La Parusía es la (segunda) venida del Señor en Gloria, el fin de la historia humana y la restauración de todas las cosas en Cristo. La Parusía ha sido desde los principios, desde la Ascensión del Señor a los cielos, la esperanza de la Iglesia. ¡Ven Señor, Jesús! Expresa la primera comunidad de cristianos y nosotros, en la aclamación después de la Consagración también decimos “ven Señor, Jesús”. El Señor es esperado como salvador. San Pablo lo expresa en la primera epístola a los Corintios: “Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor hasta que venga” (1 Co 11, 26). Creemos que ha de venir con su Gloria a juzgar a los vivos y a los muertos. El número 48 de la constitución Lumen Gentium dice: “la Iglesia, a la que todos hemos sido llamados en Cristo Jesús, y en la cual, por gracia de Dios, conseguimos la santidad, no será llevada a su plena perfección sino cuando llegue el tiempo de la restauración de todas las cosas y cuando, con el género humano, el universo entero será perfectamente renovado”. En la Parusía llega a su plenitud la manifestación de la atracción universal que la Cruz de Cristo hace sobre todos los hombres y sobre el universo entero. Con estos acontecimientos se consuma el triunfo de Cristo. Con la llegada de Cristo tiene lugar la resurrección de la carne y el juicio universal.
¿Qué es o en que consiste el fin del mundo? El fin del mundo es una profecía (no un pronóstico, sino que es Palabra del Señor), es decir, es algo esencialmente religioso que tiene que ver con el triunfo de Cristo, con la plenitud de la redención obrada por el Salvador. El fin del mundo no es una aniquilación de las cosas y del hombre, sino que debe entenderse como una misteriosa transformación del hombre con la resurrección de los cuerpos. ¿Hay una fecha para el fin del mundo? Dios quiere, más allá de morbosas especulaciones, que entendamos la finitud de las cosas y que trascendamos las realidades materiales: todo pasa, pero no todo termina, pues el final es la venida del Señor en Gloria. Va contra el sentido común filosófico y teológico marcar una fecha para la conclusión del mundo, lo único que sabemos es que el mal no triunfará. Existen, eso sí, señales del fin del mundo: la predicación del Evangelio en todo el mundo recogido por Mateo: “Se proclamará esta Buena Nueva del Reino en el mundo entero, para dar testimonio a todas las naciones. Y entonces vendrá el fin” (Mt 24, 14); el anticristo y la gran apostasía; y la conversión del pueblo judío.

Sí, todos serán transformados. Unos resucitarán para bien (theosis, deificación del hombre) con vestidos más blancos que el color blanco. Otros no se hallarán todavía en buen estado, más no deben desfallecer, e incluso tras la pascua (paso) de resurrección, tienen la obligación de aferrarse a la luz que es Cristo, aunque ellos la perciban de manera débil e imprecisa.
Es el fin de este mundo, y el comienzo del nuevo mundo, transfigurado mediante la Luz de Cristo, y por ello es motivo de anhelo para el cristianismo.
Toda la creación espera con dolores de parto la transfiguración de toda la obra.
Y allí gobierna un sol de Justicia, fuego sagrado para unos, fuego abrasador para otros, dependiendo del estado individual.
Un consejo: el hombre se puede condenar sólo, pero salvarse… sólo con los demás.
“En un instante, en un pestañear de ojos, al toque de la trompeta final (porque sonará la trompeta), los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados.” (1 Co 15, 52)
¡Me encanta este tema! Lo único que me fastidia es que haya tanto idiota suelto profetizando eol fin del mundo… la iglesia protestante adventista ya lo han anunciado 6 veces, p. ej., fracasando estrepitosamente en sus “profecías”. Pero a mí me encanta, porque lo veo, como tú has expresado, como algo esperanzador.
Muy bueno el artículo.
Lukas Romero
Muchas gracias Lukas. Qué esperanza cabría si Cristo no hubiera resucitado, la promesa de vivir en la Gloria de Dios debe animarnos a anunciar el Reino de Dios.
Lukas:
Exacto, adventistas y testigos de jehová viven en el error de buscar la fecha exacta del escathón, haciéndo el ridículo una y otra vez. Cada vez que se equivocan pierden centenares de miles de adeptos. Es típico de las sectas jugar con la fecha, y anunciarla siempre temprana, para asustar a sus adeptos y afianzar su obediencia y atención. Buscan el shock emocional de los suyos y de los captables. Ese shock lo desatan principal y eficazmente con la búsqueda y “milagroso encuentro” de la fecha (que luego siempre ha resultado falsa, obviamente).
Desde esa visión geocéntrica, gayacéntrica y literal del cristianismo, lo que les importa es el devenir histórico, del mundo… Es un anthropocentrismo barato. Cronos (tiempo humano) sustituye a kairós (tiempo divino). La historia humana sustituye a la divina, y los acontecimientos terrestres son lo prioritario. Les fechas de acontecimientos humanos cobran vigor desde esa visión gayacéntrica (por cierto, el nuevo testamento huye de fechas precisas y cosas semejantes, pero los adventistas, en su ceguera, no advierten de esta “sutilidad” cristiana. Tienen una visión muy judaizante, por decirlo de alguna manera. Parecen más preocupados por la cábala y los métodos de predicción que por el cristianismo. Son meras sectas sin escrúpulos.
El cristianismo, como dije, es más sutil. No hay fechas precisas, pero el juicio final puede llegar en “cualquier momento”. La fecha no la sabe ni el Hijo, sólo el Padre. Hay que mantener la tensión y la atención como si fuera a suceder mañana mismo (es posible). Se trata de vivir cada día como si fuera el último, es decir, preocupándote por el “estado” en el que te hallas antes de enfrentarte a lo trascendente. Ponerse a investigar fechas, sin comprender este mensaje de exhortación a la vigilancia permanente significa no haber comprendido nada.
Cuando uno señala al cielo, el tonto mira el dedo.
Saludos a todos.
Cristo ha resucitado. Por tanto tú tambén resucitarás. Dios se hizo hombre, para enseñar al hombre a divinizarse (junto a la cabeza que es Cristo, durante la llegada parusaica). Ya lo decía Clemente allá por siglo II…
saludos a todos,
alguien por favor podria ampliar mas sobre el matrimonio en la escatologia?
es decir como se vivirá este sacramento en la nueva transformacion en el que Dios habitará con los hombres?
como será el cielo?, la visión beatífica, por lo menos desde la esperanza?
como es eso de que Otros no se hallarán todavía en buen estado, más no deben desfallecer, e incluso tras la pascua (paso) de resurrección, tienen la obligación de aferrarse a la luz que es Cristo, aunque ellos la perciban de manera débil e imprecisa?
como se es que seguiran nuestras capasidades y facultades afectivas?
subsistira el matrimonio o como es eso de que serán como angeles?
por favor si alguien desea contestar a traves de este foro, envíe tambien sus respuestas al correo:
abad_sangregorio@hotmail.com
atentamente,
gregorio
Pero, ¿no eres abad, o es tan sólo un apodo?
¿Estás recopilando respuestas tipo sondeo para saber qué opina la gente al respecto, o son dudas personales?
Yo no soy católico romano, sino ortodoxo. Si te interesa mi opinión al respecto, dilo… pero no tengo ni idea de qué opinan los católico-romanos.
Gregorio, aunque no tengo la formación suficiente para responder en nombre de Roma, sí puedo decirte lo del matrimonio: Cristo asegra en su palabra que el matrimonio no persiste en el Cielo, precisamente porque ahí “seremos como ángeles”. ¿A qué se refiere con esto? Ni puta idea. A lo mejor Opusprima nos aclara más.
Saludos, amigo.
Saludos Gregorio. Por rigor académico remitiré la pregunta sobre el matrimonio a un sacerdote de la Universidad de Navarra especialista en escatología, cuando tenga la contestación te la expondré. Muchas gracias.
Hola, queridos amigos, les recuerdo que el sacramento del matrimonio es la union de 3 personas, no solamente de 2, no es nada más hombre y mujer, Dios esta en medio de ellos, de manera que Dios los pone a los 2 juntos para que uno al otro sean imagen del amor de Dios en sus vidas, no se si me explico, el fin es que cuando venga el Señor, nosotros seremos transformados, lo veremos cara a cara, no nesecitaremos alguin o algo que nos recuerde su amor por que Él estará frente a nosotros, Matrimonio Santo y eterno si podría ser la Parusía, Dios unido eternamente con aquellos que se encontraron en batalla en la Gran Tribulación, quisiera sabes sus opiniones, quizas estoy equibocado . . . pero esto es lo que veo!
Saludos Tomás. Gracias por la reflexión. Un saludo.