La doctrina de los tres estadios de la existencia representa los distintos modos de vida del sujeto humano en su ascensión a la vida verdadera. Estos tres modelos son opuestos y no pueden presentarse en una misma persona. El primer estadio es el estético, en el que el hombre está abierto a la realidad más superficial y se embriaga de gozo y placer, pero siempre con la necesidad de hallar nuevas experiencias emotivas porque ninguna le llena lo suficiente como para abrigar un compromiso. La existencia carece de norma y se rinde a la inmoralidad de lo indefinido (fútil). El individuo, al no poder saciarse con plenitud, se sumerge en la angustia y la desesperación de las que sólo puede liberarse si decide convertir, mediante el compromiso, su existencia en una existencia ética.
En el estadio ético el sujeto asume compromisos morales, es decir, configura su existencia conforme a una norma de valor universal. Kierkegaard considera un buen ejemplo de este estadio el matrimonio, por la estabilidad y la constancia que en el se inscriben frente a la inconsistencia del individuo abocado a la oleada de placeres. La persona ética sacrifica el propio placer para afirmar la vigencia de lo universal. Sin embargo, para el filósofo danés, la persona ética está condenada a la perenne insatisfacción por ser incapaz de realizar este imperativo en suma perfección. Ante esta situación uno descubre su naturaleza pecadora y la necesidad de proyectarse a la fe: el estadio religioso.
Sólo nos podemos salvar mediante el acto de fe, en el que afirmamos nuestro pecado y la causa eficaz de nuestra redención y alcanzamos la paz que ofrece la esperanza. El deseo innato de trascendencia no queda saciado con la mera aserción de una universal moral, sino en la relación interpersonal con un Tú infinito. La persona humana, hombre y mujer, sólo alcanzan el desarrollo de la plena existencia mediante la relación con el Ser trascendente.




What is NOT a thought experiment is to use Sartre as a cheap justification for Keirgengaards own existential “thought experimentation”…when If you know Sartre, his pseudo politicization of existentialism in literature, was an on going joke that he played with defunct French debutants of the 19th century…saying that the lot of them weren’t good enough for 18th century literature…Keirgengaard is a good contorted example of a conscionable Christain philosopher in the wake of developing industrialism within society at large…post industrial societies breed existentialist’s…If anything is happening in American philosophy (out side of the Graduate experiments) it is more existentialists in an aspiring technocracy.