihilismo, hijos anónimos de un tiempo anterior que puso fin a la existencia de la certeza y a los valores morales que rigieron el devenir del hombre. Sin referentes, sin presupuestos claros que guíen nuestro recorrido existencial somos la centuria más propensa a la neurosis y a la incapacidad para tomar como referencia cualquier presupuesto trascendente, lo que nos lleva a ser víctimas consagradas de nuestras ciegas fuerzas racionales.
El hombre actual, filósofo en su naturaleza como cualquier individuo anterior, vive desnudo en la más extrema soledad refugiado en los recovecos oscuros de la caverna platónica. La absoluta racionalidad crítica y la desmesurada incapacidad para creer, que ya anunciara Pessoa, nos hace vivir atenazados en el más puro absurdo siendo almas desarraigadas de cualquier fin existencial. Expulsados del paraíso y desterrados por propia voluntad de la trascendencia e ignorando el objeto propio del hombre, la felicidad plena en la verdad, andamos sin sentido resentidos por nuestra situación.
La tragedia del hombre y de la mujer actual es que proyecta su absurdo sin sentido en el devenir existencial en el que, divinizado por su engañosa autosuficiencia, se plasma como modelo y referente y en su ilusoria y proclamada libertad, por erradicar todo dogmatismo, se mueve por el mundo arrastrando las cadenas de la esclavitud propagando su falsa omnipotencia que bien plasma Dostoievski en sus principales obras: memorias del subsuelo, Crimen y Castigo y Los hermanos Karamazov.


