Obama, discurso de un futuro gran presidente
Marzo 27, 2008 por opusdiaboli
Quienes me conocen saben que mis ideas están más próximas al partido republicano, sin embargo Obama no es sólo el futuro de los Estados Unidos de América, sino la esperanza de aquellos que soñamos con un mundo mejor. Obama es mucho más que un político, es todo un fenómeno capaz de remover la conciencia de las personas. Quienes le han oído dicen de él que interpela de tal modo que uno no puede evitar la autorreflexión.
La palabra de Obama tiene el poder de la honestidad, la fuerza de los grandes líderes que han movido a este viejo mundo a lo largo de la historia. Si no preguntarle a la señora Clinton que asombrada no logra entender como su archimillonaria candidatura, engrasada con toda la artillería del partido, es incapaz de doblegar al político negro. Puede que el éxito de Obama esté en que no hace promesas en busca del voto, sino que es capaz de convencer a la gente para que se una a su causa. Y es que Obama no busca votantes, sino discípulos para llevar a cabo la revolución en el seno de la nación más poderosa del planeta. Y digo discípulos porque la prensa americana se ha encargado de dibujarle un aura espiritual: “El Mesías”, “San Obama” o “El Nuevo Testamento” son algunos de los nombres que se le asignan a lo largo y ancho del país de lo sueños posibles.
Los comentaristas americanos más veteranos, aquellos que han oído en persona los discursos del gran presidente Kennedy, aseguran que Obama tiene una sintonía con el pueblo muy superior al malogrado dirigente. Algunos dicen que cuando se escucha a Obama es difícil no verter lágrimas o sentir un temblor de piernas y es que Obama no conmueve sólo por lo que dice, sino por cómo lo dice. Maneja el tempo de su discurso, la escena y la audiencia de una manera que ni el mismísimo Benito Mussolini. Cuentan una anécdota que pasó durante la recaudación de fondos. Obama se acercó al actor Morgan Freeman y dijo: “Este hombre ha sido presidente antes que yo” (en referencia a su actuación en Deep Impact), y seguidamente añadió: “Este hombre ha sido Dios antes que yo” (en referencia a la película Cómo Dios). Dicen que la gente que andaba por los alrededores quedó asombrada.
Muchos ya lo comparan con Kennedy, Mandela o Martin Luther King. La comparaciones siempre son odiosas, pero lo que está claro es que Obama es un gran comunicador y un dirigente, sino perfecto, si honesto y en los tiempos que corren es una ventaja. Como digo hasta apostaba por los republicanos, pero el fascinante discurso de Obama del pasado 18 de marzo de 2008 me ha hecho cambiar. Si fuera americano lo tendría claro, Obama sería mi presidente.
Aquí os dejo este magnífico discurso que no tiene desperdicio.
“Yo creo en la genialidad de este país, que es capaz de evolucionar”.
Obama

