Schopenhauer (IV)
Abril 4, 2008 por opusdiaboli
Schopenhauer, a pesar de reconocer la incognoscibilidad de la cosa en sí aspira a acceder al conocimiento del noúmeno después de darse cuenta del carácter fenoménico del mundo de la representación. El filósofo alemán, que se cuestiona el modo de aprehender la verdadera realidad, se da cuenta que la razón no puede traspasar el campo de lo ilusorio y acceder al auténtica percepción del ser real, por lo que considera que la percepción de la pura realidad tiene que darse a través de una intuición inmediata.
Para Schopenhauer tal intuición es introspectiva, en la que sujeto y objeto se confunden, y en la cual captamos el sentimiento inmediato de nosotros mismos. Cada yo se experimenta como voluntad (deseos, anhelos, aspiraciones) que se manifiesta y exterioriza en los propios actos corporales. Cada uno de nuestros cuerpos es representación, es nuestro propio fenómeno y soporte de nuestras representaciones. La percepción inmediata e interna de nuestra propia realidad es la clave fundamental para desenmascarar el mundo fenoménico. Todas las realidades que observamos en el mundo natural no son más que otros casos de objetivación de la voluntad. Por tanto, para Schopenhauer la verdadera realidad es la voluntad de cada ser.


