Los judíos y los cristianos en el Corán
Enero 30, 2008 por opusdiaboli
El Corán (Qu’ran: “La lectura”) es de los libros sagrados más inescrutables para los no musulmanes. Mezcla elementos sagrados y profanos e incluye conceptos judeocristianos absorbidos por Mahoma durante sus viajes comerciales. Los textos coránicos, transmitidos al principio oralmente, no fueron reunidos hasta en tiempos del califato de Abu Bakr. Más tarde, el califa Utman ordenó una reseña de carácter oficial a la vez que persiguió con firmeza cualquier versión disconforme.
El Corán se constituye de 114 azoras y 6200 aleyas. Las azoras se disponen en orden decreciente a su longitud y llevan un nombre que alude al tema tratado o a una palabra o frase que en ella aparece. Las etapas de redacción de los textos se agrupan en tres periodos mequíes y un periodo mediní, a los que corresponde un estilo y lenguaje distintos. Exegetas musulmanes interpretan el Corán durante el medioevo: al-Tabari (839-923), al-Baydawí (1199-1276) y al-Razí (1149-1209) son un ejemplo. La primera traducción al latín es de Pedro el Venerable (1143). Y la primera en lengua romance se hace en catalán por encargo del monarca Pedro el Ceremonioso.
“Son infieles quienes dicen: “Dios es el Mesías, hijo de María”, pues el Mesías dijo: “Hijos de Israel: adorad a Dios, mi Señor y vuestro Señor”. Ciertamente, a quien asocia a Dios, Dios le prohibirá entrar en el Paraíso: su asilo será el fuego, pues los injustos no tienen defensores. Son infieles quienes dicen: “Dios es el tercero de una tríada”. No hay Dios, sino un Dios único. Si no cejan en lo que dicen, realmente, quienes de entre ellos no creen, tocarán un tormento doloroso. ¿No volverán a Dios y le pedirán perdón? Dios es indulgente, misericordioso. El Mesías, hijo de María, no es más que un Enviado; antes que él han existido enviados; su madre era verídica, ambos comían alimento. Observa cómo aclaramos las aleyas a los cristianos; a continuación fíjate en cómo se apartan. Di: “¿Adoraréis, prescindiendo de Dios, lo que no tiene para vosotros mal ni bien?”. Dios es el Oyente, el Omnisciente. Di: “¡Gente del libro! (se refiere a la Biblia) No exageréis en vuestra religión profesando algo distinto de la verdad; no sigáis los deseos de unas gentes que ya antes se extraviaron e hicieron extraviar a muchos de la buena senda”.
“Quienes entre los Hijos de Israel no creen, han sido maldecidos por boca de David y de Jesús, hijo de María. Eso porque desobedecieron, fueron transgresores de la ley, no se prohibieron el mal que hacían. ¡Cuán malo es lo que hacían! Ves a muchos de ellos tomar por amigos a quienes no creen. ¡Cuán malo es lo que sus almas les sugieren cuando Dios se ha indignado con ellos! Ellos permanecerán eternamente en el tormento. Si creyeran en Dios, en el profeta y en lo que se le ha hecho descender, no tomarían a los infieles por amigos. Pero la mayoría de ellos son perversos […] Acuérdate de cuando Dios dijo: “Jesús, hijo de María, recuerda el beneficio que dispensé sobre ti y sobre tu madre cuando te auxilié con el Espíritu Santo diciendo: Hablarás a los hombres en la cuna con madurez. Acuérdate cuando te enseñé el Libro de la Sabiduría, el Pentateuco y el Evangelio y cuando creaste de arcilla algo semejante a la forma de los pájaros, con Mi permiso, y soplaste en ellos y fueron pájaros con Mi permiso; cuando curaste al ciego de nacimiento y al leproso con Mi permiso; cuando hiciste salir a los muertos de su sepulcro con Mi permiso, y cuando aparté de ti a los Hijos de Israel en el momento en que les traía pruebas manifiestas; quienes entre ellos no creían dijeron: “Esto no es más que magia manifiesta”. Acordaos de cuando inspiramos a los apóstoles diciendo: “Creed en Mí y en mi Enviado. Respondieron: creemos, atestigua, que nosotros estamos sometidos a la voluntad de Dios.”
Corán, azora V “La Mesa”, aleyas 76-84 y 109-111.
La azora en cuestión realiza referencias constantes a los judíos y a los cristianos pues el Islam bebe y bastante de la religión judeocristiana. Abraham es considerado un antepasado del Islam y se tiene en consideración a Moisés, a los monarcas David y Salomón, así como a Lot, José, Jonás y Elías. También existe en el Islam cierta consideración hacia personajes del cristianismo como Juan el Bautista o la Virgen María, cuya veneración no se distingue de los cristianos (sin ir más lejos una azora coránica lleva el nombre de María y que figura entre las cuatro mujeres perfectas del Islam: Asya y Jadicha y Aysa, esposas de Mahoma).
Jesucristo tiene un lugar preferente en la cadena de los profetas y se le confiere la capacidad de obrar milagros. En el Corán se relata la Anunciación y la concepción de Jesús por obra y gracia del Espíritu Santo, aunque no se acepta el martirio en la cruz sino que se considera que en su lugar fue crucificado un malhechor a quien Allah prestó la apariencia de Jesús. A pesar de que el Corán denomina Mesías a Jesús, Mahoma no admitió su papel mesiánico. Por lo que respecta a los Apóstoles estos son asimilados por Mahoma a los ansar, primeros medineses convertidos al Islam.
Por otro lado, el Corán reconoce la existencia del Evangelio, pero no lo acepta al considerarlo una falsificación del verdadero. Lo más destacable es que el Corán condena el dogma de la Santísima Trinidad y denomina a los cristianos “asociadores2 porque asocian a Allah los restantes miembros de la Trinidad, que para los musulmanes son Jesús y María.
Mahoma creyó, en un principio, convencer a los judíos por la semejanza de ambas revelaciones, pero no fue así y se decidió, como ocurrió en Medina, por el exterminio (masacró a unos 600 judíos) o la expulsión.
Bibliografía interesante:
Cl. Cahen: El Islam I: Desde los orígenes hasta el comienzo del Imperio otomano (Historia universal Siglo XXI. Madrid 1972).
F.M. Pareja: Islamología (Edit. Razón y fe. Madrid 1952-1954).
W.M. Watt: Mahoma, profeta y hombre de estado (Nueva Col. Labor, 58, Barcelona 1967).



Qué fuerte y qué manipulado…
No tengo más que decir.
Todo estaría manipulado, amigo Lukas si no se oyera con cierta frecuencia (cada vez más) la utilización de esas azoras, junto con otras para agirtar ánimos y recelos. Todo en su contexto.
Saludos,
Kafikafir
Qué podeos esperar, de una extraña tradición, la árabe, que se inventa una infancia de Jesús, que dista mucho de ser del Bien.
Ellos, por ejemplo, señalan que Jesús, de niño, en una discusión con otro niño lo mata, lo deja seco sin ni siquiera tocarle, después viendo las protestas desesperadas de los padres del niño, lo resucita.
Lo llamativo, es que ese Jesús hace acciones malvadas y terribles, como matar a otro niño, y después lo arregla frente a las lógicas protestas.
Es horrible cómo se presenta en el evangelio árabe de la infancia, a Jesús.
No es una religión del Bien. No es ninguna novedad respecto al cristianismo. Es más, es una religión involucionista, que regresa al concepto de Dios terrible, capaz de lo bueno y de lo mala, capaz tanto de bendecir como de castigar terriblemente. Es decir, es un regreso a la mentalidad de la primera alianza, puesto que la bondadosa, pacífica y definitiva segunda alianza no cabe en sus mentes medievales y guerreras.
Es una religión de guerreros árabes, y se nota.