La Biblia expresa el carácter interpersonal, dinámico y comunicativo de la Revelación. Dios interpela a los hombres: quienes acogen y viven la Palabra de Dios son los kletoi (Así llama el Apóstol Pablo a los cristianos), los llamados; la comunidad de los creyentes es la Ekklesia, la asamblea de los convocados. Dios, por otro lado, pone al descubierto el misterio del hombre, conociendo a Dios el hombre se conoce a sí mismo, la plenitud de su ser y su destino (mediante la escucha de la Palabra). Mediante la Palabra Dios se expresa a sí mismo, se hace presente y se revela a los hombres para invitarlos a vivir en comunión con Él.
Es importante saber que Dios está presente, que no habla a distancia. La Palabra de Dios tiene su meta en un Hombre que es la Palabra de Dios hecha carne (Jn 1, 14), Jesús es la Palabra de Dios. El Proemio de la Dei Verbum, tomando las palabras de San Juan dice: “Os anunciamos la vida eterna que estaba junto al Padre y se manifestó a nosotros; os anunciamos lo que hemos visto y oído, a fin de que vosotros tengáis comunión con nosotros y nuestra comunión sea con el Padre y con su Hijo Jesucristo”.
El objeto de la Revelación es la vida eterna, es el mismo Dios que se abre a los hombres y se comunica como Verdad y Vida. Esta vida terna se manifiesta mediante Jesucristo, quien revela a Dios mediante la Palabra y su Ser. En Él la Palabra de Dios no sólo se oye, sino que se ve y se toca: Jesucristo es la definitiva teofanía del padre. La transmisión de la Revelación es en la Iglesia, fundada sobre el testimonio de los Apóstoles. Antes de ser “Maestra” la Iglesia es discípula, antes de anunciar la Palabra de Dios la escucha. Como dice la Dei Verbum 8: “La Iglesia perpetúa y transmite todo cuanto ella es, todo cuanto cree”. La finalidad última es la comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo.
La finalidad es la vida eterna, manifestada y dada a los hombres por el Verbo hecho carne. El encuentro con Cristo pasa a través de su Sacramento que es la Iglesia, signo visible y eficaz de la comunión fraterna.

