¿Qué es el hombre? El hombre es misterio. Es necesario buscar al hombre en el hombre. El estudio del sujeto humano es el único modo en que uno puede convertirse en persona. El análisis de la psique humana descubre que el hombre es un ser abierto al saber. El hombre no es un ser indiferente, no puede vivir más que en la verdad para ser lo que tiene que ser: conocedor de sí mismo. El individuo cuanto más conoce la realidad y el orbe tanto mejor se conoce a sí mismo y a la vez se sitúa más ante la cuestión principal: ¿Qué sentido tiene la realidad y mi propia existencia?
La trascendencia es la única cuestión que merodea en la mente del hombre. El ser humano es ante todo un ser de absoluta inquietud espiritual, esté desplazado hacia la fe o hacia el ateismo más extremo se define siempre a partir de Dios y en busca de un estado eterno, perenne, alejado de toda incertidumbre. La esclavitud del hombre se origina con la pretensión de situar al ser humano como fundamento de su propia realidad. Sin embargo el hombre no es el hacedor del nihilismo nietzschiano, sino que su devenir está suspendido sobre la delgada línea que separa el bien y el mal. La conciencia nos descubre que estamos siempre entre la gracia y el pecado. El hombre es, ante todo, un ser moral que se mueve en una perpetua batalla interior entre la inclinación a los más elevados niveles del espíritu y el abismo existencial.
¿Qué es lo que hace que el hombre caiga ante la atracción del abismo? Sin duda, la renuncia a ser uno mismo, a vivir acorde a la luz de la verdad que vislumbran la conciencia y la razón. El hombre que no vive según él mismo y según los planes de Dios, vive como quieren los demás. No hay nada peor para el sujeto que abandonar el orden interior, la virtud, pues es un espejo del orden exterior, del cosmos. Siempre se puede volver a la vereda mediante la lucha interior y la expiación, pues la vocación del hombre es la afirmación propia y la de Dios. Sin embargo, el hombre es libre de elegir el bien o el mal, de ser o de dejar de-ser. Nada es absurdo, sólo la no-verdad en la que se hallan aquellos que consideran que todo es inconsecuente. La vida es consecuente, lo experimentamos en la propia existencia, la reparación siempre nos libera, nos hace mejores, nos hace más hombres. San Josemaría dice en Camino, “La gente tiene una visión plana, pegada a la tierra, de dos dimensiones. –Cuando vivas vida sobrenatural obtendrás de Dios la tercera dimensión: la altura, y, con ella, el relieve, el peso y el volumen”.
No hay que ser sabio para descubrir que la ausencia de felicidad en el mundo contemporáneo es la propia falta de definición, la cobarde incapacidad por ser dueño de uno mismo, fiel oyente de la conciencia y de la verdad. El hombre necesita encontrar a Cristo, conocerle. El hombre, sediento de saber, de verdad y vida indestructible puede alcanzar sus anhelos si sigue a Cristo. No obstante Baudelaire tiene razón, en el hombre hay dos exigencias: una tiende hacia Dios y la otra hacia la coronación personal. Esta es nuestra lucha interior, pero se puede vencer siempre y cuando nos atrevemos a encontrarnos, frente a frente, ante el mismo Cristo, la clave perfecta para entender y esclarecer el misterio del hombre pues Él ha sido el primero que ha mostrado cual es el camino final del hombre.




Que lindo el chico de la foto…
¿Verdad?
Josemaría dice en Camino, “La gente tiene una visión plana, pegada a la tierra, de dos dimensiones. –Cuando vivas vida sobrenatural obtendrás de Dios la tercera dimensión: la altura, y, con ella, el relieve, el peso y el volumen”.
Cierto es. Lo que no dijo es que esa vida sobrenatural, mística se puede vivir aquí y ahora. Quizá un occidente excesivamente racionalista haya cometido un error de mundanidad infravalorando bastante la mística, y separando este mundo del más allá, cuando están íntimamente entrelazados (y se hace innecesaria esa distinción), pues el espíritu sopla donde quiere. Según San Serafín de Sarov, toda la vida del cristiano consiste en la búsqueda de la adquisición del Espíritu. Desde aquí y dsde ahora, mejor.
Hola Spektro, si se refiere a esta vida. Gracias por comentar.
Ah, entonces estoy de acuerdo completamente. Celebro esas palabras de Escrivá de Balaguer. Perdonad mi ignorancia respecto al posicionamiento del catolicismo romano y sus teólogos y escritores en muchos temas. Quizá existan más malentendidos que diferencias.
Visto así, el párrafo de Jose Mª es impecable. Y esta frase es una de las más bellas y verdaderas que haya leído jamás en mi vida: “–Cuando vivas vida sobrenatural obtendrás de Dios la tercera dimensión: la altura, y, con ella, el relieve, el peso y el volumen”.
Ha descrito a un theandro. Sabe de lo que habla. No sé hasta que punto sus seguidores alcanzan a comprender estas palabras, pero lo que ha dicho no es metáfora. Es real.