El amable periodista Enric Sopena, director del periódico digital El Plural, incrimina al semanario católico Alfa y Omega de homófobo y machista por el artículo de María Martínez López en el que ésta considera un error identificar igual dignidad entre hombre y mujer con identidad total como hace el postfeminismo o teoría queer. Ciertamente pueda tacharse a la autora del texto de homófoba por criticar que se suprimiera a la homosexualidad de las lista de enfermedades, sin embargo no se la puede tildar de machista, pues el hombre y la mujer, que gozan de la misma dignidad y que deben tener las mismas oportunidades de desarrollarse como personas humanas no son iguales.
La teoría queer parte de un concepto del ser humano materialista y desviado de la realidad. Con el fin de alcanzar la equidad niega las diferencias profundas y sustanciales que hay entre el hombre y la mujer con el argumento de que son diferencias culturales y sociales. El valor de la mujer sólo se reconoce aceptando su identidad, que es distinta a la del hombre. Por otro lado, la paridad no viene dada por los roles desempeñados, ambos pueden desarrollar las mismas tareas y funciones, sino que la igualdad entre ambos sexos radica en que poseen la misma dignidad en cuanto que son personas humanas.



