Vuelve el día del libro
Abril 17, 2008 por opusdiaboli
Se acerca San Jorge. Los diarios y las revistas empiezan a manchar páginas con estadísticas de porcentaje de lectura y las cifras son cada vez más escalofriantes. Intelectuales, periodistas y contertulios debaten y analizan la falta de hábito de lectura entre los estultos cromañones del siglo XXI, pero nadie de ellos se plantea la pregunta que me formulo cada vez que entró en una librería: ¿es necesario que todo el mundo se ponga a escribir novelas?
Para ser franco, la mayoría de las veces que encuentro un libro interesante descubro ante mí un clásico. ¿Adónde quiero llegar? Es bien sencillo. Algunas plumas nunca debieron blandirse, muchos ojos jamás debieron alzarse de la obra ajena. Alguien decía que para ser escritor debe reunirse talento, arte y oficio. Demasiadas cualidades en una sola persona para obrar el oficio más exigente, pues el libro como la mujer deseada, debe gustar, encantar y seducir.
Ahora con las aguas de abril surgen de las piedras nuevos ministerios, esperemos que pronto aparezca el del buen libro, que vele por la integridad del lector. ¿No puede ser que un mal escritor fusile el hábito de lectura? Desde luego el día 23 quisiera ser como esas personas que se sienten del sexo opuesto y que alguien me regalara una rosa, pues sería el mejor libro de poesía que podría leer. Siempre nos quedarán los clásicos, aquellos a los que Borges nunca quito el ojo de encima. Deberíamos tomar ejemplo.



