Hasta Hegel el Absoluto se concebía como Absoluto de la razón. Como actividad cognoscente que se conoce a sí misma, es decir, autoconocimiento o autoconciencia. Para Hegel el absoluto seguirá siendo pensamiento que se piensa a sí mismo, pero esta autoconciencia no será un principio autosuficiente para deducir de sí toda la realidad o para fundarla como manifestación suya. Este conocimiento, en Hegel, no es un punto de partida sino un resultado cuyo proceso alberga toda la realidad. La autoconciencia implica un salir de sí para volver sobre sí y poseerse plenamente. Pero este salir de sí no es separable del volver en sí sino que forman un todo constitutivo. Por tanto toda la realidad es proceso de autoconocimiento que es el Absoluto; estamos hablando de un panteísmo. El Absoluto es conocimiento de sí, pero al ser proceso (salir de sí para volver en sí) se conoce como tal y, conociéndose, conoce sus diversas partes y la diversidad de estas.
El absoluto, por tanto, no es trascendente sino inmanente; lo infinito existe sólo en lo finito, el Absoluto es su misma manifestación. Por su parte lo finito no tiene su plenitud en su sola finitud sino que es sólo un momento de lo infinito, es decir, su realidad radica en la relación con lo infinito, como parte momentánea constitutiva del Absoluto (al margen de lo Absoluto lo finito es pura abstracción). Por otro lado la verdad de lo finito se encuentra en su articulación en el Absoluto, pues su integración en lo Absoluto afirma su condición de finito. De este modo la verdad absoluta es el sistema del Absoluto. Teniendo en cuenta todo esto Hegel ha de negar que el Absoluto sea y se dé en una autoevidencia inmediata, pues el Absoluto es concepto, es idea, es conocimiento mediato (por proceso, racional). Por otro lado, si el Absoluto es proceso no puede ser estático, sino que es movimiento: es salir de sí para volver en sí para poseerse plenamente y, en consecuencia, la realidad es el mismo regresar del Absoluto hacia sí mismo. De este modo el mundo y el ser humano son el camino hacia la constitución del Absoluto y se conocen (el mundo y el ser humano) en su relación con el Absoluto como momentos en su proceso.

me sirvio kleta
Demasido bajo en escritura, sin estilo y sin atavío, empero, me podrá responder que no es una escrtio literario, sin embargo para hablar de Hegel, hay que tener rigos metafísico. El concepto Absoluto, puede extenderse hasta la infinitud de la existencia en la consciencia. Es el mismo pensamiento descubriendose a sí mismo. Nosotros sólo somos, simples vehículos de Dios manifestado en nuestra consciencia. Vale amice.
El nombre era YO SOY EL QUE SOY
Yo soy el que soy, gracias por comentar este mediocre texto y por deleitarnos con su finísima escritura exenta de faltas. Un saludo y bienvenido a este blog. Espero otros lúcidos comentarios como el suyo.
muy bien! lo entendí mejor que en el libro que llevó semanas estudiando!.
Saludos Alxiviades. Me alegra saber que fue de utilidad. Gracias por comentar.
muy buen resumen tiene buenas bases se te agradece mucho me sirvio mucho para mi trabajo
muchas gracias
perdon por decir tanto mucho pero muchas gracias
Saludos Angy. A disponer.